jueves, 28 de marzo de 2013

TRAZOS DE CALLE

Al principio todo era confusión.

Por momentos
la gente respiraba hierro fundido
que fluía libremente desde los acantilados.

Al principio de alguna parte surgió
la manada
irradiando en sus ojos
luces amarillentas que predecían
la muerte.

Era yo una cicatriz, unas pupilas rojas,
un temblor constante, una isla
que dio a luz muchos cuellos de botellas.

Al principio todo era callado,
solo la angustia se mordía las uñas
y daba gritos muy fuertes
que se difundían
en todas las estaciones de radio,
en las lajas de la policía
donde la peste podía llamarnos
por nuestros verdaderos nombres.

Al principio todo era oscuro
y sin aviso
el papel aluminio llegó al final,
se cortaron las venas los ilusos,
murieron muchos esclavos
y se estrellaron contra el suelo
los restos de ceniza.

Al principio es mentira.
Al principio recuerdas.
Al principio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada