martes, 30 de octubre de 2012

LA RECUA


La vía de acceso al poblado 
es recta y angosta, 
en los bordes del camino 
solo sobresale la hierba. 

La superficie de la carretera es lisa, 
de aspecto muy suave, 
pero al llegar al campo de maíz 
se torna rugosa, desmembrada, 
con numerosos huecos y altibajos. 

Al ocaso se refleja 
la escasa luz en un manantial 
de aguas tranquilas, 
que a veces el viento mueve. 

Un cobertizo de madera 
flanquea la entrada a la estancia 
y el camino se torna amarillo 
por el color de la tierra, 
mucho más clara y arenosa. 

A lo lejos se ve la recua. los labriegos 
recogen aperos, arrojan piedras 
de los surcos, aran los campos. 

Miré sin parpadear hasta donde el camino 
termina en una reja alambrada, 
atenta siempre al cortejo de sembradores, 
hasta que ya no pude verlos más. 

domingo, 28 de octubre de 2012

SONETO DE PRISA



El último capullo de esa rosa 
se fue por el retrete esta mañana 
oyendo el tan tan tan de una campana 
que anuncia tu partida presurosa. 

Cuanto aprendí de ti, roja cayena 
sembrando en tierra mala mi esperanza 
tirando a la basura mi confianza 
sin detenerte a ver mi negra pena. 

¿Que llevan muchos qués, mis versos raros? 
¿Que son muchos gerundios, un exceso?
¿Que suenan mis sonetos cual disparos? 

Escribo cómo da la boca el beso 
cada palabra entrando por los aros 
y escrito muy de prisa; lo confieso.

viernes, 26 de octubre de 2012

CARACHE

(A la doctora Ana Romelia Pacheco.)

Mi corazón se hace verso
para rendirte homenaje
Carache, dulce Carache 
de los páramos eternos.

Carache de soledades 
de los umbrales del tiempo 
de tus flores ancestrales 
que adornan a los riachuelos.

La memoria de mis padres 
el recuerdo de mis viejos 
está guardado Carache 
en lo profundo del suelo.

Tu gente noble y sensible 
parajes inolvidables 
el eco de amor, Carache 
de mis años infantiles. 

Las estrellas en la noche 
la niebla rauda, salvaje 
Carache, dulce Carache 
¡Carache de mis amores!

miércoles, 24 de octubre de 2012

EN LOS CLAROS DE LA NOCHE

La oscuridad que ventea 
de Margarita hasta Coche, 
con furia barloventea 
en los claros de la noche. 
 
Llega el peñero a la playa 
que llora del sol la ausencia, 
recogiendo su atarraya, 
reclamando su presencia.
 
Mar profundo que al pintar 
olas de nubes y amores,  
con rumbo hacia Pampatar 
retornan los pescadores. 
 
Tierra de sol, de leyenda,  
de música y poesía  
de una virgencita prenda 
de devoción y alegría. 
 
Margarita, donde ardiente 
reluce la medianoche,  
vive y lucha diligente 
en los claros de la noche. 

martes, 23 de octubre de 2012

BASURA RECICLABLE


Me dedico a escribir poemas, 
porque es un acto de profunda 
liberación. 
Cuando escribo, me convierto en parte 
de esas noches 
donde el único ruido que prevalece, 
es el de la nevera y el teclado 
que se queja ante cada palabra. 
Al escribir, me desato, me concentro 
y me divido.
Soy una esponja; Un taco 
de madera, la oreja de un gato, 
una rama, un dedo, 
y que esto pase, es lo mejor 
que puede suceder.
Nadie se conserva entero dentro de si, 
cuando escribe. 
Todo se fragmenta; y es necesario
que así sea. 
Solo al escribir dejamos de ser 
seres indivisibles, para convertirnos 
en una mínima parte 
de todo aquello que amamos. 
Yo lo llamo 
"basura reciclable." 
Nadie entiende para qué sirve, pero 
al parecer, 
algunos poetas escribimos 
para reciclar el alma, 
y deslastrarnos de un mundo 
donde todo es desechable.

lunes, 22 de octubre de 2012

DESDE EL SUELO

El duro cemento es mi espejo,
allí me arroja tu puño cerrado,
mis ojos casi no te presienten, lloro
y me lamento quedo,
para que no me oigas.
 
Ante tí me arrastro 
mansamente,
mis pechos son estambres 
de dolores,
toda mi alma 
una sombra indigna.
 
