lunes, 20 de mayo de 2013

LENGUAS, A SECAS

Las lenguas han hecho casa. 
Solo casa, a secas. 
 
En la entrada, algunos grumos de tierra 
apisonada y deglutida 
sirven como macetas
para sembrar tréboles y cactus 
que adornen la sala. 
 
La hermosa residencia 
tiene baño, televisor, juegos de vídeo, 
salón de lectura
y un rombo espejo 
para que todas se miren, 
una biblioteca
para que todas lean
y una salita de té
para que todas conversen; 
a la biblioteca van algunas, 
al televisor, pocas,
pero a la garganta van todas, 
a escondidas,
como dientes de sable, 
como hojillas calientes.
 
Un mañana 
se inundó la casa 
por culpa de un chorro de lejía, 
una entraña abierta, 
un pie fracasado y maloliente.
 
Llamen al pedicurista, 
llamen a las linfas 
y a las musas del barroco;
quitemos la máscara a este pie
de atleta, 
ocaso de la obesidad,
que nos ha dicho lenguas largas,
lenguas del renacimiento, 
lenguas retorcidas, 
lenguas moras,
lenguas necias. 
 
Que no nos diga más nada, 
nosotras somos
lenguas, a secas. 

domingo, 19 de mayo de 2013

TIERRA

Las losas del patio 
desaparecieron hace un puñado 
de libros. 
 
Tierra, solo tierra, 
metida entre los dientes
angosta en los codos,
apretada en las costillas. 
 
Tierra plegable, 
separada en secciones, 
coreada en mitines,
tierra de disparos a quemarropa,
tierra húmeda, seca 
y vuelta a mojar.

Tierra pisoteada, dividida,
tierra de muerte, dolo 
y epidemias, 
tierra de asombro,
tierra saqueada.
 
Eso es lo que ha quedado 
del mesías de cuartel,
y de toda la histeria colectiva. 

viernes, 17 de mayo de 2013

DULCINEA DE LA ASUNCIÓN


El telón está levantado, 
la música sigue, el ballet continúa,
la fuerza arrolladora no cesa.

Y allí, Dulcinea 
con su amable sonrisa 
suma obras,
edifica puentes, 
abre caminos, 
cosecha ideas, 
da la mano al artista, 
al poeta, 
al soñador empedernido. 

Árbol de copiosos frutos, 
amiga sincera,
tan dulce y buena, 
como guarapo de papelón,
incansable, indetenible, 
dando lo mejor 
para su tierra, 
entregada en cuerpo y alma 
a su región. 

No se oculta el día, no hay ocaso, 
que siga la danza, el folklore,
el teatro y la poesía 
en interminable función, 
mientras ella mira 
con su sonrisa radiante, 
en un rinconcito de mis versos.

allí estarás siempre, Magaly, 
en tu pasión de vida,
mi Dulcinea de La Asunción.

(A Magaly Guedez De Garcia, a su amor por la cultura insular)

martes, 14 de mayo de 2013

GESTUAL IV

El último empujón que le di
a mis ataques de nostalgia
me costó muy caro. 
 
Ahora quiero ver
todo aquello que acostumbro
dejar de lado
y la gaveta no sale. 
 
No se da por aludida, no hace 
lo que le digo, 
me ha sacado la lengua, 
se ha robado mi talco, 
no quiere dejarme usar la blusa
que nunca me pongo. 
 
Benditas sean las letras
y sus acordes,
que cuando yo me enojo 
ellas ríen, 
cuando yo grito, ellas cantan,
cuando yo me detengo 
ellas prosiguen.
 
Y si las puertas se cierran,
el dinero me evade,
y las montañas no ceden,  
ellas me aconsejan 
no atormentarme más 
por algo tan profundo 
como tratar de persuadir 
a una gaveta enojada.

VERSO TRISTE III

La mesa perdió la batalla, 
Solo tuve que lavar un plato, 
un vaso, una cucharilla 
y unas pupilas dilatadas.
Debo regar 
mis hojas y parpados caídos 
antes de morir. 
Se puede, 
como formula mágica, 
sacar de la secadora un conejo 
que diga como puedo respirar 
con esta sensación de ruina 
que me espanta.
Puedo simultáneamente ceñirme
a la costumbre 
de tratar de dormir 
para contemplar 
como se agitan las paredes y los techos, 
como se hace todo más grande 
cuando estoy sola.
Se puede, 
usar el desesperado recurso 
de tamizar lo que pienso, 
quitar los residuos de lo triste, 
disolver todo 
en un procesador de miedos, 
pero no han aparecido 
ni milagros ni conejos  
y francamente no creo
que eso ayude 
a enfriar la ausencia. 

lunes, 13 de mayo de 2013

DESNUDAS AL SOL


Hemos defenestrado a la historia.
No es asunto de prepucios y 
erecciones precoces, 
es la toma de una identidad, 
estamos hartas de ser la mujer de, 
la señora de,
las piernas de, 
la cama de, 
la pera de boxeo de.

Hoy declaramos
que no somos abrevadero de nadie,
ni muro de contención 
de frustraciones ajenas. 
Hoy decidimos abandonar 
los cinturones de castidad, 
nos hemos tocado los pechos,
decidimos actuar 
y nos hemos declarado
ciudadanas de nuestras vidas.

Nosotras:
Las rojas… Las prietas, 
las que vamos desnudas al sol,
jamás dejaremos 
de remontar duras cuestas,
jamás dejaremos de ser
carne y crines, 
voz de hembra 
y jamás cerraremos por sumisión
nuestros ojos de lluvia.

domingo, 12 de mayo de 2013

LA PROTAGONISTA

¿Donde comenzó todo? 
Probablemente en el pleistoceno, 
en la era cuaternaria,
en las rocas metamórficas.
 
Quizá fue una larva 
que se quedó pegada en las pezuñas 
de los peluches come hierba 
que alguna vez 
sobrepoblaron el mundo. 
 
Los estudiosos afirman 
que el primer paso fue la célula, 
harta de protones y chinches,
también aseguran 
que de tanto bombardeo 
de causalidades
el núcleo decidió multiplicarse. 
 
La primera trastada sucedió 
cuando surgió de la maleza 
el primer mico sin pelos 
que caminaba en dos patas, 
que cazaba elefantes, 
que se quejaba de todo, 
que inventó la rueda 
y los signos de puntuación.
 
Del origen de todo habla la historia, 
pero como siempre, 
dejaron de lado lo más importante;
se olvidaron de la pequeña chimpancé
escondida entre las ramas, 
se olvidaron de su cabellera al viento 
y el temblor de su carne, 
se olvidaron de las manos que lavan, 
de la boca que besa, 
reservaron un rincón 
aislado y oscuro 
a la que lleva en su vientre 
el inicio del tiempo.
 
Dejaron de lado la matriz originaria, 
generadora del primer grito 
que resonó en un planeta sin gente, 
la primera lágrima que corrió por amor, 
y todavía, 
para los nuevos micos de las planicies 
de concreto y red 
los magnates, penes
y corporaciones 
son los protagonistas del mundo;
mientras tú, mujer, sigues siendo 
una circunstancia,
una nota de pie, una estadística, 
una ropa planchada, una comida servida,
y nada más. 

viernes, 10 de mayo de 2013

FRANKLIN

(A Franklin Brito)
 
Es cierto Franklin, 
los que vivimos
buscamos olvidar 
para sobrevivir;
los que tenemos miedo
no nos detenemos a mirar, 
ni salimos a la calle 
a jugarnos la vida por este país. 

Somos un pueblo manso Franklin,
eso lo saben muy bien 
los que se burlaron 
de tu lenta agonía, de tu valor, 
de la tierra fértil
de tus convicciones.

Hemos caído muy bajo, 
abrimos la puerta
a un cubil de mercenarios,
vendimos a nuestra nación,
pero los que se han ido, no. 

