sábado, 5 de enero de 2019

AMOR EN TIEMPOS DE RESISTENCIA

No sale el sol igual en este día,
y no es igual el mundo en esta tierra,
no puedo dar cuartel a quién nos mata,
y no voy a morir arrodillada
por quienes nos sojuzgan y gobiernan.

Amor, no he de abrazarte como sueño,
no has de llevarme flores ni caricias,
tan solo he de pedirte que seas fuerte,
que luches, aunque ya no puedas verme,
pues tengo que pelear por nuestras vidas.


No he de tener tu cuerpo entre mis brazos,
no sentiré la furia de tu boca,
y no podré decirte que te adoro,
ni estar siempre a tu lado como añoro,
pues ya debo partir sin más demora.

Amor, no he de llamarte por las noches,
y tú resistirás, por más ausencia
que surja entre nosotros, la distancia,
la pena y el dolor que nos embarga
nos va a fortalecer, aunque no quieras.

La lucha es nuestro amor por Venezuela,
y si alguien te pregunta si me amaste,
respóndeles que yo sigo proscrita,
luchando por mi tierra que está viva
y por la libertad que está en la calle.

POR CUENTA PROPIA

A riesgo de ser injusta o desleal
solicito al espíritu de mis padres
me liberen de toda posibilidad de tener
lo que me pertenece.

A costa del mundo ajeno, vivo 
por cuenta propia
y no es ácimo el pan que me alimenta
al respirar, al sentarme, 
pararme, caminar 

y algún día correr.

Hay herencias depredadoras 
que devoran gente,
hay ausencias peores 
de quien se fue sin despedirse
dejando demasiado de todo 
lo que menos llena.
¿Para qué me preocupo?
No seré más feliz, ni más intrascendente, 
más risueña,
más suelo de cemento 
con herencia o sin ella 
de lo que escribo ahora.

martes, 1 de enero de 2019

LOS DESCUBRIDORES DEL FUEGO

Densas bolas de humo
ascienden a la superficie
desde la profunda falla de las horas.

Nada puede argumentarse,
la capacidad de asombro sigue intacta.
El cielo ha volatilizado los gases,
fusionados en insólito festín inflamable.

Humo, humo tan negro
como los anuncios de la gaceta oficial,
desahucios infernales
que lanzan palomas al vacío
después de amputarles las alas.

Humo, cerrojos, candados,
cascos de guayaba para creyentes,
rosarios sudorosos, fraude declarado ley,
iconos de cera
consumidos lentamente, sin motivo,
porque de ellos es el reino de los cielos,
son los descubridores del fuego
hasta que llegó Prometeo a robarse  
el único aliento de sus vidas.

jueves, 6 de diciembre de 2018

EL CIELO AL QUE LE ESCRIBO

A quien tanto me quiere,
al rostro para mí, desconocido,
a quienes no he encontrado en esta vida,
les pido que no busquen
donde estoy.

Vivo en mi ausencia,
canto las canciones de mi madre,
siento el paso agreste de los años,
no me canso nunca de estar sola, 
no paro de escribir, quizá algún día,
el cielo al que le escribo me responda.

Cambio en las noches, 
los ojos que han cerrado sus ventanas
las abren para hablarme de sus sueños, 
sus ansias, sus abismos, sus memorias,
y no hay espacio alguno para nadie.

A quien tanto me ama, 
que vive en los estambres de mi espera,
a cientos de kilómetros de mi alma,
le pido que no busque inútilmente;
vivo lejos,
más lejos que nunca,
y el fluir del poema
y el cielo al que le escribo 
son mi única compañía. 

lunes, 8 de octubre de 2018

ENSUEÑO

Ha sobrevolado
sin alas, adefesios ni argumentos coherentes
el ensueño de noches sorpresivas.
Ha seducido los deseos
de plantar muchos árboles en tierras áridas.

Verbo afirmativo, desafiante, 
lanzador de piedras sin estruendos 
a la realidad ineludible,
cuerpos cavernosos estériles,
muy semejantes a hojas de papel
que me obsesiono en borrar.

Se agazapan los temores, se disuelven en café
montañas de cotidianos abismos,
sustituyen al azúcar, nos hacen más pobres,
más lerdos, más inconstantes,
aguijoneados por el peso 
de la vida que nos aplasta.

A donde iremos, a donde,
si estamos exiliados en tierra propia
y hemos sido desterrados de prosperidades ajenas,
si cada retorno es una despedida,
cada letra es un océano, cada poema es un escudo,
cada ensueño es una gruesa vela
que sin querer nos ilumina
desde un rincón sin nombre.

lunes, 3 de septiembre de 2018

LOS CAMINANTES

Por los caminos de América los ves,
por llanos, montes y serranías,
tiemblan de frío, de hambre,
mueren de soledad lejos de su tierra.