No merezco que me ames, 
no me dejes 
a expensas del olvido,
que yo he de perdonarte tus errores
una y mil veces.
 
¡Que importa ya!,
el dolor pasará, 
tú me abrazarás, 
y me penetrarás con todo tu odio. 
 
Moriremos juntos
en un orgasmo asfixiante,
volveré a decirte que te adoro,
y tú te vengarás del mundo
cada vez que me lleves
a la hoguera.

sábado, 20 de octubre de 2012

EL ESPEJO Y ELLA


Ella, esa que por la calle va 
mirando el suelo. 
Esa que siempre calla, y no ríe, 
que cada tarde se viste de oruga 
y se peina las negras pesadillas. 
Ella, la lumbre ciega, 
la domadora de vidrios rotos 
y sueños vacíos, 
la taquillera del circo 
de abejas africanas. 
Nadie la ve, nadie la conoce 
y seguramente nadie la recordará
cuando muera.
Solo la oscuridad, que se planta 
entre el espejo y ella. 
Cuantas veces te lo he dicho...
¡Qué me miras, espejo! 
¡Qué me mira ella! 

viernes, 19 de octubre de 2012

QUIZÁ

Quizá, solo quizá, yo me decida
a ver como la nieve se acongoja,
a deshojar la flor que no es tan roja,
y a no decir adiós en la partida.
 
No me dejó la peste genitales,
pues era mi placer andar desnuda,
aunque vestida soy temor y duda,
y la más virginal de las mortales.
 
Quizá yo deba darme por vencida
con lo que va la suerte a regalarme,
y deba por desgracia, conformarme,
con solo ver la tierra prometida. 

Mantengo en una caja el negro broche

del arrepentimiento ante el pasado,
y  quiero imaginar que nunca he estado
buscando mil mentiras en la noche.

La vida se marchó sin más memoria,
de quien estuvo mucho tiempo andando, 
y me senté a escribir, imaginando
que así se cambia el curso de una historia.
 
Tratando de surgir de lo profundo
contemplo las montañas a lo lejos, 
con la mirada absorta de los viejos
que ya se despidieron de este mundo.

jueves, 18 de octubre de 2012

LA DULCERA DEL VALLE

Sale temprano, con el sol radiante. 
Lleva en la cesta su mejor manjar.
Son de mi tierra los dulces del Valle, 
todo el que los prueba los vuelve a comprar.
 
Siento el aroma por toda la plaza, 
mientras entona su alegre pregón, 
que por la orilla de la iglesia pasa 
hasta los confines de mi corazón.
 
“Llevo la empanada, de rica guayaba, 
y llevo el pan dulce de san Juan Bautista, 
Dulce de lechosa de buen papelón, 
y mi piñonate (caracha) para el mal de amor”
 
El sol avisa que la tarde llega,
y la dulcera canta otra canción: 
“Gracias mijitos, regreso a mi casa, 
ya no pidan nada ¡Porqué ya me voy!"

martes, 16 de octubre de 2012

LA GUERRERA

Ante la adversidad en esta vida, 
y toda la tristeza que avasalla, 
no existe más opción, ni más salida 
que armarse de coraje y dar batalla. 

Ante los desandares, las traiciones,
el sorpresivo fin de la riqueza,
y todo nuestro mundo hecho jirones,
debemos levantarnos con firmeza.
 
¿Se terminó el amor? Eso hay de sobra. 
¿Por qué no soy feliz? Nadie lo ha sido; 
la carcajada es una vil maniobra
de quien por apariencias, ha mentido. 
 
La verdadera hazaña es levantarse 
y nunca abandonar el buen camino.
Luchar, perseverar y no entregarse 
a las arremetidas del destino. 
 
No importa cuantas veces he llorado 
que no me abatirá la cruel ceguera,
pues llevo en cada lucha que he librado
¡Mi espíritu indomable de guerrera!

CONFESIÓN

Confieso que he pecado.
Acepto que de todos mis errores
el que más caro pagué
fue mi conformismo,
solo vi el suelo cómo única salida.

Mi mayor logro en muchos años
fue ser una ilusa,
pero al levantarme,
remonté la cuesta
e hice callar a los que vaticinaron
que jamás saldría de las esquinas.

No fue fácil, lo admito,
a veces caminé animosa,
a veces por inercia,
y otras
a pasos muy contados.

Confieso que he sentido mucho miedo,
dormí en los brazos
de la duda, en medio
de la incertidumbre,
¡Tantas veces sentí que no llegaba!
Pero llegué
para dar el frente a los recuerdos
sin odios y sin prisas.