Los que han muerto
sin grandes titulares,
sin colirios ni procesiones, 
sin ser proclamados santos, héroes;
sin cuentas secretas
ni embalsamadores,
sin ascender al Olimpo, 
sin altares, brujos ni velas,
calladamente aguardan.

Ellos,
al igual que tú, 
no nos olvidan, 
no nos olvidan.

NO COMAN

No protesten, 
no sean los parias 
que siempre incomodan 
cuando piden limosna. 
 
¿De qué se quejan? No se agiten, 
no se agarren
por un paquete de café,
no bailen como payasos, 
el circo sigue, las pulgas roban. 
 
No pregunten cuando llega
el arroz, la leche en polvo, 
las bolas de naftalina
para espantar la sarna 
de la carne que comeremos
sabrá Lenin cuando. 
 
Vayan en cardumen 
a revisar los desiertos anaqueles, 
jueguen carritos en el supermercado, 
miren la desolación y la ruina
que no sale en ninguna cadena. 
 
 Agradezcan
que pueden disfrutar de
la gira presidencial, 
el rolex presidencial, 
la pinta presidencial.

Sonrían, ciudadanos sin nombre,
celebren que estamos
en el Consejo de seguridad
bajando pantalones y braguetas;
den gracias por comprar cada tres meses
un desodorante, un shampoo,
un paquete de fororo, un jabón azul 
y un tatuaje de nuestro comandante.
 
Recuerden; hay grandes premios
y si tienen paciencia para hacer la cola
pueden ganar un CD de la maldición 
de Maracapana. 
 
¿De qué nos arrepentimos? 
Hagan la cola en silencio, 
dejen que pinten números en sus palmas, 
no pasen la línea, cuando salgan 
recibirán a todo color
un autografo de Oliver Stone. 
 
¿De qué se quejan?
No coman lo que necesitan, 
coman lo que hay 
o mejor todavía, 
no coman. 

miércoles, 8 de mayo de 2013

SE SUBASTA VENEZUELA

La barba mochilera
grita a todo pulmón en la tribuna:
 
¿Quién da más?
¿A ver señores, quién da más?
Se escuchan ofertas,
se escuchan burbujas de champan,
se escuchan
muchas historias en la calle.
 
Han secuestrado a Venezuela,
la han despojado de sus instituciones,
le han suprimido sus huellas digitales,
le escupieron la cara,
llamándola fascista,
llamándola cobarde
y la arrastran de los cabellos,
desnuda, sodomizada,
para exhibirla en el mercado de esclavos
lleno de mercenarios, traficantes,
generales y caníbales
con pasaporte diplomático
y lunares en la próstata.
 
La barba ruge y ruge: 
Venezuela está en subasta, 
Venezuela es tierra de nadie.  
¿Quién da más?
¿A ver señores,
quién da más por esta nena?
 
¿Quién quiere ser rico para toda la vida?
¿Quién quiere ganar elecciones por siempre?
¿Quién quiere amantes por encargo?
¿Quién quiere conocer a Madonna?
¿Quién grita: Patria o muerte?
¿Qué importa si te revocan la visa?
¿Quién da más
por este país sin suerte?

sábado, 4 de mayo de 2013

PENÉLOPE

Durante siglos hiciste del mar 
una insaciable espera,
en tus dedos se ha detenido un filamento 
lleno de versos rotos
para llenar una taza de pasión 
en estas horas.
 
Allí estás Penélope, a la orilla de Ithaca, 
al fondo de las musas risueñas, 
llevas en la mano un libro, 
un beso robado, 
una ilusión ciega. 

A veces has bordado en ese libro 
un abrazo sin pausa, 
un sentir prolongado, 
una hija ausente que te añora, 
un amor sin fronteras.
 
Eres y estás Penélope, al unísono: 
transmuta tu carne entre realidad y quimeras, 
te has recostado un momento en la playa 
y a todos cuentas 
que al recitar tus poemas dices 
sin inmutarte:
A qué vinieron... 
 
