viernes, 24 de junio de 2016

LO PRIMERO Y LO ÚLTIMO

El que se arrebata sabe
que el hambre no importa,
el sueño no llega,
el miedo nos retuerce las vísceras,
nos voltea los ojos
y nos hace vomitar.
 
El humo es desayuno,
almuerzo y comida,
pupilas dilatadas,
miedo constante, sudor,
sarna,
piojos y liendras.
 
Lo primero que desaparece
son las uñas, los nombres,
el hogar,
el blanco de los ojos,
las suelas de los zapatos,
la ropa limpia,
la solidaridad de la gente. 

Lo último que se va, es la tristeza.

jueves, 16 de junio de 2016

EL VIRUS DE ESCRIBIR

Me dijeron en alguna parte que la enfermedad 
es una herramienta, 
observé en los ojos sesgados
de los orientales
toda la sabiduría sobre el cuerpo 
y me dediqué a leer,
-con prevalencia a pensar- 
en las pausas silentes del virus 
que ha decidido ser mi huésped.
 
La poesía enmudece por segundos,
pero no se arredra y diagnostica:
 
El dolor insoportable es una excusa,
la fiebre es un síntoma
del calentamiento global,
un formulario sin concluir,
y la inflamación 
una pausa para descansar.
 
Yo, sorna cómo soy, 
entiendo que el derrumbe 
de todas mis articulaciones, 
el humus de todas mis canas, 
la crisis de toda mi vida,
los hoyos que adornan mi frente 
no son motivo de pena;
soy una sobreviviente,
amo al perro que no tengo,
al mundo que no he visto,
la casa que me habita, 
el cielo que es un límite, 
las letras que me escriben.
 
Amo a tal grado mis pandemias
que mis manos se inflaman, 
la fiebre sube, mi piel se eriza, 
plasma, brota 
en milésimas porciones de mi carne, 
en el sueño nonato y el futuro esquivo,
en cantigas y ventanas al sol
mientras sigo adelante, mientras padezco
como si fuera a morirme
el virus lacerante de escribir.

martes, 14 de junio de 2016

AMOR CABALLO


¿Cuántas veces dije que el sexo
tiene que ser bestial
o aburre?
Paradigmas arcaicos
acicalan al aparato genital masculino,
revistiéndolo de propiedades inexistentes, 
restando lo importante: Humildad.

El pene no es sencillo, no es modesto;
miente constantemente,
se alaba, magnifica, presume
de correr con tanta vehemencia
que pasa de largo
y hace el papel de tonto.
 
No me toca consolarle, le doy crédito
al sexo animal que nada dice,
que calla;
nos ha dejado sin habla tanta fuerza,
tanta territorialidad en un abrazo,
tanto ser ambiguo en el amor caballo,
crin desparramada al viento,
frio suelo contra mi espalda,
trote, cabriola,
fugaz gorjeo que fluye
del sudor de nuestra carne.

Cada quien toma posesión
de su entrepierna
sin compartir tanto credo necio,
porque no es más intenso
el que más corre.

sábado, 11 de junio de 2016

AMÉN DE MIS UÑAS

Hossana.
Alabaré mi nombre,
amén de mis negras uñas,
escupiré las hostias que comieron
los profetas,
los que se lanzaron en parapente,
buscando la justicia de dios,
que ha perdido su camello
en el Sahara.

Hossana,
envolveré mis oraciones 
en papiros
aliñados y humeantes,
abriré las escrituras y en segundos
me fumaré el infierno
que me dieron por tierra.

No entiendes, no sigas tu prédica,
no me hagas perder el tiempo
porque la vida se despide,
riéndose de todos nosotros.

Glorifícame, escribe en sánscrito,
imprime en mi vulva
el nuevo testamento,
clávame en todas las paredes
y avisos comerciales,
mientras los perros comen
las sobras de mis entrañas.
 
Llámame puta, ciega, carga,
qué rico,
llámame cuando gustes,
llámame impía y hereje.
En estos predios,
Dios no existe.

miércoles, 8 de junio de 2016

LA CACHORRA

Era hermosa
cuando la luz huía y la penumbra 
disimulaba a medias los golpes y cicatrices
que su cuerpo guardó como testimonio
de numerosas peleas.

Nació para engendrar
grandes camadas de mamíferos
su vientre de juguetería
y masturbaron a cientos de primates
sus manos negras por la borra de la calle.
 
Su dentadura, insólitamente completa,
era una fila interminable de besos,
castillos de naipes, chillidos,
tierra, purgatorio, semen,
soledad a prueba de balas
y sonrisa de alfombra roja.
 
