sábado, 26 de abril de 2014

LA CULPABLE

Siempre serás el mismo que elude las verdades,
el que no asume a solas su propia decepción,
el que reprocha a todos el peso de sus culpas,
y busca mil causantes de lo que sucedió.
 
Culpemos a las horas, a la agobiante espera,
culpemos al silencio que tanto me acosó, 
culpemos a los cauces sin rumbo de la lluvia
que se ha llevado todo vestigio de pasión.

Culpemos a los años, al torpe maquillaje,
que apenas disimula las líneas de expresión,
culpemos al terrible derrumbe de mi vientre, 
mi cabellera oscura, que nívea, pereció.
 
Culpemos a las manos cerradas de tus celos, 
culpemos a los besos que otra boca te dio, 
culpemos a la noche que todo justifica,
y a la esperanza frágil, que desapareció.
 
Decide, finalmente, culparme a mí de aquello
que pueda imaginarse tu desesperación, 
porque yo fui la causa del fin de mi tristeza
y la que en un instante de fe, te abandonó.

viernes, 25 de abril de 2014

EL LADO PROSCRITO

Tú que has vivido tanto; tú solamente, tú.
Responde la pregunta que simplemente haré.
¿Cómo es la vida toda cuando se está sin ti?
¿Cómo es tu nueva vida si yo no estoy también?

Dime cómo es el lado proscrito de la luna,
¿Por qué jamás se muestra, por qué nos acorrala
el vaso de la ciencia que todo nos explica
colmado hasta el cansancio de lágrimas amargas? 

Explícame que raro misterio se revela
en los ajenos brazos que hoy buscas con pasión, 
¿Por qué no son mis manos? ¿Por qué no son mis pechos?
¿Por qué la luna llena de pronto oscureció?

Responde y no divagues al solo revivir
el tremedal de besos con los que te adoré;
porque una vez fui luna, teñida por el sol
y hoy soy el lado oscuro que ya no quieres ver.