sábado, 18 de enero de 2014

SEXO XXIII

He aquí la crónica
de lo que jamás 
ha podido suceder por coincidencia.
 
Sobre mí una garra,
un abismo, 
una habitación carcomida 
de silencios,
una voz, cinco falanges,
cinco gusanos de seda
caminando sin rumbo
a un mismo frente.
 
Soy carne en pie de guerra
y pierdo
inevitablemente la batalla; 
mi tienda fue presa del fuego,
mis subalternos, proscritos,
mis huestes han sido destruidas, 
mis febriles arengas sin objeto, 
mis muros devastados,
mis corceles huyen
y mis brazos se abren
en el instante preciso en que,
mórbida y bella,
has logrado detener los minutos,
las sombras
y el desamor
que tantas veces durmió 
al lado izquierdo
de mis viejas soledades.

1 comentario:

  1. Sos una maestra del erotismo. Bello poema del acto de amar, contado con tanta delicadeza, sin dejar de insinuar, desde la sensualidad, la pasión que somete. Felicitaciones, Emilia! Y hablando de placer, un placer leerte.

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