sábado, 9 de febrero de 2013

MUJER

Quien nos llama frágiles
y locas 
jamás nos ha visto desnudas. 

Quien dice que nosotras
las mujeres
somos un apócope de vasos rotos 
jamás se acostó a dormir
ni mucho menos se atrevió
a despertar 
con ninguna de nosotras. 

Quien piensa que ante el viento,
las mareas, 
las sierras y gallos de plaza, 
hemos de doblegarnos 
como los juncos pantaneros,
se equivoca. 

Quien nos mide con un preservativo 
podrá ver  
que no todo en la vida
es un pene
y ya no es posible guardarnos 
en cofres o aparadores de cristal, 
en cajas, gavetas
o camiones de basura. 

Quien nos subestima, no nos conoce. 
La mujer no es carne
de pote. 

La mujer no es plato ni tenedor, 
ni masajista
de cabezas huecas. 

Ella es color,
libertad, pluma vibrante, 
diario alimento del vivir, 
las notas de una canción, 
el beso que secretamente 
se niegan a olvidar.

La mujer es un paso más 
de lo que cualquiera
podría calcular, 
ella es la medida de sus sueños,
y lo han asegurado hasta las palomas: 

Más de uno se quedará solo 
por no saber comprender, ni valorar, 
ni acariciar, ni retener 
el maravilloso y duro barro 
del que estamos hechas.

1 comentario: