jueves, 18 de octubre de 2012

LA DULCERA DEL VALLE

Sale temprano, con el sol radiante. 
Lleva en la cesta su mejor manjar.
Son de mi tierra los dulces del Valle, 
todo el que los prueba los vuelve a comprar.
 
Siento el aroma por toda la plaza, 
mientras entona su alegre pregón, 
que por la orilla de la iglesia pasa 
hasta los confines de mi corazón.
 
“Llevo la empanada, de rica guayaba, 
y llevo el pan dulce de san Juan Bautista, 
Dulce de lechosa de buen papelón, 
y mi piñonate (caracha) para el mal de amor”
 
El sol avisa que la tarde llega,
y la dulcera canta otra canción: 
“Gracias mijitos, regreso a mi casa, 
ya no pidan nada ¡Porqué ya me voy!"

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