miércoles, 25 de mayo de 2016

CUANDO NOS QUEDAMOS SOLAS

¿Para qué vienes? Para mí,
lo haces porque estás
más loca que yo, más lejos,
más pronto que tarde nos miran
las manos encaladas, nos venden pesado,
nos rompen vestidos y vulvas.
 
¿Para qué vienes?, ¿Para invocar
antiguos tratados de paz discutidos
en un cementerio,
firmados por fantasmas de historias
que ya nadie menciona?,
¿Para asustar a niños, mascotas
y alambres
con tu cara de indigencia irrompible?

Pasa el tiempo,
pasan todas las voces de ceniza,
pasa la muchedumbre que nos señaló
con sus índices de velas encendidas
y su moral de primera plana,
pasa lo imposible,
pasaste hace milenios.
 
Siempre fue así, siempre será,
siempre fui la que valió la pena,
siempre fui la que puso las ganas,
siempre fui mejor que tú,
siempre tuvo razón mi madre,
pero eso lo supe
cuando nos quedamos solas. 

viernes, 20 de mayo de 2016

CORRE

Sonríe,
para que nadie toque los ojales
y las incontables agujas que nos clavan
los hilos del destino.

Habla,
se una parte, una décima,
noche interminable, hora equivocada.

Saluda,
eres el Louvre, la Venus dormida,
la esquela cuneiforme que tengo en las manos.

A las gotas de lluvia,
a esta frecuente sensación de sueño
se interponen tus cinceles dedos
marcando una línea imaginaria en mis poemas
y un centro de mesa hecho de buenas intenciones.

Asume
que todo lo que anda y emprende,
todo lo que dice y calla,
todo lo que da y recibe es cosa tuya
y al final,
cuando se hayan resuelto acertijos y ansiedades,
cuando bebas el último trago de tu copa,
da la espalda sin más explicaciones.

Abre la puerta,
coloca tu brújula en ángulo medio,
toma una generosa porción de aire y corre,
cierra la caja y corre,
suspira y corre,
recurre a tus miedos y corre,
sigue saludando y corre,
que mi mayor felicidad
es quedarme sola.

martes, 17 de mayo de 2016

HACE MUCHAS METÁFORAS ATRÁS

Las herramientas me fallan nuevamente,
no puedo utilizarlas
como los letrados acostumbran.
 Mal me ha ido con la celestial retórica,
plato principal de los poetas,
contorno del excelso intelectual.
 
¿Qué puedo hacer?, ¿Qué puedo decir?
 
A mí no me acunó el polisíndeton
ni las personificaciones,
a mí no me dijeron poeta en la facultad,
a mí me agarró el silbido, la esquina,
la bolsa de coca por sorpresa;
el semen en la garganta me despojó
de mis posesiones,
me puso una hojilla en el paladar,
me tragó por completo
y lanzó mi cabeza a la noche erecta
para que me sobaran los pechos los policías
hace muchas metáforas atrás.

sábado, 14 de mayo de 2016

AGUAS PROFUNDAS

Las regatas son un espectáculo
que nadie debería ignorar,
los programas deportivos las mencionan,
las estrellas de mar se aglomeran,
los atletas van al agua
con un parche de intelectualidad sujeto
a las espaldas magras y al abdomen prominente;
los remos
unidos a muchos pares de brazos
inician un sincrónico baile,
atrás, adelante, atrás,
mientras el chapoteo del río
refleja el vuelo rasante
de algunas aves curiosas.
 
Llegué al limite de esta latitud
en contra de todas las corrientes,
a punta de aluminio, pipas y agujas,
mis carnes y mis manos arrugadas
me llevaron muy lejos
y me inscribí en una carrera
empeñada en no ver
los rostros reventándose de risa,
porque lo que me trajo aquí
fue un sueño,
un taller de poesía por correo electrónico
que fue a parar al Éufrates,
al Sena, al Guaire
donde mueren los poetas virtuales
por fantásticos, por intrascendentes,
por años perdidos
y gramática imperfecta, caída,
arrastrada por la confusión,
por las algas y las ondas,
porque así fue concebida desde
que me encontró en la marea.
 
