sábado, 5 de enero de 2013

TÁBANO EN LA SANGRE


Han llegado por millones,
por la bolsa. 
Se han apoderado de puertas, 
techos, 
casas, edificios, empresas,
de todas las cédulas 
y de los elefantes, 
y de la plusvalia,
y de los bancos, y de la mujer
que dice:
"Es un pan por persona" 

Han penetrado 
en los cuerpos de la gente, 
en sus ojos, manos,
bocas, oídos, 
y dejaron un cardumen de sordos, 
ciegos y focas.
 
Han decretado que hoy 
ya no es hoy, ya no es de día, 
ya no es de tarde,  
ya no hay dignidad,
no hay harina precocida 
ni reglas gramaticales,
no hay puntos ni comas, 
ni protestas estudiantiles,
solo arengas, cantigas y fusiles, 
solo tábano en la sangre. 
 
Han llegado diciendo: Síguenos 
y te daremos algo 
de comida para puercos, 
sobras de la mesa, 
ropa usada, agua de charco, 
fotos del Ché autografiadas. 
 
Te daremos unos pedazos de casabe 
para que te arrastres como
las culebras pidiendo carne, 
pidiendo papelón,
pidiendo mazamorra. 
 
Al tábano comunista, 
a ese que lo llena todo de miseria, 
lo combatiré siempre, 
le responderé siempre, 
porque soy respondona, 
soy hija de mis viejos, soy altanera, 
 
porque no hay peste 
que no sucumba, 
ante la daga punzante del poeta, 
no hay verso que se incline, servil, 
ni mujer honesta que se calle 
cuando la plaga prolifera. 

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