miércoles, 25 de junio de 2014

La vulva selectiva

La vulva, 
húmedo receptáculo de 
ansiedades, 
decepciones,
cuernos y panaceas,
ya no es titular de última página,
ya no es cepillo, jabón
y estropajo,
ya no fornica por resignación.

Ella elige, 
ella piensa, ella 
discurre,
acepta, rechaza, propone,
descansa, conquista y emprende.

Ella prefiere el aire fresco,
agua, fruta y vegetales,
sana honestidad a los embustes,
la conversación, a la disputa.

Su cama es un anaquel,
ella compagina
sus títulos de cabecera,
los más cercanos a la almohada.

Ella es estalagmita 
de sus equivocaciones, 
sale del cuarto oscuro, 
deja sus canas
al anochecer,
elimina el azúcar, la oquedad, 
compra el diario en la mañana, 
desayuna con su gato,
y ya no se adapta
a convivir por costumbre.

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