viernes, 23 de mayo de 2014

Callada espera

La libertad sabe crear espacios
en la espera,
respira dentro de concavidades leves
y suele adormecerse a ratos;
pero al abrir los ojos, observa
y se dispone
a traspasar ventanas y elevarse
en búsqueda de cielos y horizontes.


No hay sitio para la conformidad
en una inquietud que palpita
en el silencio.

No hay probabilidad más cierta
que actuar, vivir, movernos,
soltar anclas, desplegar velas,
estirar los deseos acuartelados,
llenar de entusiasmo a las ideas
y hacer de nuestra vida
un testimonio de nuestras palabras,
del paso que dimos adelante;
del vigía que grita alborozado: 


-¡Tierra!

del ave que calladamente espera,
mirando al vacío,
el momento indicado
para ser libre.

1 comentario:

  1. Y a medida que vamos sumando años, también sumamos libertad, la libertad que conlleva lo que tu poema bien dice. Profundo y bello versar. Gracias, Emi, por esas dosis de sabiduría que nos obsequiás en cada texto. Felicitaciones.

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