No hablaba del futuro 
ni de todos los hijos olvidados;
apenas rompía fuente, salía la placenta,
el feto, el estorbo, apenas
cortaban el cordón umbilical
volvía La Cachorra a las esquinas, y allí,
en el retén pintado de lluvias
quedaban los vástagos de la perra
en manos de la suerte.
 
Ay de las calles,
faro de la noche, prisma de miseria,
mujer sin acertijos ni mañana,
voz de hombre diciendo en la oscuridad:
"Quiero a la cachorra"
y la Cachorra iba
a chuparle las ansias,
a chuparle los miedos,
a chuparle la sangre.

lunes, 6 de junio de 2016

ESTUDIO POÉTICO DEL AMOR QUE TRASCIENDE

Hay cosas que, a tu lado, simplemente
no existen,
hay sellos postales de rara procedencia,
fechas que nos anotan,
nos llaman, nos sonríen y animan;
nunca fue el mundo más amable,
los mares más llenos de tez horizonte
y el ruedo más hilo,
que ese día que, sin conocerme,
te sentaste a mi lado a llorar en la escuela
porque me gritaron "gorda".
 
Éramos de la talla de los ositos de felpa
y las esculturas monumentales,
padecimos de afecto y gigantismo,
los pies nos duraban una cuadra
y un año era una sandía
en tiempos donde la cena era sopa
y nuestro desayuno, una alborada.
 
Te mudaste a los doce,
te llevaron a un valle donde
los océanos se congestionaban
por el paso de los trenes y fases de la luna;
no volvimos a vernos hasta la primera poesía,
las dos abrazamos al deseo
que nos mantuvo juntas. 
 
Hay cosas que, contigo, se han perdido
y no importa,
he perdido las llaves, el pudor y la espera,
no volví a sospechar otros dedos curiosos
que no fueran los tuyos,
ni froté otra mejilla, ni corrí hasta morirme
para estar en la estancia
sudorosa y turgente
de tus pechos rosados,
de tu espalda en la hierba
y la piel en suspenso de tu fauna candente.
 
He perdido ese gusto por la sal
y las dietas,
nos navegan al norte,
en un pueblo que nadie localiza
en el mapa,
en las pausas escribo 
sobre todas las cosas,
y tú aplaudes mis versos
y me miras, callada, 
y me chocan los autos, los aviones, la gloria
de morirme en los brazos
del amor que trasciende.

viernes, 3 de junio de 2016

APRENDE A MATAR

Quítate esa ropa
con olor a quemado
y esa cara de incertidumbre;
de dónde venimos, no hay
puntos cardinales,
ni buenas intenciones,
no prospera el perdón 
ni las plegarias,
ni el raro aleteo de ciertos peces,
ni criaturas amables,
ni temporada de veda.

Pon de nuevo el rostro
en las horas
de aquellos antiguos índices,
pronósticos y sentencias
que nos vaticinaron una cloaca,
nos manosearon el odio,
nos lastimaron la carne,
y nos reservaron
un asiento exclusivo
en el excusado.

Usa el plectro solar
y acelera
el vano transcurrir de los sudores,
ahoga los pies en tus paredes,
roba el sueño
que hace reír a tantos extraños,
usa tu respiración pausada,
usa la cabeza, no la vagina,
usa las ganas de vencer
a la corriente, usa
tu obsesión por vivir
y aprende a matar
antes de que te maten los otros.

miércoles, 25 de mayo de 2016

CUANDO NOS QUEDAMOS SOLAS

¿Para qué vienes? Para mí,
lo haces porque estás
más loca que yo, más lejos,
más pronto que tarde nos miran
las manos encaladas, nos venden pesado,
nos rompen vestidos y vulvas.
 
¿Para qué vienes?, ¿Para invocar
antiguos tratados de paz discutidos
en un cementerio,
firmados por fantasmas de historias
que ya nadie menciona?,
¿Para asustar a niños, mascotas
y alambres
con tu cara de indigencia irrompible?

Pasa el tiempo,
pasan todas las voces de ceniza,
pasa la muchedumbre que nos señaló
con sus cabos de velas
y su moral de primera plana,
pasa lo imposible,
pasaste hace milenios.
 
Siempre fue así, siempre será,
siempre fui la que valió la pena,
siempre fui la que puso las ganas,
siempre fui mejor que tú,
siempre tuvo razón mi madre,
pero eso lo supe
cuando nos quedamos solas. 

viernes, 20 de mayo de 2016

CORRE

Sonríe,
para que nadie toque los ojales
y las incontables agujas que nos clavan
los hilos del destino.

