domingo, 13 de enero de 2013

TAL CUAL

No soy mujer de adornos, 
no creo en adefesios ni pinturas, 
soy una desterrada de la calle 
robada a la poesía. 
 
No escribo jeroglíficos 
para aparentar intelectualidad 
o impresionar a los tontos; 
soy tal cual, cuasi-cursi, 
sufro ante la injusticia, 
sufro de sobrepeso, 
simplemente me acepto: 
Perversa y abstinente. 
 
Así vivo, así escribo; 
no me pregunten si leí a este o aquel, 
si ya compré el último éxito 
de fulano de tal, no me pidan que llore 
cuando no quiero hacerlo, ni mucho menos 
que salga a la calle a correr un maratón,
no me pidan que vea novelas, 
que beba alcohol, 
ni que haga cola 
para comprar un pollo muerto.
 
Quien me ama lo sabe.
 
Miren al cielo, sonrían, escriban 
sin detenerse, 
tomen café y coman pan dulce,
pellizquen sus mejillas por las mañanas, 
escuchen música suave y dejen 
que una lágrima fluya, 
usen colonia para bebés, sueñen poemas, 
y estarán haciendo exactamente lo mismo
que yo hago todos los días. 

2 comentarios:

  1. Hola Emilia:
    Por esas curiosidades de la vida, arribé como barca extraviada, a tu puerto de versos y palabras.
    Me he detenido en este poema, porque me acerca a la pureza de la poesía. Me encantó su frescura y su verdad.
    Te sigo, y a mi regreso te vuelvo a leer.
    Mis saludos.

    ResponderEliminar