Todos partieron dejando atrás
hogar, familia, amigos,
todos llevan en sus manos
las pocas ilusiones que les quedan,
todos huyen de la peste, de la furia
que arrasó con lo que una vez fuera
la cuna de la libertad
y hoy es
una sombra que agoniza.

Por las venas de América los ves,
por un milagro de dios esperan,
un mendrugo de pan por su trabajo,
un territorio libre que los acoja,
una tenue esperanza de vida.

Allí van los caminantes, unos
llegarán a salvo y nunca volverán,
otros morirán de frío, de ayuno,
de espera, pero no se detienen,
huyen de Venezuela,
y emigran hasta el fin del tiempo y la vida
antes que morir en revolución.

martes, 12 de junio de 2018

YO, LA OSCURA

Yo, la oscura, 
provengo de insanos pasadizos
no disponibles en aparadores ni anaqueles, 
ni cuentan con registro, marca o huella fósil 
que no haya firmado yo, 
con la pluma de todas mis heridas.

El dinero y las historias son tan grises
que es indispensable me presente, sórdida y desnuda,
para desenvolver del hastío
a decenas de escrotos salpicados de monogamia.

Algunos se pasman viendo
las llagas en mi cuerpo, 
otros se sientan a ver el rosario
de penalidades y tragedias
que me cuelgan del pubis, 
los demás miran la droga, miran la rumba,
miran la mesa llena de aluminio y ron,
miran mi agenda apretada
por tantos compromisos pendientes.

Los otros,
aquellos seres que, en orden alfabético, 
construyen mis noches de piedra y semen, 
no vienen a salvarme, 
ni a repetir las mismas mentiras, 
ni a conversar, ni a encender las luces
de mi mente.
Todos, sin excepción, son recuerdos
de la edad de piedra 
que me mató las horas.

viernes, 18 de mayo de 2018

ICONO DE ESCRITORIO IV

Amanecí despacio,
con el cuerpo adherido a tu silueta
y en los bordes entreabiertos
de mis ojos surgió un Shangri La
condensado en tu voz,
en el saldo de mi teléfono que se fue a pique,
en tus uñas, tu pelo, tus mensajes,
en tu risa que fue toda mi noche.

¿Y a donde fue a parar la pena inútil
que tanta soledad tuvo guardada?
Al departamento de furias en reposo,
al verso que te evoca, te busca,
a la papelera de reciclaje.

Qué cosa tan divina, tan cierta:
Amanecí amándote.

viernes, 13 de abril de 2018

EN EL FONDO DE LA CALLE

Te desvaneces conmigo
en el fondo de la calle, 
cedes un segundo de tu tiempo 
a petición de los avisos, 
en el metro de una ciudad proscrita. 

Nos hemos amordazado
en papel toilette,  
hemos pegado el deseo en las paredes  
y los grifos oxidados de un baño
público, 
séptico, solitario y disponible.  

Somos un mortero en un metro cúbico, 
alimentando el inodoro con los rastros 
de sangre de tus uñas 
de ave de presa,
remando en las aguas negras 
y las cicatrices 
que los besos sin amor regalan. 

Afuera hay calle, 
afuera hay una fiera que reza 
una oración que el mendigo
se aprendió de memoria. 

Un policía dirige el tráfico, 
un hombre camina viendo
un trasero 
a dos metros de distancia,
un perro 
agoniza de rabia, la gente corre,
y el neón 
se ha convertido en un mar 
de cestos de basura, 
en una falda
que vuelve a su sitio 
y en un recuerdo muy vago 
de otra vida.


martes, 27 de marzo de 2018

AMO LO QUE SIEMBRAS

Amo tu cuerpo dócil que se mueve
sobre las gotas de agua que circulan
y cuentan el milagro de la vida
que por tus dedos corre, fluye y canta.

Amo lo verde que hay en ti, y en pocas cosas
construyes y edificas un palacio
de tierra, flor y pétalos, del orbe
que a solas te agradece por el riego
que tu alma generosa le prodiga.

Hay una siembra que amo, porque es tuya,
hay un conejo hermoso, sus orejas
son largas como el modo en que te extraño,
son suaves como el beso que imagino
y el dulce "hasta mañana" que me duerme.

La huerta crecerá, lo que es distinto
es que hay un ventanal con un poema
que llueve como llueves tú en mis versos;
como dos niñas locas que entrelazan
las manos que se buscan, y en las sombras
se miran, se presienten y se escriben.

La huerta traspone
distancias, lenguas y horarios.
El aire no es el mismo, pero es igual
al Popocatépetl que hay en tus ojos
y a tu boca que ríe
desde el tierno verdor
de una lechuga.

sábado, 17 de marzo de 2018

EL TIEMPO PERDIDO

Ahora lo sé,
nunca perdí el tiempo en esta vida.
¿Cómo perder el tiempo
si ni siquiera lo he ganado?
¿Como ganarlo, si el tiempo se disuelve?