Por eso escribo a la muerte,
porque estoy viva.

lunes, 15 de octubre de 2012

PAREADOS DE SANGRE

Ay de tí, que mueres sin mis besos. 
Ay de mí, que muero por besarte. 

 Vagan mis penas, mustias y sombrías,
rozando el negro borde de mi cama.
 
Tendí los verdes árboles frutales, 
miré la fruta que jamás se toca. 

Busqué en los sueños que desaparecen
en el insomnio vago de la noche.
 
Corrió mi sangre roja, derramada 
sobre tus venas, pálidas y frías. 

 Culpé al destino cruel que nos ha unido, 
e inevitablemente nos aleja.

Ay de tí, que me has abandonado.
Ay de mí, que no puedo dejarte. 

jueves, 11 de octubre de 2012

MIRA Y RETROCEDE


La maldición del humo cuando pasa,
la cantidad de penas que concede.
Vigila, llama, ruge, retrocede
y se atrinchera dentro de la casa. 

Cuanta persona buena se esclaviza
al nubarrón que anuncia ya la muerte, 
en la cara mugrienta, mala suerte,
te deja sin nariz la blanca tiza. 

Qué débil es el hombre, tan sumiso, 
jugándose la vida en las aceras. 
está irreconocible, ¡Si lo vieras! 
y dice muy conforme: Dios lo quiso. 

Yo si me levanté del fango adrede
y restauré mi pecho adormecido. 
tan grande fui que al ver cómo he crecido 
¡La nube se arrodilla y retrocede!

martes, 9 de octubre de 2012

VERSOS ROJOS

Ya sabes, querido amigo, 
dale gracias
a la revolución al despertar. 
 
Muy temprano prepara 
tu café brasileño, 
date una ducha rápida, puede irse
la electricidad. 
 
Escucha las noticias;
canta el himno y reza
por nuestro comandante,
alégrate de las buenas nuevas 
de la prensa oficial,
la radio oficial, 
el programa de la comuna oficial,
proclamando a grito de vencedores
que estamos bien,
que vivimos bien,
que el mar de la felicidad
nos inunda.
 
Ponte estos versos rojos y recuerda: 
Nada de cosas llamativas, 
ni anillos, ni cadenas, 
ni relojes, 
ni zapatos pulidos, 
ni lentes tipo Tom Cruise. 
 
Despídete de tus hijos, 
finge no escuchar 
el toque de diana que suena, 
tu nuevo despertador 
de cada día. 
 
Mira todo antes de salir
mira atentamente 
porqué no sabes 
si volverás vivo, 
ni tampoco sabes 
si verás intacta tu casa, 
al regresar. 

sábado, 6 de octubre de 2012

MARGARITA


Para mi hermosa tierra, dedico este cantar.
Al celestial paisaje que guarda la Galera. 
Chinchorro, sal y playa, camino a Pampatar, 
que me deja sabores de vida verdadera.
 
Mujer margariteña; tus ojos, dos luceros 
que brillan en el norte de la ancestral Santa Ana,
pupilas que reflejan sentires prisioneros
de la noble y sencilla mujer venezolana. 
 
Mujer, música y lira, dignos de admiración, 
la letra y el compás que escribe una poetisa;
la malagueña, el polo, la dulce inspiración 
y el regio galerón, que hasta el niño improvisa.
 
El Yaque, Matasiete, Juangriego, La Asunción, 
y de san Juan Bautista, su dulce piñonate. 
Mi Margarita fértil, donde nace el tomate 
que es verde y rojo orgullo de toda la región. 
 
Por eso, cuando muera, mi dulce virgencita,
regálame este verso, con una Margarita.

viernes, 5 de octubre de 2012

ELLA


Es el viento que suele 
acompañarme cuando escribo.
 
Es un árbol que, de tan verde, 
me ha llamado la vista sin quererlo. 
 
Es el principio y fin de todo; 
del amor, la música, 
los sueños,
la taza que muy temprano
se hizo añicos, 
el minuto 
en que suelo recordarte. 
 
Es el cuchillo, que de tan viejo 
no me deja hacer una ensalada. 

-No sé porqué- 
Eres tú, eres eso 
que no se me termina de morir. 
 
Es mi beso, mi beso.
Es mi boca, mi boca,
no la de ella. 

jueves, 4 de octubre de 2012

QUE BRILLE SIEMPRE


Que brille siempre la estrella 
mirando sus resplandores,
allá vienen los pastores,
se alegra la noche bella.
 
