jueves, 12 de julio de 2012

TU RUEGO

Yo decidí salir del purgatorio
donde las almas solas se condenan.
Sus lágrimas, los gritos que resuenan
en busca del perdón absolutorio.
 
Yo decidí no ser más el cemento
que tanto lastimara mis andares,
en búsqueda de un Dios que en sus altares
en silencio miró mi sufrimiento.
 
En silencio quedó, pero escuchaba
el rezo de mi madre que doliente
mañana, tarde y noche le rogaba.
 
Por eso sigo viva, siempre estaba
tu ruego cuando al ver el sol naciente,
yo vi por fin que Dios me perdonaba.

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