lunes, 30 de septiembre de 2013

Sed atormentada

Una ventana se abre y me da permiso
para proscribirme unos minutos
al amparo de las letras sigilosas.

Estoy de pie, de espaldas, de frente,
pero por una razón ilógica y extraña
siento la horizontalidad de un reposo 
que me molesta y una almohada
que no me acomoda el soñar.

He develado el rastro de un secreto 
porque la noche no tiene 
quien la duerma,
y escribo con la fuerte sensación
de que, en este instante
solo ella me escucha,
solo ella se adorna en mis espejos,
solo ella sabe que tú y yo nos conocimos 
con las fauces llenas de piedra caliza
y fuimos bestias carroñeras 
de esa madrugada que todo lo calla.

Tú, 
más que una presencia 
fuiste una sed atormentada, 
una tabla periódica,
una bolsa de plástico llena
con todas las escamas de mi cuerpo, 
con los huesos roídos por el hambre.

La noche sabe que te quise 
sin sol, sin luz, sin día,
la noche derramó 
la misma lágrima que yo
cuando tuve que dejarte,
pero por esas ironías del destino
ni un jarrón de rosas sobrevive
tres días en agua,
ni un amor perdura con el fango callejero 
que llevo pegado a las entrañas.


domingo, 29 de septiembre de 2013

Sexo XI

Los libros se cierran
en favor de una una nota de pie
y una boca húmeda de morbo.
 
El tiempo decreta una apertura
para descubrir tu lengua curiosa, 
con la sed aventurera 
del mercenario.
 
Las fronteras se abren para tí
sin pasaporte ni visa
y no tengo remedio,
ni paciencia,
ni ropa que incomode, 
ni columna vertebral enderezada,
ni venas abiertas
que no se hayan rendido
a tus besos. 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Hayvi de la montaña

(A Victoria Lopez, con cariño)
 
Te quiero, hayvi de la montaña.
Te miro desde mi puerta 
justo a la hora del amanecer
cuando sales a recorrer 
el tiempo que te habita.
 
La mujer de ojos serenos que espera 
en la entrada de la estancia
es como tú;
en su mano derecha sostiene 
un manojo de maíz,
un recuerdo amarrado en la izquierda,
converge en su rostro el genoma
de una estirpe ancestral.
 
Ypacarai, a lo lejos,
se inspira con el viento frío 
y canta a la mujer una canción 
que habla de viejos poemas.
 
Hayvi, ya no perturbes más
mi silencio,
deja que Victoria y sus perros
lleguen a mi orilla, 
deja que me cuente las noticias
que bajan de la cordillera, 
que yo
le contaré las mías. 
 
(*Hayvi: Voz guaraní. Llovizna)

lunes, 23 de septiembre de 2013

PERO TENEMOS PATRIA

Las paredes se caen,
el pollo chino se llenó de gusanos,
el papelón Santiaguero ya no endulza,
el papel tualé dura 24 horas
igual que las cadenas del gobierno,
pero tenemos patria.

Tenemos asientos VIP 
en las mejores aerolíneas del mundo,
tenemos entradas a todos los conciertos 
de estrellas y estrellos del imperio 
con dólares preferenciales sin límite
para vestirnos de fino Versace y Louis Vuitton 
y vernos como regios comunistas
en las cadenas oficiales. 

Se cayeron las estaciones de radio, 
se cayeron los pantalones del Bolívar fuerte,
se cayeron los limbos del asombro,
se quedaron pendejos los cuentos de la cripta 
con todas las fotos y vídeos
de la revolución y sus vendettas,
pero tenemos patria.

Tenemos un país lleno de ira,
las neveras vacías, las ollas boca abajo,
tenemos un niple echando chispas;
pero no importa, que reviente.
Por fin nos hemos convertido
en the New Fidel Castro´shit,
los nuevos testaferros
de la patria grande.