jueves, 28 de febrero de 2013

ANA MARÍA


Me asomo en un voyage imaginario 
al atelier abierto noche y día, 
espejo de colores, un acuario 
y cual pez en el agua, Ana María. 

Contemplo en su detalle el accesorio 
de la feminidad, alevosía. 
Sobre la mesa miro el abalorio 
como una rosa roja cual sangría. 

Su casta es el fragor del artesano. 
Su mundo: vida, verso, poesía.
El charming del sentir Venezolano
guardado en el taller de Ana María. 

(Para mi estimada Ana Maria Rincón Canaán) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada