miércoles, 1 de mayo de 2013

PATRONES DEL ALMA

A mi madre
 
Las arañas del techo te observan,
estás sentada al fondo de la sala,
el dedal atesora el dedo medio de tu mano
que conduce la aguja
por el azul encaje de tus canciones viejas.

El murmullo de la máquina de coser,
y tus menudos pies que danzan
sobre el pedal centenario,
van cosiendo esas tardes llenas
de bastidores y poesía.

Madre,
cuantos ruedos recogiste
en los patrones del alma;
no te importó mi ropa demasiado grande,
demasiado pesada,
siempre estabas allí para reparar
todos los besos rotos que crisparon
mi existencia.

Supiste que yo volvería,
supiste que mis mejores años estaban
por venir
y me arrancaste de la boca una promesa,
una roca, una muralla que crece,
que vive.

Supiste que al marcharte
nada sería igual,
por eso te escribo,
porque permaneces,
porque sigues cosiendo madre,
sigues haciendo crucigramas,
sigues jugando bingo y lotería
en cada uno de mis versos. 

2 comentarios:

  1. PRECIOSO POEMA EMILIA FELICIDADES , ME HACE RECORDAR A MI QUERIDA MADRE.
    GRACIAS POR ESTE BELLO POEMA TAN ENTRAÑABLE, SALUDOS.
    GUADALUPE

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