domingo, 6 de octubre de 2013

Invertebrado I

No te adelantes
a la ley de las probabilidades, 
no cometas la bestialidad
de creerme muy pequeña, 
muy baja,
muy gruesa,
muy poca. 
 
No cometas el error de presumir
que puedes cincelarte un nombre 
copiando los versos de un poema 
y acusándole
de lo que primero que se te ocurra.
 
No se define el propósito
y objeto de la sinceridad
según nuestra conveniencia,
no se vale de escaleras robadas
ni se construye
con andamios ajenos, no es así
como escribe sus historias.

No me midas tan mal 
por callada,
noble y desprendida,
no presumas de lo grandilocuente
de los mocos de tu nariz,
que yo, aun sin quererlo
soy más fuerte, más
más sangre,
más poeta.

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