martes, 16 de abril de 2013

ME DIJERON QUE ES JUSTO AQUÍ



Me dijeron que es justo aquí 
donde debo hacer cola para solicitar 
mi dedo meñique 
en la sección de repúblicas perdidas, 
no me advirtieron
que al extremo de la fila hay
un funcionario
con varios formularios, propiedad
de aquél que primero se los robe. 
 
No me pusieron al tanto 
de los requisitos interminables
para estampar mi firma, 
leer cuadernos,
localizar la ciudadanía 
que recibí al nacer 
y se me perdió sin quererlo. 
 
No me dijeron que debía presentar 
un certificado de fidelidad, 
no me avisaron que el sol
sale cuando le dan permiso, 
que solo se bañan con jabón francés 
los que van a Francia, 
y nos bañamos con jabón azul 
en Venezuela. 
 
En el extremo de la inmensa espera 
los cabellos, piernas y brazos 
se cubren de una costra marrón; 
troncos viejos 
listos a volverse lumbre. 
 
Los zapatos miran al suelo, 
las pestañas se arrancan 
tratando de endulzar la vida 
con azúcar imaginaria, 
las canciones se cuelgan 
de cordeles llenos de mentiras.
 
El rojo, blanco, verde, azul
y toronja
que llenaba el arcoiris 
hoy es letra muerta, 
la gente ora, ora
y ora, 
y esperan 
el formulario de reclamos 
de la sección de verdades censuradas, 
para tratar de recuperar algo 
de lo poco que queda. 

1 comentario:

  1. ...hay patrias idas...ay! patrias idas...! Gracias Emilia, por recordar nuevamente, esa larga lista...

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