Las regatas son una exhibición de poder,
un desfile de brazos hermosos, pechos duros,
miembros erguidos,
puntos cardinales que flotan sin problemas,
cosa que jamás tuve porque me fui a pique
mucho antes del diluvio universal,
junto a un saco de versos sin estética,
hojas ni flores
que puedan sobrevivir
en aguas tan profundas.

martes, 12 de abril de 2016

LUCRECIA LA PELEADORA

(A mi querida amiga, Lucrecia Marcano)
 
Lucrecia,
margariteña mía, 
hembra criada a la orilla de la playa 
que en el mercado
te agarrabas por los cabellos
y ante nadie bajabas la cabeza;
desde pequeña 
tu sino fue luchar
para no ser la sombra de nadie,
en tus barcos
los hombres solo a ti te obedecían.
 
Te recuerdo
desnuda en el patio
esperando tus adoradas novelas,
te bañabas con totuma rebosante de nostalgias,
yo te miraba y reía 
cuando decías con tu voz de sal:
 
"75 años, once hijos ¡Y todavía buenamoza!"
 
Al atardecer, ya dormías, 
y en esas medianoches de Juan Griego
partías a la playa, la roja cayena en tu cabeza,
mientras llegaban tus botes,
tus marinos,
 con cientos de kilos de pescado 
que tú salabas.
 
Los años transcurren y no borran
tus ojos de gata persa, tu lengua fustigante, 
tormento de aquel que te buscaba 
y que con seguridad te conseguía.
 
La playa lloró tu adiós
 y en la mar aún se escucha 
el eco de la historia
de una mujer sencilla
con el crepúsculo de Juan Griego
en la mirada.

lunes, 4 de abril de 2016

TEOREMA DEL RECHAZO

No temo por mí
o por los míos, entiendo la ansiedad
que han mostrado
por verme mal acompañada,
la prisa que tienen
de asistir a mi funeral
y celebrar con aplausos mi arribo
al campo de rosas muertas
y ojos tristes
que tantas mujeres lucen en el rostro
como un diploma.
 
No temo por ti, que seguramente
encontrarás otra alternativa
ilusa
que se preste a ser el andamio
de tu comodidad perpetua.
 
Desecha tus planes;
guarda
como si fuese una pieza coleccionable
el vestido blanco que no me pondré,
los hijos que no te di,
el hogar que no fue,
la chatarra que se acumula

en seres donde el tedio
devastó a la pasión, 
el verdugo a su víctima,
el silencio a la verdad,
estructura clásica
del amor que ofreces.
 
Este es el teorema del rechazo:
 
Es el clon de los días,
espejo que reúne a miles de cejas
presentes en los diarios, en los pechos
oprimidos por los titulares,

accidentes aéreos
y recetas de postres;
cuarto oscuro del que sale
la típica foto

de los que se quisieron tanto
que nunca pudieron ser felices.

jueves, 31 de marzo de 2016

ESTUDIO POÉTICO DEL ORBE

Al inicio del fin,
donde el tiempo y la distancia
eran infantes y el universo era tan chico
que se podían tocar las nebulosas,
la tierra dormía
y el sol era el satélite del orbe.
 
El tímido astro rey era un plebeyo,
era un otoño
de ojos sesgados
y manos suaves.
 
Muy cerca de la tierra, de sus ojos,
vela su sueño
y en un abrazo
espera y calla.
 
La tierra despertó, sorprendida
al sentir las manos
que llenaron de verde su Amazonia,
y una cascada brotó de sus pupilas
y toda ella fue un río de agua, árboles y niebla.
 
El sol comenzó a iluminarse,
a hervir
nadando entre ríos, surcando
los mares
de la mujer que amaba estar dormida,
del aire que cortaba en dos el tiempo,
del orbe que jugaba a ser planeta.
 
La tierra, fuera de su eje,
cayó en un tobogán
hasta un abismo y no quiso regresar,
porque no había pasaje de retorno
hacia un sol que al tocarte, quema.
 
