lunes, 24 de noviembre de 2014

Lo que pienso de mi obra (2011)


Hablemos
y escribamos
con absoluta sinceridad matemática. 
La mitad de la obra de mi vida no sirve 
para nada. 
La mitad de la otra mitad 
puede potencialmente ser descuartizada 
por un corrector de estilo al que, 
desde ya, 
me provoca matar 
y la parte restante, 
despojo 
de mis delirios de grandeza solitaria, 
solo sirve para que me acosen 
sexualmente 
una pila de poetas mediocres 
      que no saben que soy lesbiana.      



2 comentarios:

  1. Bueno, siendo correctora, te diré que la matemáticas no cuenta en la poesía, porque la matemáticas es fría, y la poesía es pasión, la escriba quien la escriba, escriba lo que escriba, y lo escriba como lo escriba. Besos!!!!

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    1. Claro Miriam, hace años escribi eso y al volverlo a leer me pareció interesante precisamente por eso, solo que hoy en día no es la mitad, es toda. JJajajajaja.
      Suelo ser contradictoria en mis afectos, no es cuestión de sumar o restar, eso es intrascendente. es que soy una negación constante, eso me ayuda a escribir. Abrazos.

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