jueves, 29 de mayo de 2014

De letra nunca escrita

Abre las puestas de sol,
libera de par en par 
los horrores de una vida,
borra del cuaderno la amargura,
y destierra de la espalda 
el saco de piedras que tanto te duelen.
 
No bajes los brazos, 
no te resignes a ser manso
y conforme;
se un niño con bicicleta nueva, 
se una canción de letra
nunca escrita,
recorre el mundo en un abrazo,
píntate una posibilidad, una casa, 
un país con libertad y justicia
y pelea,corre, 
empuja
para que todo sea posible. 
 
Nunca dejes de soñar,
nunca permitas que el mañana 
haga una cola en silencio 
y se nos muera de mengua.

Nos vamos

Nos vamos, 
como las horas pico,
por calles saturadas de gente
matándose unos a otros por llegar de primeros
al anhelado final del día.
Nos despedimos como esos viejos
que sin nada que decir
comienzan a hablar del clima 
y miran obstinadamente al suelo
para que nadie note la frente partida 
por una vena de azul angustia. 
Nos vamos y eso duele.
Igual duele cuando se pierde el perro,
cuando se enferma la nona,
cuando dejas de amar 
a esa maceta de flores que por mala suerte
se picó de gusanos y hielo.
Nos vamos; amores,
maletas, sueños, risas, juventud ilusa
con una mudita de ropa en los brazos,
con la familia entera en una foto,
con una inexplicable sensación de calma. 
Así llega la vida en manos del destino,
Igual se van los hijos
cuando más los amamos.

miércoles, 28 de mayo de 2014

El poder de la palabra

 
Debemos cuidarnos tú y yo
de la acción demoledora de la palabra,
servirnos de ella en plato limpio, 
negarnos a usarla 
para otro destino que no sea 
un libro apasionante,
un intenso poema, una sana crítica
y descartar todo aquello que nos lleve
a ser más lengua que sesos.
 
La palabra, 
esa que puede elevarnos a las alturas
puede comernos vivos 
si dejamos que la bestia gobierne
sobre la mente y la prudencia. 
 
¿Qué aspiraciones tiene 
la palabra, cuando se ha dedicado
a comer vísceras?
 
No te quejes  
ni presumas de tu hazaña
cuando hayas despedazado
todos los límites de la mesura,  
y la palabra se quede ciega
y sola
en las nieves anónimas, 
territorio reservado a los genes
de grandes egos
y lenguas demasiado largas.


Una ración de eternidad

Me han hablado sobre la eternidad,
tan solicitada por los acaparadores,
 han revelado el secreto
mejor guardado de la historia
en una rueda de prensa.

Es cierto;
somos lo más cercano a lo divino,
pero nunca nos consultaron
si aspirábamos a permanecer en esta situación
más de lo estrictamente necesario.

Persuadidos estamos
que la mayor parte de este viaje
mal llamado "Vida"
la pasamos muy mal,
rezamos y sonreímos
por la promesa de lo eterno
como quién corre
bajo una lluvia interminable,
y apenas disfrutamos de un rayo de sol
o de un pequeño terrón de azúcar 
se nos viene abajo el paraguas,
se nos dispara la diabetes
como recordatorio de que la vida
y la buena suerte
no son muy eternas que se diga.

Cada quien reserva para si
una ración de eternidad, 
cada quien desea
seguir llorando más allá del cielo,
 con un obituario pegado a la frente,
y aun esta sombra que escribe
por no dejar que el tiempo la someta,
esa mujer que me vigila
desde el espejo
alberga una ilusión por lo imperecedero
y en ocasiones sueña
con escribir para siempre.

lunes, 26 de mayo de 2014

Versos de café con leche II

Alumbra la ventana la platera, 
el calor arranca algunas pestañas 
y se disculpa por el olor a quemado.

La arepa gorda y tostada 
sale de la boca del horno,
el mantel tendido está, 
los platos y los cubiertos
prorrogan por un bocado
las ganas de escribir en las mañanas.

Todavía no se levantan de la cama
los bolsos, las medias de rayas 
y el grifo de la ducha, 
pero falta muy poco 
para que el saludo de lo cotidiano 
baje por la escalera. 

El aroma seductor del desayuno 
se lanza en paracaídas, 
el sabor del café, la radio encendida, 
las noticias 
que invitan a montar en bicicleta 
por la vida diaria.

Tengo un verso en la punta de la lengua, 
me avisan que el mundo continúa, 
los huesos se estiran, 
la pasta de dientes se acaba,
la casa despierta. 

Todos se han ido, 
en pocos minutos han dejado 
los platos, los vasos, 
los pedazos de recuerdos 
haciendo una torre en la cocina
y me he quedado sola,
-por fin-
escribiendo mis poemas.

viernes, 23 de mayo de 2014

Callada espera

La libertad sabe crear espacios
en la espera,
respira dentro de concavidades leves
y suele adormecerse a ratos;
pero al abrir los ojos, observa
y se dispone
a traspasar ventanas y elevarse
en búsqueda de cielos y horizontes.


No hay sitio para la conformidad
en una inquietud que palpita
en el silencio.