El tiempo es cautivo de su avance,
es esclavo del tedio,
magnate de la cotidianidad.
Es egoísta,
pues siendo en esencia, incontenible,
lo arrasa todo
y no espera a nadie.

No extingue las promesas y cura
múltiples heridas a su paso;
máquina del hombre
obsesionado por viajar en sus alas,
preso de sus sueños
por vivir para siempre.

sábado, 27 de enero de 2018

Y LOS ASILA LA MUERTE

En mis lágrimas se ahogaron
los sueños, las pesadillas
en su lugar se posaron
con la pobreza inclemente.
La tragedia nos envuelve,
nos quita la libertad.
El pueblo se lanza al mar
y los asila la muerte.

Virgen Del Valle bendita,
¿qué pecado cometimos?.
Qué poco vale esta vida,
qué desgracia hemos tenido
ante la furia que vino
en manos de un militar.
El pueblo se lanza al mar
y los asila la muerte.

¿Hasta cuando la maldad
se apropia de nuestro sino?,
¿a qué tierra hay que escapar?,
¿dónde fue que nos perdimos?.
Miro al tirano maldito
repartir su iniquidad.
El pueblo se lanza al mar
y los asila la muerte.

Y con nuestras esperanzas
agoniza este país,
ante la risa y la guasa
del capo y el malandrín
que firman en un festín
sus acuerdos con satán.
El pueblo se lanza al mar
y los asila la muerte.

Todo es dolor y ruindad
para el desolado pueblo,
y lo que fue nuestro hogar
se convirtió en un infierno.
Con dolor, en cada verso
solo alcanzo a musitar:
El pueblo se lanza al mar
¡y los asila la muerte!

miércoles, 17 de enero de 2018

EL LABERINTO DEL FAUNO

El bus, sucursal de sudores y alambres
se detiene en la esquina de la plaza.
El colector, a toda velocidad,
recita el menú de paradas y retretes.

-¡4 de mayo, Petejota,
Jumbo, Charaima, Sabanamar, Iutirla!
-¿Va por La Arboleda?
-Si.
-¿Pasa por La Vela?
-No.

Un niño quiere
que le compren el mundo,
una anciana se queja
de la medicina que huye,
una niña suspira de amor
escribiendo mensajes de texto.

Cerca del hospital, un cantante
ofrece un concierto
de dos minutos por 32 Bolívares,
un antisocial se monta
para pedir dinero,
porque prefiere martillar
a atracarnos.
Eso es lo que dice.

-¡4 de mayo, Petejota,
Jumbo, Charaima, Sabanamar, Iutirla!
Acaba de subir la poesía. Paga medio pasaje.
Y el bus, sonríe.

martes, 9 de enero de 2018

UNA MENTIRA

Cada vez que la noche llegaba
me rodeaban los insectos;
trataba de apartarlos
cuando se metían en mis oídos
y me susurraban las mismas palabras
que vaticinaron mi muerte.

Cada vez que salía a la calle
se desataba un estampida de alimañas
que se echaban a dormir
mientras yo me esforzaba en no cerrar los ojos.


Nadie me vio en años,
nadie creyó que estuviese viva,
todos se aferraron a los titulares
de prensa
que dijeron una y otra vez
que las sombras como yo, no perduran.


Todo fue cierto, nada fue
tan inevitable
como las bocas llenas de cal y ceniza
que nos arrodillaron la existencia.


Todo pasó, nada será lo mismo
que fue en aquellos días
donde una mentira mil veces anunciada
resultó ser una realidad
que nos hizo escribir
para sentirnos libres.

sábado, 6 de enero de 2018

CUANDO ERAMOS FELICES

La casa de los viejos se llenó de soledad,
las flores del jardín se marchitaron
y no se volvieron a escuchar las tertulias,
las risas de los niños
y las conversaciones amenas.

Cuando llegó la desgracia, no la vimos,
cuando el megalómano de cuartel hablaba,
el país aplaudía, el país confiaba,
el país cayó en el cepo
y muchos tuvimos que marcharnos.

Siempre sospechamos que una mentira
del tamaño del tesoro nacional
se escondía en aquel hombre con boina,
en aquel mesianismo para inocentes,
en aquellas coplas ensayadas
y en tantas promesas absurdas.

Cuando eramos felices, teníamos opciones,
había trabajo,
estudiábamos de noche en la universidad,
nos esforzábamos, nos graduábamos, y en cosa
de algunos años teníamos familia, casa y futuro,
pero ahora no;
ahora el crimen y la destrucción se han llevado
los restos de la tierra tan querida,
ya no están las tertulias y el jardín que nos regaba
con el vivo color del arcoíris,
y en su lugar se ha instalado un Cronos
vestido de camuflaje,
que se come a todos sus hijos.