miércoles, 13 de febrero de 2013

DEMÁNDAME

Se me olvidaron los versos que recitabas 
cuando hacíamos el amor 
en casa de mis padres.  
Han exterminado la fitina, 
han quedado inconclusos crucigramas,
dameros y sopas de letras.

 Lobotomía virtual, ataque de hipo,
por tantas frases de amor copiadas
y pegadas en tus labios,
desde algún libro de poemas 
de tu abuela. 
 
Han caído los puentes y los edificios
detrás del montón de pedestales, 
donde alguna vez
te adoré hasta las canas. 
 
Han extirpado el hambre y el insomnio, 
por esperar tanto tiempo
que dejara de llover, 
con todas mis angustias en la lavadora, 
y mi ropa arrugada en una maleta. 
 
Cuando me besaste por primera vez, 
fui una diosa. 
Cuando pasaron los años
me llamaste gorda 
y cuando me negué a tener sexo contigo, 
me dijiste lesbiana. 
 
De tal manera que, 
ante esta inevitable ruptura 
yo me decido por mí, 
y tú me demandas por sádica, 
demente y odiosa; 
por cruel y embustera.  
Tú me acusas de abandono 
y yo te lo reitero:
 
Demándame 
cuantas veces quieras. 

4 comentarios:

  1. Emilia, que fuerte!!! Tu voz poética aquí no asoma para ir creciendo, aparece diciendo con fuerza el sentir.
    Abrazo grande

    Cecilia Ortiz- Argentina

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