lunes, 11 de febrero de 2013

SI NOS DEJAMOS

Si tú me dejas, 
con seguridad voy a sufrir dolores
de espalda, 
no dormiré bien 
y levantarme de la cama 
para hacer el desayuno en la mañana 
no tendría sentido. 
 
Si yo te dejo, 
te vas a atiborrar de donas 
y gaseosas de litro y medio 
en todos los puestos de comida chatarra. 
Buscarás dulce y más dulce con desesperación, 
porque no estaré yo para endulzarte. 
 
Si tú me dejas, 
se van a cohibir de saludarme 
las viejas chismosas del barrio, 
murmurando con sus pegajosas 
voces de cigarro y gelatina: 
"Mírala, el marido la dejó y ella como si nada"
 
Si yo te dejo, 
Me compraré un pasaje de bus 
que me lleve de vuelta a mi pueblo. 
Podré al fin visitar a Rosita, 
mi querida amiga de la infancia, 
quedarnos a dormir en casa de su abuela, 
tomarnos una botella de vino
y contarnos, entre risas y lágrimas,
todas nuestras historias. 
 
Si nos dejamos, definitivamente,
-de común acuerdo-, 
si nos dijéramos adiós como amigos, 
como la solución final,
como se dejan las mentes racionales, 
como seres adultos, 
sonriendo al mejor estilo diplomático, 
mientras firmamos la capitulación
y nos damos las manos.
¡Que bueno sería! 
Pero no. 
La realidad es obesa, pesa mucho. 
Son demasiados kilómetros de injurias, 
de ropa planchada 
y amarguras a la milanesa. 
De callarte cuando te convenía 
y de querer hablar precisamente hoy 
cuando te dejo, 
cuando no hay vuelta atrás, 
cuando ya compré mi pasaje. 

2 comentarios:

  1. Emilia: es un conmovedor poema, con la sencillez de lo cotidiano y la emoción puesta al máximo. Experiencias de la poeta que llegan al corazón de quién lee. "Cuando ya compré mi pasaje" Te abrazo.
    Cecilia Ortiz de Argentina.

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