viernes, 1 de marzo de 2013

VERSOS DE MUJER


Soy aquella que al final
de la jornada, 
comienza. 
Soy recipiente de nubes, 
oráculo semanal, 
pronósticos errados 
y ausencia de odios encendidos. 

Se deposita en mi  
la suerte de rumbos paralelos, 
la misma linea,
el mismo silencio, 
 fango, sextante inútil
palabra, corazón y destino.

Reposan en mis manos 
mis caudales: 
El amor de una espina, 
la eternidad de un verso, 
el blanco papel que me obsesiona 
cuando todos se han marchado.

Cavilan en mi frente las ciudades 
que jamás he visto, 
los vientos que soplan,
los amigos y luces que ya han muerto, 
las sombras que me siguen dondequiera,
los que  por compasión me han sostenido
y los que por capricho me mataron.

Este es mi patrimonio, 
una declaración de rentas 
envuelta y lista para la ocasión,  
sobre sellado, tarjeta de pésame, 
relucientes bordes hacia el precipicio,
soledad
que me pertenece.


4 comentarios:

  1. Nunca es casualidad ser lo que uno escribe, muy lindo poema, un abrazo

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  2. Siempre que paso y leo lo que escribes, me das razones para suspirar y hacerme preguntas. Enhorabuena Emilia.

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