martes, 5 de febrero de 2013

NO HE DE VOLVER

Podrás arrodillarte rendido ante un altar 
entre sacras promesas mil cirios encender, 
rogarle al Dios del cielo te pueda perdonar 
y todo será en vano, porque no he de volver. 
 
Podrás en tus delirios pedir con emoción
que vuelva a ti creyendo que mucho me querías. 
Podrás en penitencia rezar una oración, 
y más de un padre nuestro con cien ave marías. 
 
Muy duro ha sido todo, recuerdo malograda, 
que ciega, sorda y muda te di toda mi vida, 
cediendo a tus desmanes, sumisa y resignada, 
a ser una muñeca de trapo envejecida. 

¿Por qué de aquellos tiempos no citas o mencionas,
los muros y candados que fueron mi prisión?
¿Por qué en ninguna cuenta por las que te apasionas
dejaste los haberes de toda mi ilusión?
 
Ya basta de promesas, que al escucharme a mi,
iras desorbitando los ojos al verter 
las lágrimas que antaño yo derramé por ti, 
y todo será en vano, porque no he de volver. 

1 comentario:

  1. Cuando algo se rompe se siente que es para siempre
    Valiente decisión.

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