lunes, 5 de noviembre de 2012

VENCIDA

El mar nos detiene, 
muy distantes estamos del bullicio, 
somos en parte arena  
y entre el oleaje vamos,
camino a la corriente,
ansiosos de perdernos
y encontrarnos. 
 
Me abrazo a la polícroma visión 
que me devuelve el agua, 
al reflejar 
los pasos clandestinos de tu vientre,
los mórbidos delirios 
de tu boca. 

Brotas del fondo, 
hoja de todos mis dedos,
diálogo
de tu respiración y la mía,
contando los minutos de la espera,
para precipitarte en mis ramas.
 
Me declaro invisible, vencida,
tierra en llamas,
sombra a merced del aire, 
de la dura roca 
que me encadena 
a morbo calcinante de tus besos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada