lunes, 31 de diciembre de 2012

MADRE DE MIS VERSOS

Las olas de la mar, como destellos, 
dibujan en el aire mil poemas, 
y van de Porlamar hasta Juangriego 
cantando galerones de mi tierra. 

Aquí te me has clavado, y en el pecho, 
camina una mujer margariteña, 
la que me dio la vida y esos sueños,
que solamente, madre, tú me dieras. 

Ay madre, madre, madre de mis versos,
¿Por qué al pensar en ti se va mi pena? 
¿Por qué cuando te escribo, te presiento, 
y todo lo que miro, te recuerda?

¿Por qué al bajar el sol en La Galera,
se marchan en la noche los pesares?
¿Por qué te has convertido en una estrella?
¿Por qué tú no me olvidas, madre, madre?

Tus huellas en la playa se han borrado,
mas no se van los versos, las historias,
y me dejaste el alma en un regalo,
la voz de un libro abierto en mi memoria.
 

jueves, 27 de diciembre de 2012

MI VIDA

Celebro el instante que mata la espera, 
celebro los versos 
que madre decía, 
celebro las olas, la mar y la arena, 
el sol y la playa 
que siempre me inspira. 
 
Celebro los años 
que unida al recuerdo 
detuve mis pasos sentada en la acera,
por solo clavarme un puñal 
en el pecho,
la hojilla del vicio que acosa 
y silencia. 

Celebro la calle que esconde secretos,
celebro las horas que no fueron nada,
la esquina, los rostros de cera 
cubiertos,
que ya se marcharon de mis
madrugadas.
 
Celebro un destino de brumas 
y limbos, 
la muerte segura que no se cumpliera, 
celebro el momento que cambió
mi sino, 
 llegando en los ecos 
de puertas abiertas. 
 
Celebro que pase la peste, 
la sangre, 
celebro que nunca quedé 
de rodillas, 
celebro el pasado, pues sigo adelante,
con todo lo grande que tengo, 
mi vida. 

miércoles, 26 de diciembre de 2012

MI CARTA (A mi madre)


Hola. 
De este lado las cosas van bien, 
a veces llueve mucho,
a veces el calor nos aturde,
a veces hace frío 
y no me siento sola. 

Al otro lado espero 
que todo marche bien, 
que salga el sol
y caigan los mangos 
maduros 
que tanto te gustaban. 

Los que te amamos 
aun lo hacemos, 
los que te recordamos, 
insistimos, 
porque somos muy tercos. 

Aun no puedo ir 
adonde tú estas, 
quizás mañana, no lo sé, 
es lo de menos. 

Desde este lado al otro 
no creo que haya mucho sentir, 
solo un paso, un suspiro, 
un mueble viejo, un libro, 
muchos panes con carne 
o una vida entera. 

En este lado escribo y leo. 

Y desde otro lado, tú,
y desde otro lado, tú, 
y desde otro lado, tú, 
queriéndome.

viernes, 21 de diciembre de 2012

COSAS MUY VIEJAS


Erase una vez una montana, 
en la montaña un solitario cedro; 
muy cercano al cedro hay una casa 
y dentro de ella un niño está durmiendo.

Erase un fulgor desconocido, 

un fuego brota de la chimenea, 
tenue oscuridad del cobertizo 
iluminado al ritmo de una vela. 

Erase una vez un cuadro viejo, 

pintado está un paisaje entre la nieve 
y una humilde choza que a lo lejos 
de niña yo mirara tantas veces. 

Erase una vez un relicario 
que reposaba encima de una mesa 
y las negras cuentas del rosario
que entre sus dedos madre sostuviera. 

Cuanto imaginaba de aquel cuadro, 

cuantos recuerdos corren, van y vienen. 
Cuanto ser distante he recordado 
de tanto ser querido que no muere. 

Cuantos buenos cuadros que se han ido 

y es imposible al cabo retenerlos, 
cuantas cosas viejas he perdido 
y cuantas cosas nuevas ya no quiero.

jueves, 20 de diciembre de 2012

ENTRE LA NIEVE

No se construyeron para mí 
los aviones, los trenes, 
ni las líneas blancas de un camino.
 
No van mis pies 
montados en triciclos 
que puedan llevarme a alguna parte. 
 
No se mencionará jamás 
a ningún forastero 
que lleve mi nombre. 
 
No estoy aquí, no existo, 
y no hay ninguna razón 
para que escuche, 
o camine, 
o hable,
o quizás recorra 
los carcomidos marcos de madera 
que antaño sostuvieron mis paredes. 
 
Si alguna vez estuve; 
si alguna vez fui ella, 
no lo recuerdo. 
 
Y es tan perfecto, 
porque de mí no queda 
ni un pedazo
de lo que en otro mundo 
fue un árbol, un presente, 
un gato sentado en mi regazo 
o una leve sonrisa 
entre la nieve.

martes, 18 de diciembre de 2012

SUEÑOS EN PROSA II

Muchas cosas no he dicho 
que están escritas en el suelo. 
Demasiada agua corre a veces 
por debajo de los puentes. 
 
Hago de mi un cuaderno, 
no me dejo 
cautivar por voces clandestinas 
que me indican, 
que vaya, que venga, 
que hable igual que todo el mundo; 
o que salga a votar por el 
de siempre. 
 
No tengo salón; 
no me han admitido 
en ninguna marca registrada. 
No soy coleccionista; 
aunque a veces acumulo 
algunas bolsas de basura sin quererlo.
 
No tengo pedestales, 
no aspiro más consideración 
que un puñado de piedras, 
un rosario de conchas, una clave 
de sol 
que solo para mí tiene sentido. 
 
Miro siempre al cielo e imagino 
que a algún personaje 
de mis cuentos 
se le ocurrirá tomar una estrella. 
Si sucede o no; es igual 
quizá no esté yo aquí
para aplaudirle. 

lunes, 17 de diciembre de 2012

ROMANCE DE UN ESPEJISMO

Sé de lo desconocido, 
de la nieve y otras piedras, 
de blusas almidonadas 
por la más profunda pena. 

Sé de un lugar primitivo 
donde la ilusión pelea, 
donde mis pies no han dejado
ni sangre, ni amor, ni huellas. 

Sé de las revoluciones 
que solo siembran quimeras,
millonarios de cuarteles
con la muerte entre las cejas.

Sé de aquellas emociones
que de lejos conociera, 
de pájaros en la playa
que libres al mar navegan. 

Sé de aquél amor cautivo, 
de una mujer en cadenas, 
de la bandera de un pueblo 
que envejece tras las rejas. 

Sé de un verso escarnecido, 
un tribunal que condena, 
y un pelotón que acribilla 
a quien menos se lo espera. 
 
Sé que mucho yo he perdido,  
sé que una luz hay afuera, 
sé que estoy de pie y mi vida 
se abraza con mis poemas.

domingo, 16 de diciembre de 2012

ROMANCE DEL PEÑERO ASUNTINO


El peñero pescador,
rompiendo del mar las olas, 
lejos de la tierra está; 
rema, rema, boga y boga.
 
El marino empuña el remo, 
se bate con la corriente, 
por llegar a la Asunción 
cambia su rumbo hacia el este.
 
Aquel mar embravecido
embiste contra el peñero,
la muerte lo va acosando 
lo lleva hacia barlovento.
 
El pescador en su angustia 
con devoción pide y ora, 
“Llévame de vuelta a casa 
Virgencita milagrosa”.
 
“Que no me lleve la muerte, 
que tengo mucha familia, 
mis hijos y mis hermanos
y mi madre tan querida”
 
Se despeja el horizonte;
de repente el viento cesa, 
el peñero sobrevive 
llegando a la costanera.
 
Y el pescador en la playa,
arrodillado en el suelo, 
le dio gracias a la virgen 
que lo trajo de regreso. 

viernes, 14 de diciembre de 2012

METÁFORAS DE HUMO

Va pegado a nuestro cuerpo 
un sudor muy angosto, 
un pasado distante,
un camino de vástagos recuerdos. 

Llevamos adherida a la espalda 
una lotería, un lastre,
peso muerto, 
roca en los pies, banco de peces,
dedos acusadores, 
tribunal con más sabor a emboscada 
que a justicia. 

Por ello, 

prefiero estar sola, 
disuelta en el café, sentada 
en una silla vieja 
y demasiado incómoda 
escribiendo 
metáforas de la calle 
donde solo hay humo, humo 
y nada más.

martes, 11 de diciembre de 2012

LA CASA DE HOJUELAS

La casa que habito no tiene jardín, 
no tiene garaje ni sala de estar; 
no luce balcones, 
ni mesas ni sillas
ni gatos ni perros, ni loros parlantes. 
No hay techo, ni puertas,
ni estufa encendida; 
no hay ducha ni viejos cepillos de dientes, 
no tiene realmente 
forma definida, 
porque es una casa que vive 
en un sueño. 
Sus ojos, el ojo de una cerradura, 
su boca las letras donde 
sobrevivo; 
su cara es un verso, 
la canción de un niño 
sus manos hojuelas con café caliente. 
Allí va mi casa, 
perdida en la espuma, 
un cuarto soleado que a veces habito, 
mis canas las rosas de blanco 
encendido, 
lo bueno y lo malo que nunca perece. 
Allí está mi sino, 
los años que faltan,
la voz amorosa pidiendo que escriba,
allí está presente,
mi madre que espera, 
allí voy en sueños deseando que viva.

lunes, 10 de diciembre de 2012

SUBJETIVO VI

Me recrimina la ventana, 
me dice que no pongo la toalla
en su sitio, 
que escribo como niña 
y olvido los poemas en el baño. 
 
