jueves, 7 de febrero de 2013

REVERDECER

No he contado las veces 
que he me he negado, ni las cajas
de cartón que me han escondido; 
he descubierto que
cuanto más me equivoco 
más suelo asomarme
a la verdad.

He cincelado muchas trampas 
en las paredes que liberaron 
mi nombre, mis secretos, 
y por mucho que las pinte,
se agrietan, se derrumban.

Cuanto más recuerdo,
más me decido a creer 
que los caminos se ensanchan 
al correr de los años,
al despertar del sueño, 
al permiso que me he dado 
de tomar rutas diferentes,
de no seguir 
doliéndome sobre hojas secas. 

Todo cabe,
todo está en su lugar 
aunque en el suelo esté,
todo fluye ,
todo se aglomera y se esparce 
como las gotas de lluvia 
en los vidrios de las ventanas, 
como las máscaras que caen 
cuando la realidad las agobia. 

Todo lo que quiso morir 
se sobrepone, 
todo que ha quedado atrás
no hace falta,
y todo lo que se marchitó en mí, 
reverdece. 

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