miércoles, 24 de agosto de 2011

ARENA BLANCA

Se fue alejando mi pena
hacia el morro de la playa,
sale en mi verso y que vaya
del mar a la blanca arena.

Juangriego te vio nacer
corriendo por el camino
la luna cantando vino
 partiendo al amanecer. 

Del Fortín De La Galera
 pones rumbo a Porlamar,
La Asunción y Pampatar, 
el Faro en la costanera.

Te han visto en un barquichuelo
que boga por El Tirano, 
también en Gaspar Marcano
Los Robles y El Portachuelo.

 Mi madre, mujer morena, 
de mi destino atalaya, 
queda en mi verso y que vaya
del mar a la blanca arena.

martes, 16 de agosto de 2011

LA SANGRE

En esta turbia selva que es la vida
no hay nada más profundo que la sangre,
los nudos invisibles que nos ligan
al muro intemporal de la memoria
que forma nuestro ser en buena parte.

La esencia de la sangre es infinita,
es púrpura que fluye y se renueva,
un rostro imaginario que me inspira, 
que me hace continuar y me alimenta.

La sangre corre al ritmo del destino,
su cauce se desborda en mil batallas,
perdura en los afectos, el cariño
que la muerte nos quita y arrebata.

Por eso es que al morir un ser querido,
al ver partir un hijo, una madre;
la vida, que ya no tiene palabras,
que grita de impotencia ante la nada,
llorando bebe lágrimas de sangre.

viernes, 12 de agosto de 2011

TU BOCA

Si yo fuera otro yo,
me besaría
con el más puro y vil resentimiento,
me besaré con odio,con desprecio,
con sorna falsedad e hipocresía.

Porque mi boca busca así
la tuya,
la que se fue, llevándoselo todo,
y en una vieja foto me contempla,
tejiendo la ilusión que me recuerda,
que irremediablemente
estamos solos.
 
Me beso
con los labios siempre abiertos,
el alma es un caudal de rabia loca,
un grito de dolor por tu recuerdo,
un sorbo que he tomado de tus besos,
al suicidarme yo y mi necia boca.
 

CAMINANDO

Voy caminando despacio,
voy dejándome los sueños,
voy arrastrando las manos,
recogiendo los pedazos
de mis curtidos ropajes,
del desgastado obituario
con que se viste el recuerdo.

Al caminar me sereno,
me libero del olvido,
me dejo bañar del sol
de calores tropicales;
solo camino, no pienso,
solo pienso en caminarme,
en transitar, liberarme
de mis propios laberintos.

Cuando camino la tarde
me espera entre mil memorias,
me susurra tantas cosas,
los recuerdos, las edades.
Como esos buenos marchistas
jamás detendré los pasos;
la vida... ¡cómo se achica!
te mata, te desvanece
y luego te da la mano
sanándote las heridas. 

Vivir es una conquista;
no se vive, se atesora,
se desgrana entre mil sueños,
se libera en mil caricias.
Yo que tanto busco... espero,
no camino a la deriva,
aunque caminando tenga
que esperar toda la vida.