jueves, 13 de septiembre de 2012

RECUERDOS DE ALUMINIO

 Recuerdo que una noche
llegué a un almacén abandonado. 
Saqué algo de pan de la cesta
de mi castillo de cera,
mis ojos se cerraban,

más no dormía,
no está permitido dormir si quieres
llegar viva al siguiente día.
 
Caminaba a paso lento
y no me fijé en un auto 
que silenciosamente se acercaba.
Tres hombres bajaron, uno de ellos 
con un largo y grueso tubo
de aluminio
que brillaba en la bruma nocturna. 
 
¿Cuantas veces me golpearon? 
No lo sé,
ni siquiera recuerdo como eran, 
no se me borra, sí, lo que ladraban
desde el fondo
de sus bocas de ciruela:
"Muérete, perra. La gente cómo tú
no debería seguir viva." 
 
¿Cuándo se fueron, creyéndome muerta? 
No lo sé. 
Solo sé que todavía hay gente
que juega, 
y salen de noche a matar sombras, 
y el mundo ríe.

4 comentarios:

  1. Tremendo Emilia. Eres una monstrua de la poesía. Me encantas.

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  2. Y EL MUNDO RIE, CUANDO NUESTRO SER ESTA MURIENDO POR DENTRO... Mañana voy a leerte con tiempo , Tengo una costilla fracturada y tengo que hacer reposo. Mañana bien temprano.

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  3. tu poema es bueno has sublimado un vicioso acto en un poema.

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