miércoles, 22 de abril de 2015

SEXO BALSÁMICO II

El vino de tu voz
flambea, el azul comienza
a grillar
en fuego Camembert
por tu sangre y la mía.
 
Mis pechos, al dente, 
 son el contorno de tu espalda.
 
Poros abiertos, flambear de abrazos,
glaseado de piel humedecida,
julianas dispersas
a fuego medio,
crocante
acelga y trufa de mi boca.
 
Crepitan suspiros marinados
en suaves aromas,
concentran los sabores
del plato fuerte de tu cuerpo,
y es intenso
el clavo de olor,
la roja pimienta de cayena
que aprieta mi carne
contra el fondo de tu lengua confitada
.

lunes, 20 de abril de 2015

ELLA IV

Por motivos varios,
me he replegado a un eje donde

solo habito yo,
a la espera.

 
Por asuntos necios,
me he cohibido de decir
aquello que no estaba por decirse.
 
Por mi lento modo de andar,
el tiempo truena,
pues no tiene paciencia,
no luce adornos,
no tiene punto final
y no soporta mi vida conforme.
 
Por una angosta senda
se bifurcan mis líneas,
por un desconocido mañana,
y en vez de ir adelante,
va como puede,
va con desgano,
va por costumbre.

La que me escribe, 

corta papel,
tensa paredes,
desconcha rejas,
bruma en un verso la carga.


 Yo salgo en ocasiones, 
dejo a los planetas orbitarme,
 dejo que el camino me recorra,
ella no,
ella no,
ella, nunca.

domingo, 12 de abril de 2015

Mi amiga imaginaria

Lo que voy a contar es absolutamente cierto,
una rara costumbre que tengo 
de escuchar la voz
que me habla desde el otro lado del espejo,
desde los huecos en las paredes,
desde el fondo de mis lentes de sol;
mi amiga imaginaria es una voz en off
que va a mi lado diciéndome cosas,
no me desampara la muy sinvergüenza.
 
A pesar de lo complicado que pueda parecer,
mi voz imaginaria y yo solemos estar perfectamente
en desacuerdo,
jamas coincidimos en nada, 
pero jamas discutimos por eso
 
Si salimos al mercado, soy yo la que siempre tiene el dinero,
pero siempre termino comprando lo que la voz me susurra,
si vamos a comprar el pan regresamos con un paquete de maní japonés
si decido comprar el diario termino comprando 
los crucigramas y dameros que a ella le gustan tanto
y dos bolsas más de maní japonés.
 
Si yo decido ponerme a dieta 
ella amanece con ganas de comer toda clase de dulces
si voy a comprar lechuga y tomates, 
ella coge primero la mayonesa
y un frasco de mermelada de arándanos;
con el café no hay desacuerdo,
a las dos nos encanta.
 
A pesar de todo
nunca hemos tenido problemas de ninguna naturaleza;
ella dejo de malgastar el dinero
jugando a los caballos y a la lotería,
yo se lo pedí un día
y ella hasta ahora me ha cumplido la palabra
que de buena gana me ha empeñado.
 
Yo por mi parte dejé de beber
y de consumir toda clase de porquerías,
ella me lo pidió,
yo he cumplido mi palabra,
eso lo aprendí de ella:
"La palabra es un montón de estiércol o plata de ley,
depende de como la sostengas"
 
Un día tuve la tentación de beber una cerveza helada;
ella no dijo nada,
solo me miro a los ojos con esas miradas de piedra
que te taladran el cerebro y te llenan de zozobra.
Me le acerqué y le pregunté:
Si solo es una mujer...
¿Por qué no?
 
Todavía me retumban los oídos por como suena la verdad,
las monedas en los bolsillos y la cerradura
de las puertas muy viejas cuando me respondió:
 
Simplemente...
Porque no quiero que mueras.

lunes, 6 de abril de 2015

LA PARTE QUE ME TOCA

A cada quien la parte que le toca,
a cada vena abierta, su sangría,
en cada falsedad, la hipocresía,
que a cada quien le salga de la boca.


A cada línea recta, toca un punto,
a sesenta minutos, una hora,
 el que llega a un entierro en franca mora,
no ve ni las vituallas ni el difunto.