Desde esos días nunca más
volvieron a verse
y la tierra se pobló hasta el delirio
con los descendientes de aquella aventura.
 
Los últimos habitantes del cielo
se abrieron en dos al dormir
y se marcharon
de la misma forma en que la tierra lo hizo
cuando vivió con el sol,
milenios atrás,
y ya no pudo hacerlo
porque el sol le dolía.

martes, 29 de marzo de 2016

EL ANILLO

El anillo que llevas en el meñique
derecho, pagaría dos meses
de comida
en este lado del charco.
Me conformo con eso, no vengas
a mamar con tu cajita de música:
 
Que ojalá salgas de eso,
que ojalá ganes plata,
que ojalá tengas suerte,
que ojalá te salgan morocotas
en la vagina.
 
La gente puja, lacra, reza
por mí, pero,
¿Algún día saldré de la ñoña?
No, por eso
el anillo que llevas
pagaría mis llagas
en una noche de droga y ron.

domingo, 20 de marzo de 2016

RISA QUE DUERME

Descálzate,
pues el suelo que pisas es sagrado,
asómate a las páginas que nadie escribe,
arriésgate a morir
mientras me lees.

¿Reconoces mi letra?, ¿mi carne?
¿mis llagas?, ¿Mis crónicas?
están impresas en cada paso que das
en mi territorio.
 
Caliéntame, tócame
como si fuese la última vez
o la primera, es igual,
recuérdame que estoy viva
y que no he muerto de frialdad
en la gélida tundra de la calle.
 
Búscame en cada espacio de la acera,
en cada final fallido, en cada comienzo
igual al de ayer,
en cada orgasmo indiferente.

Grita cuando culmines, porque en la noche
mi rostro es el éxtasis de todas las miradas,
pero en el día
es máscara deforme, realidad y angustia,
cuerpo abandonado al tiempo,
risa que duerme.

sábado, 12 de marzo de 2016

ATACAMA Y LA MEMORIA DEL SALITRE

(A mi amigo Augusto Acosta. Al Chile que nos inspira)
 
Atacama, vientre del norte,
pechos suaves,
carne desnuda abierta al beso;
al fin, tú y yo a solas
en esta madrugada febril,
mordidas a puro sexo,
  borrachas de soledad,
dunas y poemas.
 
Mujer, jamás
vi un cuerpo igual,
jamás crucé los dedos por enlazar
unas piernas como las tuyas,
jamás perdí
la noción de lo real al irme
a tierra
ante el cálido estío de tu orbe.
 
Eres perversa,
no me advertiste que
al lamer tu geografía,
un tsunami de sabores y tormentas
se podían producir
desde mis papilas en celo
a lo largo y ancho
de toda aquella región dura,
ardiente, poblada
de vello púbico,
fluidos, roca ígnea,
cieno vivo de lo que una vez fuera
la memoria del salitre.
 
Hay arenas que buscan con descaro
el erótico verso que las tiente,
y desiertos que nos comen sin piedad
hasta culminar la poesía.

jueves, 10 de marzo de 2016

MARIPOSA, SEXO Y POESÍA

Cuando es de día, nos cubre
y nos acosa
un cruel presagio,
cuando gira la tierra
en torno al sol, un año muere.
 
Cuando te levantas
luces como una mariposa
atenta al ruido
y a la respiración acompasada de mi pecho
en plácida armonía con el sol
que distribuye espacios de luz
entre las sombras.
 
Cuando te tuve, ya era mayor
y tus diecisiete años eran un atentado
contra la moral, los mandamientos
y los devocionarios,
ya era tarde para el sexo demandante,
ya era tarde para hervir
de pasión,
ya era tarde para volver a casa.
 
Cuando me amaste
no pasó nada ni antes ni después,
cuando te dije que sí,
sonreíste;
y eras, en verdad,
el vivo retrato de una mariposa.
 
