jueves, 15 de noviembre de 2012

UNA RAMA

He nacido
del germen que colapsó
en la lluvia, me ubica un punto verde
entre las piedras.

 He prosperado
en tiempos de abundancia,
comprometida con la raíz
que me dio origen, atada
al cordón umbilical de mi existencia.
 
Me he quebrado; 
he caído a la tierra torpemente, 
y mis delgados brazos 
se estrellan de bruces 
contra el suelo. 
 
Me he dividido; 
se han destrozado 
en mil pedazos 
mis piernas, mi boca, mis tendones, 
y el único fruto que sostenía 
entre dos hojas solitarias. 
 
Me he separado; 
ya no soy de aquel árbol 
una parte, 
estuve, y en un momento solo soy 
un crujiente tapiz, 
alimento de muchas hormigas 
y vida 
después de mi muerte. 

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