lunes, 18 de noviembre de 2013

Canción al hijo que no está

Guardé para ti hijo mío 
lo mejor de todas mis mañanas,
me esforcé por esculpir una sonrisa amable
para tener algo que ofrecerte 
a tu regreso, 
hice huir a mi frente arrugada,
a mi costal de penas,
a mi cara marchita, 
a mi cuerpo abandonado al otoño.

Llené de gloria y desinfectante 
cada centímetro
del  cuarto que te espera,
allí he puesto, para celebrarte, 
el blanco tibio al sol de mis sábanas, 
una almohada mullida con mis besos,
la fragancia que deja todo lo limpio, 
un diploma de los años de la escuela, 
los amaneceres 
de sándwiches de jamón y queso, 
la sorpresa de ver como has crecido. 

La casa está lista, la mesa llena está,
el manzano del patio suspira por verte, 
el viejo perro dormita 
al pie del hogar encendido 
y las descoloridas flores se han ruborizado
porque les he dicho que te acercas. 

Ya estás aquí, amado hijo,
ya estás desdibujándote a lo lejos,
ya están mis brazos aferrados 
a la nada,
ya estás en mi recuerdo,
donde por siempre vives.

Emilia.


9 comentarios:

  1. Emilia, Felicitaciones una vez mas Hermosisimo....

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  2. Lo leí en voz alta, Emi, y noté que mi voz se iba apagando, que temblaba, que los ojos se empañaban. Qué tristeza que es esperar... Felicitaciones, amiga, un poema muy sentido que tocó mi corazón. TKM

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  3. Hermoso, mis respetos para usted.......bello....Dios bendiga

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  4. Muy bonito Emilia. Es un poema lleno de amor. Enhorabuena, me ha gustado mucho

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  5. Me gustaría pertenecer a tu club de poetisas. Modestamente también escribo algo, puedes verlo en www.mispoemarios.blogspot.com
    mi mail: mediterranea15@gmail.com
    Un abrazo, desde el "otro lado del charco",
    Carmen Barrios

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