A mi no me ha tocado mejor suerte
que hacer del pensamiento, poesía,
y sola estar en buena compañía,
en esta larga espera por la muerte.


Decido que esta parte ya no rime,
escribo en un minuto todo un siglo,
converso con las plantas, las paredes,
navego, vago y fluyo en un instante.


Esta es justo la parte que me toca,
hacer que lo torcido, sea derecho,
hacer un seco diástole en mi pecho,
y un nuevo diccionario de mi boca.

martes, 31 de marzo de 2015

Línea y círculo

Desde mis dedos
hasta el inicio de la hoja
transcurre un lapso de tiempo indivisible.
Huella, palma,
línea y círculo,
horario aun no determinado
del año solar
que nos ubica
dentro de un marco de papel
cuajado de letras.
Angosto, aplanado, alerta,
abril atestado de árboles;
aun no me convences,
no te esperaba,
no estás en mi lista de invitados
o excluidos,
aun no te disuelves en mi taza de café,
y sin el menor rastro de azúcar,
aun no me respondes.

miércoles, 11 de marzo de 2015

Soneto Divorciado III

Apelo, Señor Juez, a su conciencia,
estoy hasta el cogote de este orate, 
inútil, como rancio escaparate
que no tiene cabida en mi existencia.

Me ha puesto una demanda por demencia,
para salir airoso del combate,
y que nada me toque del dislate,
matando mi derecho y mi paciencia.

Que viejo tan ridículo y palurdo.
Después de ser salmón en la corriente,
se ha vuelto del pantano un cocodrilo.

Y aunque parezca el colmo del absurdo,
le pido al tribunal que sea prudente,
y metan a ese viejo en un asilo.

GRACIAS A DIOS (Soneto)

No moriré por ti, por lo que hiciste, 
me siento una y mil veces desgraciada,
pero al secar el llanto, no hay mas nada, 
y doy gracias a Dios porque te fuiste.

No lo voy a negar, estoy muy triste,
parezco margarita deshojada,
pero ya he decidido, entusiasmada, 
volver a edificar lo que destruiste.

Hay gente que en lo malo, o en la muerte,
transforman en jardín un basurero
y salen de excursión en avioneta.

Y no hay que ser auriga ni profeta,
en lo que se termine tu dinero,
también se acabará tu buena suerte.

lunes, 23 de febrero de 2015

Estudio poético de mis días

A petición, 
por voto mayoritario,
escribo un resumen pormenorizado 
de mi rutina diaria.

Amanezco antes que el sol, 
me envuelvo en El Piache, su niebla 
reconforta y detiene
el paso del temporal
que nos aniquila.

Miro en el espejo
lo que quedó del apocalipsis, 
un chorro de orina caliente, 
un herraje, un camino 
de hormigas rojas llega al lavabo
buscando azúcar.

Agito llaves, suelto cerrojos, 
salgo,
absorbo del aire
todas sus impurezas, 
inicio un dialogo matutino
con una idea, 
agito verdades junto a los restos 
de mi naufragio personal,
pienso en el mañana,
tamizo las horas en silencio.

Me reúno conmigo, hago una partitura 
en el teclado,
tomo un trago de café que no existe,
comienzo a escribir. 

Cultivo nubes y algunas hortalizas 
de aire,
acumulo sedimentos de calma 
y lluvia, 
se me ha olvidado hablar, 
y me acuerdo de los muertos,
que son los que me cuentan sus vidas.

lunes, 16 de febrero de 2015

MARÍA BLANCA Y MARÍA NEGRA

Oriundas de un lindo y destartalado pueblito de mi tierra,
de esos que de tan viejos ya perdieron todos los dientes y hasta  el recuerdo del nombre,
dos hermanas que jamás fueron morochas, nacieron sin embargo el mismo día.
María Eduvigis la una, María Dolores la otra.
La madre; una margariteña de generosas carnes y ojos de sirena,
las llamo siempre por el distintivo color de piel de cada una.
Blanca y de palidez etérea la primera, morena, de tez bronceada la segunda
quedaron distinguidas por sus respectivos apodos:
María blanca y María negra.

La infancia transcurrió con ese sabor
de las paletas de dulce, el café de leche con sal, las sopas de pescado
los días del colegio, los reglazos de la maestra Minerva;
toda una tirana psicópata,
los rosarios de difuntos,  las fiestas del valle,
–la misa de la virgencita– 
a las que religiosamente las llevaban
vestidas de angelitos o querubines de feria.

