jueves, 28 de febrero de 2013

AL HIJO DE MIS SUEÑOS


Aunque jamás te tuve en realidad,
vives en mi memoria 
desde el primer momento en que te vi, 
pequeño y desvalido. 
 
Tus ojitos cerrados se abrieron a la vida 
y yo empecé a contarte la historia de un poema. 
 
Conservo la frazada color miel, 
tus escarpines blancos, 
las noches que tu llanto acaparó, 
tu risa contagiosa.
 
Tus manos diminutas, tu cabello incipiente,
tu suavidad de seda por toda compañía. 
 
Tu guante está en el fondo del cajón , 
tu cesto de juguetes, 
la cara de limón que me mostrabas 
a la hora del jarabe. 
 
Tus duras excursiones debajo de la cama, 
tus gritos oportunos solicitando auxilio.
 
Recuerdo tu primera comunión,
tu pasión por la playa, 
castillos en la arena que copiaste 
de fotos y postales. 
 
Tu gusto por la escuela, por las cosas sencillas, 
dormir sobre mi pecho al ritmo de la noche. 
 
Por eso hijo querido 
¿Qué importa si no existes?
Seguro he de tenerte 
en mi siguiente vida. 

2 comentarios:

  1. Seguro, y como somos escritores, poetas, podríamos dejarnos llevar por la teoría de los mundos paralelos: puede que exista una mujer con su niño y su manta de miel cantándole poemas en la noche, en algún un lugar, no import dónde.

    Me encantó, que tierno este poema, y maternal

    Abrazo.

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  2. Seguro, y como somos escritores, poetas, podríamos dejarnos llevar por la teoría de los mundos paralelos: puede que exista una mujer con su niño y su manta de miel cantándole poemas en la noche, en algún un lugar, no import dónde.

    Me encantó, que tierno este poema, y maternal

    Abrazo.

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