(A mi hermana Claudina Marcano)
Quiero arrancar a versos de la noche su aroma
y que los versos lleven de tus ojos el brillo
azul, negro, amarillo. Mujer de mil andares
el barco que a los mares navega sin demora.
Quiero de tu mirada los claros manantiales
que llevan hasta el magma del centro del planeta
de las profundidades, de tu sonrisa bella
de la ternura aquella que de tus ojos brota.
Si el verso va de viaje, que se vaya en tus ojos
en esos peligrosos puñales de ambrosía
inspira la poesía al verso que hoy escribo
la soledad que vivo cuando te siento lejos.
Tus ojos son el claro rechazo del olvido
un niño que perdido llorando entre la gente
su madre finalmente lo estrecha entre sus brazos
el amoroso lazo de la que nunca miente.
Así te ve la brisa, las nubes cuando llueve
Así te ve la noche que fluye en tus pupilas.
Quiero arrancar a versos de la noche su aroma
y que los versos lleven de tus ojos el brillo
azul, negro, amarillo. Mujer de mil andares
el barco que a los mares navega sin demora.
Quiero de tu mirada los claros manantiales
que llevan hasta el magma del centro del planeta
de las profundidades, de tu sonrisa bella
de la ternura aquella que de tus ojos brota.
Si el verso va de viaje, que se vaya en tus ojos
en esos peligrosos puñales de ambrosía
inspira la poesía al verso que hoy escribo
la soledad que vivo cuando te siento lejos.
Tus ojos son el claro rechazo del olvido
un niño que perdido llorando entre la gente
su madre finalmente lo estrecha entre sus brazos
el amoroso lazo de la que nunca miente.
Así te ve la brisa, las nubes cuando llueve
Así te ve la noche que fluye en tus pupilas.