La adolescencia llegó mostrando su cara no tan angelical.
María Negra, cual burda oruga convirtiose en bestial mariposa de colores,
una belleza que llamaba la atención de cuantas malas  intenciones se tropezaran con ella.
María Blanca, cada día más pálida, flaca y lánguida
solo miraba a dos pasos de distancia como María Negra acaparaba
todos los silbidos y piropos de los mozos del pueblo.
María Negra reía coqueta,
María Blanca solo callaba.

La casa ardía en llamas el día que llego Nerón Polanco;
candidato a jefe civil del pueblo, a pedir la mano de la Negra.
Todo en esa casa fueron risas y festejo.
María Blanca solo miraba... y callaba.
El día del matrimonio nadie supo a ciencia cierta
porqué extraña razón el novio jamas llegó a la cita.
La negra; pegando gritos en medio de la iglesia quedó como novia de pueblo.
Nadie se explicaba el por qué de tan absurda huida.
Lo peor vino cuando, pasado el maremoto, la negra preguntó:

–¿Donde esta María Blanca?

Hasta el sol de hoy la gente del pueblo se pregunta
porquÉ Nerón Polanco no dijo, que en vez  de la negra
se había quedado prendado de la blanca;
que todas las noches lo esperaba en el oscuro
y discretísimo traspatio de la casa
cada vez que salía de visitar a la negra.
Nadie jamás escucho los gemidos...
los gritos diciendo ¡Dios mio, Dios mio!
Los gritos de esas gentes que haciendo el amor de pie;
sienten que el mundo se les pone de cabeza.

Muchos años después se reencontraron las hermanas.
María Blanca, ya viuda,
con cinco hermosos hijos a cuestas,
bella, blanca y etérea.
María Negra, magra, mustia como una flor. Seca... y sola.
Una palabra cabía entre las dos y al abrazarse de nuevo
sonó más a saludo que a venganza.
María Negra solo la recibió diciendo:

–Eres una puta.

Y a sus sobrinos:

–¡Dios me los bendiga!

sábado, 14 de febrero de 2015

Cuando dijiste adiós (Soneto)

No siento que en verdad el tiempo pasa,
aun miro las macetas, los porrones, 
aun sigues recostada en los portones
del solariego patio de la casa.

Mi madre y su jardín, en una taza
endulzas el café con tus canciones,
y vas regando al verde de ilusiones,
que nace en el cemento y la argamasa.

No existe ya el jardín que tanto amaste,
no hay frases de consuelo que decirte,
las calas de tu vida ya se fueron.

Las flores que con tanto amor cuidaste,
heridas al tener que despedirte, 
cuando dijiste adiós, también partieron.

viernes, 13 de febrero de 2015

El renacuajo

Mientras espero, miro al renacuajo
en la charca. 

El renacuajo es negro con líneas 
grises.

El suelo lastima, el tipo jadea, 
una y otra vez, 
suda, 
suda. 

El renacuajo es beige con pintas 
marrones,
sus ojos son curiosos y brillantes.

El tipo muerde, empuja.

El renacuajo salta,
el tipo termina, 
abre mi vientre a patadas, se va 
por el callejón.

Cierro los ojos.
El renacuajo es marrón 
con manchas negras.

domingo, 1 de febrero de 2015

METAMORFOSIS

Hoy quiero confesarte lo que debí decirte
hace ya mucho tiempo, mi culpa fue callar, 
y prolongué una historia que bien pude evitar
llenando nuestra vida de rancias cicatrices. 

Decir adiós no es fácil, pero en mi muda pena, 
en vez de sufrimiento, me dejas lo bonito,
la mar de tus abrazos y el rombo laberinto 
en donde adolescente, feliz, yo me perdiera.

No voy a retractarme, no acortes la distancia, 
no esperan por nosotros los años venideros,
no sirven frases sordas, pues se las lleva el viento,
y solamente queda tu risa solitaria.

Yo seguiré adelante, tú harás lo que tú quieras.
Pensarlo es cosa absurda, ridícula y muy tonta,
pero decirlo en verso me vuelve mariposa
que en su metamorfosis, se ha convertido en piedra.