El ángel  lo ha divulgado,
una estrella resplandece,
y el poder de Dios florece
a través de su hijo amado.
 
En el pesebre chiquito
los reyes lo ven también,
porque ya nació en Belén
el niño Jesús bendito.
 
El niño recién nacido
en brazos de la doncella,
en los negros ojos de ella
va quedándose dormido.
 
Un regalo yo te pido,
si mi madre fuera estrella
déjala que brille bella
cómo lucero encendido.

Decidle que en noche buena
voy a llevarla en mi mente,
para que bese mi frente
con su amor de madre buena.


Cuéntale que un verso corre
de prisa hacia el corazón, 

y le escribe una canción
que su recuerdo no borre.

 
Virgen que le das abrigo,
dile a mi madre querida
que mientras yo tenga vida
llevaré su amor conmigo.

MI SUEÑO

Tanto dio el cántaro al agua 
que el agua generosa
se ha dejado beber.
 
Tanto dio el perdón al odio
que el odio sin sentido
comenzó a perdonar. 

Tanto dio la fe a la guerra
que la guerra cansada 
quiso en paz florecer.
 
Tanto dio el verso al olvido
que el olvido en segundos
empezó a recordar.
 
Tanto dio mi fortaleza
por derribar el muro
que me impide soñar.
 
Tanto dio mi sueño al muro 
que el muro devastado
terminó por caer. 

miércoles, 3 de octubre de 2012

VÁLGAME DIOS

No volveremos a limpiar 
el retrato viejo 
que siempre ponías en la alacena, 
ni nos sentaremos juntos a tomar 
la primera taza 
de café en las mañanas. 

Pensamos quizás 
que esto nunca sucedería, 
-válgame Dios- 
No esperarnos más ni pellizcarnos 
en la puerta de la casa, 
ni besarnos en el patio, 
en la calle ciega, 
o en la cama que tanto aguantó 
nuestro exceso de peso. 

No viviremos más, 
sin remedio 
tenemos que tomar otro camino. 
Tú, al refugio secreto 
que ya no es tan secreto. 

Yo, al bordado 
y a las series de televisión
al dormitorio antiguo 
-válgame Dios- 
A mis quejidos muy quedos 
mientras mi amante sin nombre
embiste 
mis entrañas dormidas. 

martes, 2 de octubre de 2012

OTOÑO

Otoño,
has quitado del aparador
al vivo verde,
has desprendido las hojas 
 que inician su agónico viaje
al suelo que las espera. 

Otoño de alfombras, 
de agua pasada y pasos breves,
el viento helado es un closet 
de nueva temporada. 
 
Tú no sabes de mis uñas cortas,
de mis amores grises,
de mis rodillas traicioneras,
yo no sé de tus calendas,
tu ser andariego,
tu olor
 pegado a la sangre. 
 
 Mi carne es verano 
e intermitente lluvia, 
no tengo capa vegetal,
no subo a las copas de los arboles, 
no crecen ramas en mis manos, 
no escucho los sonidos que despiden
las nervaduras rojas. 

Sin embargo, ignoro porqué,
sin conocerte, te he visto, 
sin soñarte
llevo tu perfume en mis sienes
y sin mensajes de voz enviados,
escucho las hojas  
llamarme desde los umbrales 
de mis queridas letras. 

lunes, 1 de octubre de 2012

AVERGONZADA

No me avergüenzan mis canas, 
no las teñiré de negro, castaño
o borgoña. 
Me avergüenzo de todo aquello 
que no hice 
porque tuve miedo; miedo 
a moverme, a caer, 
a levantarme. 
 
Quiero avergonzarme de tanta
decepción 
donde, a pesar de mí, 
subsisten despojos de viejas locuras.
 
No me avergüenzan mis raros 
oficios, profesiones, mudanzas
y ausencias;  
no quise ser recepcionista, 
no quise ser la estrella
de algún supermercado, 
no quise vender refrescos
y diarios, 
no quise escribir 
con mi mano derecha, 
no quise morir por mi culpa.
 
Sentiré vergüenza de mi debilidad
y de mi vista corta  
porque, sin más excusa 
que mi carne, 
mi piel de naranja, 
y mi afición por el café, 
no alcancé a presentir otro destino 
ni otras nubes 
que no me inspiren hoy, 
aquí y ahora, 
un recuerdo, un lápiz en la mano 
y un poema.