jueves, 16 de agosto de 2012

TU BOCA EN MIS POEMAS

Un suspiro y un lamento,
un par de pasos al frente,
repito incansablemente
de mis amores el cuento.

Espero en la noche mustia,
llega la luna menguante;
llegas tú, y en un instante
se desvanece mi angustia.

Tu corazón de cemento
se ha detenido un segundo.
Me miras, y al negro mundo
te lanzas a ras del viento.


Fuiste el tenebroso sino
de la noche que nos quita
la ilusión, y nos marchita
como el verano al camino.


Fuiste sangre y golondrina
de la desesperación,
de aquella triste canción
que cantabas en la esquina.

¡Ojalá Dios existiera!,
¡Ojalá que me escuchara!,
¡Que tu boca pronunciara
Lo que nunca me dijera!

Fueron tus besos las gemas
que nunca olvidé en la vida.
Tu boca, causa perdida,
se ha quedado en mis poemas.

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