Y entre las lineas rotas que escribo, sin querer, 
se van desvaneciendo las puertas, las ventanas,
las huellas y los surcos de nuestra vieja cama,
y todos esos años que ya no han de volver.

Ecos de la calle

La risa, sí. Sé lo que es eso.
Sé lo que es mostrarle al mundo las encías,
el sabor a menta de la pasta de dientes.
Yo también reía,
yo me cepillaba
en días desterrados al olvido, en espejos
cuarteados de sarna, 
en rostros irreconocibles.
Yo reía,
reía sin parar,
pero llegó la piedra, 
arrancó todos mis dientes
y me dejó 
una interminable mueca de horror.

miércoles, 28 de enero de 2015

Capitan

Mis adoradas vacaciones.
El momento más esperado de todo el año 
de mi adolescencia lejana.
Pasar dos meses en Margarita. Para mi... el cielo absoluto.
¡Márgara! La colorida tierra de mis padres,
llena de mar, de sol, de risas.

Llegar a la casa de mi tia Ana Petra, darle un abrazo 
a tía Lucrecia
un montón de besos a mis primos.
Entregar los recados de mi madre a sus hermanas
y no perder de vista ni por un instante a Capitán,
el perro de la casa.

Los que le conocemos desde que era un cachorrito juguetón
ya estamos acostumbrados a su forma tan peculiar 
de comunicarse
más no así el resto de las amables visitas femeninas
que diariamente llegan a casa de las tías.

Todas pasan por idéntico y exhaustivo cateo.
Capitán solo llega; mete,
penetra su sensible y ardiente hocico
donde menos debe.
Allí mismo, en el polo sur, el arco del triunfo,
la caja de Pandora de cuanta hembra se le atraviese.

El perro es una soberana rareza
no le gustan las perras;
Pero como adora olisquear a las mujeres.

El olor de las hembras es para el... irresistible.
Y causa de muchos líos y anécdotas.

Zas mi tía. ¡Fuera!
Ana Petra... ¡Quitame este perro de encima!

No se salva ninguna.
Las que traen falda salen lamidas sin remedio
en lo más recóndito de sus profundidades.

Todo un artista del sexo oral canino.
Las que más le gustan son las viejas.
A esas no las perdona.
Así de cariñoso es...

Cada mañana; cuando voy a la playa
lo tengo a un lado haciéndome compañía.
Es todo beige, todo cola, todo lengua y verso.
Los dos miramos el mar en silencio, con ojos de nostalgia.

El mar... El infinito mar sabe como lo lloré
cuando partió; años después,
con su generoso amor por las hembras,
a meter su inolvidable nariz en ninfas de leyendas,
en gratos recuerdos, en humedades de diosas.
En mis poemas.

domingo, 25 de enero de 2015

Y DIOS PROVEERÁ

En nuestra historia llena de necios arribistas 
no he visto un mamotreto más gafo e incapaz,
que siendo presidente, como quien cuenta un chiste,
nos dice en su discurso: "Y Dios proveerá"
 
De tantas soluciones que dar a los problemas, 
de todo lo que no hizo, ni lo que nunca hará,
no tiene este adefesio neuronas ni cerebro
para afirmar triunfante: "Y Dios proveerá"
 
Es tanto lo que sabe de nuestra economía
que solamente suma lo que nos va a restar,
diciendo que no existe desabastecimiento,
multiplicando pobres: "Y Dios proveerá"

Aquí no pasa nada, la culpa es de la CIA.
No hay pan, medicamentos, no hay electricidad,
mientras el inefable señor de los anillos 
se adorna en demagogia: "Y Dios proveerá"
 
Con trajes exclusivos, zapatos y corbatas,
viajando por el mundo como todo un pachá,
viviendo como viven los regios comunistas
luciendo un nuevo Rolex: "Y Dios proveerá"
 
Pensar que al "invencible" debemos este infierno,
pues era el mejorcito que a bien pudo encontrar.
Así es que se gobierna, así es como nos matan,
oyendo de este inepto: "Y Dios proveerá"
 
La más cierta de toda la realidad que vivo 
es ver que Venezuela le pide renunciar,
y que no quede huella de su infeliz gobierno
ni de su triste frase: "Y Dios proveerá"