Es muy fácil. 
Hemos venido a amarte, 
hemos venido a llenarnos de tu vida, 
hemos venido a escribirte, a rogarte
que nunca jamás cierres tu libro, 
que siga la guerrera
decretando en sus versos 
que Penélope ha soltado su cabello, 
que Penélope es libre
y poco importa 
que Ulises vuelva. 
 
A mi amiga, Jacqueline Guerreiro. 

OREJA RENUENTE

Escucha, oreja renuente 
que te niegas a admitir lo que te irrita.  
Oye una vez más, no se te ocurra 
contrarrestar el canto de cobre y aluminio 
con tus balas y tambores 
o enviar a la manada de dientes 
a suprimir el sonido de las ollas, 
las cucharas que golpean, 
la conciencia que se alza. 
 
Escucha, aprende,
para que sepas 
quien tiene el poder en esta hora.
No te asustes
con el tintineo que sale de las casas, 
de los balcones, 
de la calle que responde, 
gallarda y altanera.
Escucha atentamente los clamores 
y la viva protesta de las manos. 
 
No te escondas 
en el perfume Chanel tan comunista, 
el escocés doce años 
y el fino Montecristo que fumas 
celebrando tu victoria, 
celebrando las fauces de los perros,
el anuncio de más hambre,
más miseria,
más barrotes, 
más disparos en las sienes. 

Pobre del sordo
a todo lo que no sea su codicia, 
pobres orejas con dijes de piedra, 
pobres bocas que muerden inocentes,
porque cuando ceda
el dique de las aguas, 
se irán al fondo 
sin derecho a réplica.

jueves, 2 de mayo de 2013

MANO, PUÑO Y MAGIA


Mano zurda, mano abierta, reparte 
a la muchedumbre 
la ración de miel que les toca 
y di algunas palabras
risueñas.

Alerta, señala, apunta 
a todo aquel que no te aplauda, 
debes pues, obrar en consecuencia.
 
Ciérrate mano, acosa, 
firma la privativa de libertad 
de los que no te siguen, 
Eres puño, puño de carne, puño 
de pechugas de pollo, 
puño de harina precocida,
puño de banderas apolilladas.
 
Ahora, como muestra 
de prodigio 
haz de ti una furia colectiva, 
un país en quiebra;
haz de ti un martillo que no edifica, 
una hoz que no siega.
 
Ahora, desata vientos y mareas,
quítate los guantes, 
embiste,  
arrastra y aniquila, 
destroza hasta hacer polvo 
cráneos e ideas, 
reduce a la miseria 
campos, casas y jardines,
 
haz de las calles 
una guillotina que cercene las gargantas 
de los que ya no tienen voz, 
de los que perdieron la vista 
esperando por agua 
y solo les dieron una foto de frente,
una franela roja 
y una entrada para ir a ver 
"la guerra de los sexos" 

miércoles, 1 de mayo de 2013

PATRONES DEL ALMA

A mi madre
 
Las arañas del techo te observan,
estás sentada al fondo de la sala,
el dedal atesora el dedo medio de tu mano
que conduce la aguja
por el azul encaje de tus canciones viejas.

El murmullo de la máquina de coser,
y tus menudos pies que danzan
sobre el pedal centenario,
van cosiendo esas tardes llenas
de bastidores y poesía.

Madre,
cuantos ruedos recogiste
en los patrones del alma;
no te importó mi ropa demasiado grande,
demasiado pesada,
siempre estabas allí para reparar
todos los besos rotos que crisparon
mi existencia.

Supiste que yo volvería,
supiste que mis mejores años estaban
por venir
y me arrancaste de la boca una promesa,
una roca, una muralla que crece,
que vive.

Supiste que al marcharte
nada sería igual,
por eso te escribo,
porque permaneces,
porque sigues cosiendo madre,
sigues haciendo crucigramas,
sigues jugando bingo y lotería
en cada uno de mis versos.