Cuando te fuiste
no lo sentí,
cuando yo me marché
no me pasó por la cabeza que jamás volvería,
pero sé que aún estás
porque escucho tus alas batir
en la respiración acompasada de mi pecho,
dándole forma a mis poemas.

domingo, 6 de marzo de 2016

ESTUDIO POÉTICO DE LA MUJER

Aquí estoy, mi señor,
al extremo final de todas mis mañanas,
viendo caer las hojas y la vida
en pos de tu voluntad.
 
Heme aquí, Ulises erecto,
a tu servicio,
a tus pies, jadeante,
esperando por el divino fulgor
de tu mirada, por tus manos

apretando mis pezones
que derraman gotas de sexo
mientras tú sueñas
con poseer el mundo.
 
El tedio y la soledad me responden
y anuncian otras epístolas
con capítulos diferentes,
y un solsticio en mis pensamientos.
 
¿Qué extraño embrujo ha invocado
a los antiguos espíritus de mi madre
y mis hermanas,
postradas al igual que yo en espera
de un miembro

que ya no perturba, somete ni emociona?

¿Qué ha sido de ti, mi señor,
que en la distancia
te borras, a la cabeza de tus ejércitos,
mientras mi carne envejece,
mi espera se cansa
y mi humedad, conspira?

¿Qué se perdió de ti, en medio de tantas victorias?
 
La respuesta la hemos conocido
a través de centurias de obediencia,
las crónicas de tus hazañas han sesgado
a las sombras, diosas sumidas
en la oscuridad y el miedo,
en las sábanas de seda de tu cama.
 
Se desvanece la herida, se edifica
en territorio fértil
el verbo que nunca antes se dijo,
el nuevo pedestal de nuestra estirpe.
 
Y declaro que yo,
diosa dominada por
siglos de horror,
dejo de ser pieza coleccionable,
dejo de ser jarrón etrusco, trofeo

de los héroes que celebran
en mi cuerpo sus victorias,
para ser lo que siempre he soñado,
ser yo,
ser libre.
Ser.

sábado, 5 de marzo de 2016

ESTIGMA

La herida, aunque muchas décadas
hayan transcurrido, quiebra
y se abre,
sobretodo a solas.

La llaga es mitad ira, mitad
abatimiento, 
no sana, no seca, no cambia de ropa,
no silba ni habla
a menos que la obligues.

Las arcas del tesoro que una vez
hubo en ella
quedaron vacías después de la epidemia,
y muchos aseguraron
que nadie quiso
llevársela, pero todos mentían;
con más de uno viajó,
escondida en la vulva, en la médula,
en el orgasmo que sueña,
en el istmo de Corinto,
en la desesperación por asirnos
al cielo artificial que nos pintaron
para salvar la vida.

Conmigo está, pero no me molesta.

Es la particularidad del estigma,
unos lo llevan para que duela
y les devore las entrañas
por toda la eternidad,
yo lo guardo para que sea verso,
hoja en blanco
y pluma para escribir.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Pare de sufrir

 Vamos. Tú,
¿De qué te lamentas?
Sufres tanto,
que el corazón no late, convulsiona.
 
Dices que la vida es dura,
que nada te sabe,
que tienes en la espalda
un cajón de tachuelas.
 
Vamos,
Tú. ¿De qué padeces?
En tu puta vida has pasado hambre,
nunca te fumaste en veinte días toda
la droga de la ciudad,
nunca le bajaste la sarna al pene
de un desconocido,
ni tienes idea de lo que significa
amanecer tirada en una acera,
medio desnuda,
llena de mierda y vómito,
llena de muerte.
 
¡Vamos!
¿Por qué sufres tanto?
Tú no tienes idea
de lo que sangra, suda y apesta;
no entiendes el por qué nos reímos
cuando comemos un pedazo de pan.
Habla de lo que sabes, de tu casa linda,
de tus hijos lindos,
de tu cuerpo lindo,
de tu vida linda.
 
Deja de pregonar pendejadas,
sigue leyendo tus libros de tapa dura
en tu sofá,
y deja de apropiarte
de lo que no te pertenece.