jueves, 11 de octubre de 2012

MIRA Y RETROCEDE


La maldición del humo cuando pasa,
la cantidad de penas que concede.
Vigila, llama, ruge, retrocede
y se atrinchera dentro de la casa. 

Cuanta persona buena se esclaviza
al nubarrón que anuncia ya la muerte, 
en la cara mugrienta, mala suerte,
te deja sin nariz la blanca tiza. 

Qué débil es el hombre, tan sumiso, 
jugándose la vida en las aceras. 
está irreconocible, ¡Si lo vieras! 
y dice muy conforme: Dios lo quiso. 

Yo si me levanté del fango adrede
y restauré mi pecho adormecido. 
tan grande fui que al ver cómo he crecido 
¡La nube se arrodilla y retrocede!

No hay comentarios:

Publicar un comentario