martes, 16 de octubre de 2012

CONFESIÓN

Confieso que he pecado.
Acepto que de todos mis errores
el que más caro pagué
fue mi conformismo,
solo vi el suelo cómo única salida.

Mi mayor logro en muchos años
fue ser una ilusa,
pero al levantarme,
remonté la cuesta
e hice callar a los que vaticinaron
que jamás saldría de las esquinas.

No fue fácil, lo admito,
a veces caminé animosa,
a veces por inercia,
y otras
a pasos muy contados.

Confieso que he sentido mucho miedo,
dormí en los brazos
de la duda, en medio
de la incertidumbre,
¡Tantas veces sentí que no llegaba!
Pero llegué
para dar el frente a los recuerdos
sin odios y sin prisas.

Por eso escribo a la muerte,
porque estoy viva.

1 comentario:

  1. Emilia: yo quiero darte las gracias por escribir textos que, de una u otra manera, me identifican.
    Tu poesía es necesaria. TQM.

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