jueves, 8 de noviembre de 2012

EN MI SILENCIO

Para qué recordarte, si al hacerlo, 
–cuan lúcido en mi mente lo percibo– 
escucho, pienso, callo, luego digo 
lo que jamás te dije en mi silencio. 

Lo poco que ha quedado de esta historia
apenas se distingue en la distancia, 
no llega a vislumbrarse nada, nada, 
de tantas soledades y memorias.

Lo que hemos arrastrado por centurias
se materializó en muchos pedazos, 
cristales desprendidos de algún vaso
y escombros que acumulan viento y lluvia.
 
¿Que va dejando el paso cruel del tiempo?
Relojes destrozados por la pena, 
y lágrimas sumidas en la espera 
de aquello que no vale un pensamiento. 

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