Me reclaman las paredes, 
porque dejo 
la pasta de dientes sin tapa, 
los platos sucios, 
la vida sola, 
y la ropa regada en el suelo. 
 
Por las tardes, siempre solitaria 
suelo escuchar cuando pasan 
los desconocidos, 
con demasiada prisa 
porque ya cierran 
la puerta del abasto. 
 
¿Eso qué importa? 
 
Yo si sé de puertas llenas 
de ropa, 
de letras hechas un ovillo,
del plato sucio en el que escribo
y de las bocas que escupen 
por deporte.

sábado, 8 de diciembre de 2012

POEMA DEL NIÑO QUE CANTA


El niño nace, el niño llega 
cantando una canción 
por el camino,  
le lleva a cada pájaro 
en su nido 
la infinitud del cielo 
y sus estrellas, 
el mundo indescriptible 
en su belleza, 
el verde que ha brotado 
en los maizales. 

El niño salta, el niño ríe 

igual que hace la vida 
cuando sueña, 
porque no ha conocido 
la tristeza 
ni le han arrebatado 
la sonrisa. 
Le espera una corona, 
sus espinas 
serán el epitafio 
de una historia. 

El niño llora, el niño muere 

y en medio de tan crueles 
sufrimientos 
la punta de una lanza 
abre su pecho 
en una cruz que al tiempo 
sobrevive, 
aun reza una oración 
que nos redime 
y pide por nosotros 
a lo lejos. 

El niño nace, el niño llega 

porque él ha derrotado 
a su destino
cantando una canción 
por el camino 
saluda a los luceros, sus hermanos, 
le canta a lo mejor 
del ser humano
y le canta a su madre 
que lo quiere.

domingo, 2 de diciembre de 2012

SONETO A MI MADRE

Mujer inolvidable que me has dado
la musa, vida y toda poesía, 
tú vives en mis versos, madre mía, 
en mi alma tu recuerdo está guardado.
 
Te pienso y sin querer he recordado 
aquella tarde triste, tu agonía, 
pero al sentir tu voz, con alegría,
se consoló mi pecho lastimado. 
 
Que raro es el misterio de la muerte, 
es ella la que anuncia un nuevo día,
el viento nos augura buena suerte.
 
Yo te lo prometí, seré muy fuerte, 
y aunque hoy escribo sola, triste y fría,
tú me acompañas madre, sin yo verte. 

BRINDO POR MI TIERRA

Sostengo con la izquierda un vaso de agua 
por todos esos años que no bebo, 
por esas cosas buenas que me pasan 
y por aquello malo que se ha muerto. 
 
Por una vida plena y un buen año, 
por todos mis relatos y mis versos, 
por los nuevos amigos que han llegado 
y prestos me han honrado con su aprecio.

Por la sinceridad de ese cariño
que generosamente me obsequiaron
aquellos que sin pausa me han querido,
y a quienes, sin tardanza, me olvidaron.

Celebro el solidario sentimiento
de quien me dio su amor en un abrazo,
sin importar riqueza, piel, ni credo,
y es al igual que yo, Venezolano.

Celebro los aciertos, las caídas
y todo lo que me ha fortalecido,
aparto de mi lado a la ignominia 
y entierro en una fosa al egoísmo.

Yo brindo por los viejos enemigos
que ya no me persiguen en la calle,
y con una oración tan solo pido
que Dios les de consuelo a sus pesares.

Yo brindo por la paz y la justicia
dejando atrás el odio que maldice,
yo brindo por mi tierra, que está viva,
y por nuestro derecho a ser felices.

Celebro a nuestra América Latina
saliendo codo a codo del abismo,
y que en cada rincón el pueblo diga
que es dueño, vida y ser de su destino.
 
Levantaré mi copa en nochebuena
para brindar alegre por los míos, 
y por mi patria grande, Venezuela, 
por nuestra democracia y nuestros hijos.

DÉJAME SONREÍR

Le pediré a Dios algunas cosas.
Le pediré una cómoda silla, 
un diccionario virtual en mi cerebro, 
y una taza de café que me acompañe 
con un bizcocho de optimismo 
en las mañanas.

Le pediré un castillo de letras, 
una cuenta corriente de mis sueños, 
una ráfaga de frío por la tarde, 
y una voz que me oriente 
cuando esté ciega. 

Le pediré sonreír sin yo quererlo. 

Le pediré salir de muchas dudas
entrar a muchas certezas,
un reloj de pulsera
que siempre funcione,
un par de zapatos 
que no me torturen
un beso que no me lastime,
un amor que brille de día, 
una historia que fluya. 

Le pediré
una democracia cierta, 
un político honesto que triunfe,
justicia para tantos inocentes,
un poco de consuelo a los que sufren, 
y una sobredosis de conciencia
para el mundo.