viernes, 19 de septiembre de 2014

Nocturna melodía

Temprano,
más tarde de la hora acostumbrada
mi cuarto se sienta a leer. 
La cama, al nivel del mar, 
contiene
un ovillo de tela,
una linea quebrada, 
y el ventilador entona
la misma nocturna melodía. 

Medianoche; 
las calles se evaporan, 
surge la niebla,
y el insomnio 
es la única morada.  

Tú, caminas al vacío 
al mismo tiempo que un minuto
te recuerda, 
cierras las manos 
en pos de lo desconocido,
espantas las horas,
luchas contra todos los infiernos
mientras se hace de día. 

Sueño;
tú, quizá vives. O tal vez, 
he abierto el libro que no quiso borrarte, 
relata una historia, 
abisma un olvido,
responde a mis dudas sabiendo 
que tú eres
el ovillo de tela, 
la linea quebrada 
y la misma nocturna melodía.

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