Habla,
se una parte, una décima,
noche interminable, hora equivocada.

Saluda,
eres el Louvre, la Venus dormida,
la esquela cuneiforme que tengo en las manos.

A las gotas de lluvia,
a esta frecuente sensación de sueño
se interponen tus cinceles dedos
marcando una línea imaginaria en mis poemas
y un centro de mesa hecho de buenas intenciones.

Asume
que todo lo que anda y emprende,
todo lo que dice y calla,
todo lo que da y recibe es cosa tuya
y al final,
cuando se hayan resuelto acertijos y ansiedades,
cuando bebas el último trago de tu copa,
da la espalda sin más explicaciones.

Abre la puerta,
coloca tu brújula en ángulo medio,
toma una generosa porción de aire y corre,
cierra la caja y corre,
suspira y corre,
recurre a tus miedos y corre,
sigue saludando y corre,
que mi mayor felicidad
es quedarme sola.

martes, 17 de mayo de 2016

HACE MUCHAS METÁFORAS ATRÁS

Las herramientas me fallan nuevamente,
no puedo utilizarlas
como los letrados acostumbran.
 Mal me ha ido con la celestial retórica,
plato principal de los poetas,
contorno del excelso intelectual.
 
¿Qué puedo hacer?, ¿Qué puedo decir?
 
A mí no me acunó el polisíndeton
ni las personificaciones,
a mí no me dijeron poeta en la facultad,
a mí me agarró el silbido, la esquina,
la bolsa de coca por sorpresa;
el semen en la garganta me despojó
de mis posesiones,
me puso una hojilla en el paladar,
me tragó por completo
y lanzó mi cabeza a la noche erecta
para que me sobaran los pechos los policías
hace muchas metáforas atrás.

sábado, 14 de mayo de 2016

AGUAS PROFUNDAS

Las regatas son un espectáculo
que nadie debería ignorar,
los programas deportivos las mencionan,
las estrellas de mar se aglomeran,
los atletas van al agua
con un parche de intelectualidad sujeto
a las espaldas magras y al abdomen prominente;
los remos
unidos a muchos pares de brazos
inician un sincrónico baile,
atrás, adelante, atrás,
mientras el chapoteo del río
refleja el vuelo rasante
de algunas aves curiosas.
 
Llegué al limite de esta latitud
en contra de todas las corrientes,
a punta de aluminio, pipas y agujas,
mis carnes y mis manos arrugadas
me llevaron muy lejos
y me inscribí en una carrera
empeñada en no ver
los rostros reventándose de risa,
porque lo que me trajo aquí
fue un sueño,
un taller de poesía por correo electrónico
que fue a parar al Éufrates,
al Sena, al Guaire
donde mueren los poetas virtuales
por fantásticos, por intrascendentes,
por años perdidos
y gramática imperfecta, caída,
arrastrada por la confusión,
por las algas y las ondas,
porque así fue concebida desde
que me encontró en la marea.
 
Las regatas son una exhibición de poder,
un desfile de brazos hermosos, pechos duros,
miembros erguidos,
puntos cardinales que flotan sin problemas,
cosa que jamás tuve porque me fui a pique
mucho antes del diluvio universal,
junto a un saco de versos sin estética,
hojas ni flores
que puedan sobrevivir
en aguas tan profundas.

martes, 12 de abril de 2016

LUCRECIA LA PELEADORA

(A mi querida amiga, Lucrecia Marcano)
 
Lucrecia,
margariteña mía, 
hembra criada a la orilla de la playa 
que en el mercado
te agarrabas por los cabellos
y ante nadie bajabas la cabeza;
desde pequeña 
tu sino fue luchar
para no ser la sombra de nadie,
en tus barcos
los hombres solo a ti te obedecían.
 
Te recuerdo
desnuda en el patio
esperando tus adoradas novelas,
te bañabas con totuma rebosante de nostalgias,
yo te miraba y reía 
cuando decías con tu voz de sal:
 
"75 años, once hijos ¡Y todavía buenamoza!"
 
Al atardecer, ya dormías, 
y en esas medianoches de Juan Griego
partías a la playa, la roja cayena en tu cabeza,
mientras llegaban tus botes,
tus marinos,
 con cientos de kilos de pescado 
que tú salabas.
 
Los años transcurren y no borran
tus ojos de gata persa, tu lengua fustigante, 
tormento de aquel que te buscaba 
y que con seguridad te conseguía.
 
La playa lloró tu adiós
 y en la mar aún se escucha 
el eco de la historia
de una mujer sencilla
con el crepúsculo de Juan Griego
en la mirada.