No hay probabilidad más cierta
que actuar, vivir, movernos,
soltar anclas, desplegar velas,
estirar los deseos acuartelados,
llenar de entusiasmo a las ideas
y hacer de nuestra vida
un testimonio de nuestras palabras,
del paso que dimos adelante;
del vigía que grita alborozado: 


-¡Tierra!

del ave que calladamente espera,
mirando al vacío,
el momento indicado
para ser libre.

miércoles, 21 de mayo de 2014

La lengua y sus ventajas

Admiro la lengua de las jirafas, 
concebida a imagen y semejanza
de sus prioridades. 
Áspera, húmeda, maleable, 
tan prolongada como su elegante cuello, 
perfecta para comer helados,
arbustos, espinas, 
llena de tanta saliva histórica. 

Miremos por un momento
todas las posibilidades 
que la jirafa tiene para aprovechar 
su lengua, sus miembros
y su altura insospechada: 

Es más alta, es más esbelta,
es más ternura 
en sus ojos de elefante;
Tiene orejas satelitales para escuchar 
cuando vienen los leones y escaparse, 
tiene cuchara y tenedor para 
comer del último piso arbóreo, 
de los follajes de nubes, del viento africano,
de las cimas de las montañas. 

Tal prodigio natural, órgano de la palabra 
(en ciertos bípedos)
fue, es y será utilizado por ella
para alimentarse, podar ansiedades, 
sonarse la nariz
y perpetuar la especie. 

¿Para qué quiero yo, matriz y estalagmita 
de todas la necedades, 
otra lengua que no cumpla tales fines?
Mi lengua es muy corta, 
directamente proporcional a mi miopía, 
pero me adapto a mis limitaciones 
e imito a la graciosa jirafa. 

Como menos chatarra
y más forraje verde, 
saboreo mi prosa, 
camino más sin la lengua afuera,
hablo menos tonterías,
y le saco la lengua con igual gusto 
a los leones de siempre.

domingo, 18 de mayo de 2014

Y TODA LA POESÍA

Deberías  leer más poesía
y menos obituarios, 
deberías aferrarte menos a tus creencias
y más a tus prioridades,
deberías acomodar los pies
en un baño de agua caliente
y sacar de tu cabeza 
el costal de obsesiones
que te empeñas en llevar.

El mundo está lleno de salvadores,
especialistas en correr a campo traviesa, 
pero al igual que tú
no corren para sanar, 
corren de los miedos,
corren de las deudas,
corren desesperados por estar
de moda,
corren de pronto sin ninguna razón  
porque en su febril esmero
por salvar a los demás
se ahogaron en su pantano privado. 

Deberías leer más cuentos para niños 
y menos mensajes de texto, 
deberías dejar de proclamarte 
albacea de la verdad,
pues la verdad debe llevarse
en el bolso, 
en el pecho,
en el café caliente de los poemas,
en la sencillez de un rayo de sol 
que regala tanta vida
en su generoso silencio. 

Deberías escribir más, deberías
callar más, 
deberías revisarte
y dejar que el tiempo aguarde
al final del camino
para darnos un abrazo, un motivo
para crecer
y toda la poesía que haga falta
para salvarnos de nosotros mismos.

jueves, 15 de mayo de 2014

Mala memoria

Tengo muy mala memoria
con lo que no me interesa.

Me olvido 
con gran facilidad 
de los cumpleaños,
de los buscadores de aceptación, 
de los maniáticos del reconocimiento, 
de las direcciones,
de los momentos malos,
del uso irresponsable del poder. 

Me olvido de todas las veces
que se fue 
la electricidad, 
de todo el alcohol que dejé de consumir, 
de los oídos que me regalaron 
los que no escuchan a nadie.

He superado mucha sensación
de vacío, 
he dejado de lado 
lotes enteros de miseria; 
me he aceptado, me he reconocido 
y dejé de ver la televisión nacional 
para no atormentarme.

¿Es olvido o descarte intencional?
Creo que son ambas cosas. 

He curtido tanta amnesia
que no me costará ningún trabajo
olvidarme 
de mi propio nombre.

Penumbra

Mi viejo par de zapatos 
se clava al final 
del gusano gigante que espera.
Un Rambo pintado de verde nos indica:
 
"Sonrían, 
y cuando les diga que avancen, háganlo. 
No hablen mal del régimen, 
sean agradecidos
con el magnánimo que les da de comer" 
 
La fila se atemoriza, miran a otro lado,
no se dan por aludidos
si vuelan en el aire aromas 
de disidencia. 
El temor y la necesidad aconsejan:
 
"Calla y no repliques.
Pueden mirarte feo,
pueden quitarte el número que te toca,
pueden decirte lo que quieran, 
pueden reírse en tu cara, 
pueden disparar a tu cabeza.
Pueden,
pueden, 
pueden" 
 
La fila avanza, 
las manos esperan una bolsa de comida.  
Mis viejos zapatos 
comienzan a escupir agua con sangre
mientras miro al suelo con insistencia.
Ahora no sonrían, no lo hagan. 
 
Acaba de apagarse la última luz 
que todavía quedaba 
en la penumbra.

domingo, 11 de mayo de 2014

Una gotera

Lamento haber soportado
esta epidemia de mediocridad 
por demasiado tiempo, 
me entristece contar 
todos los permisos que me di
para equivocarme.
 
Al final de la anestesia comencé 
a experimentar síntomas 
de inconformidad y 
claramente sentí
cómo implosionaron en mi cerebro
centenares de hastíos y algunos ademanes 
de protesta.
 
Cuesta caro cambiar,
cuesta caro vivir, 
cuesta un mundo ir cuesta arriba,
cuesta mucho dolor mío 
y muchas lágrimas ajenas.
 
Insólito;
Viví para arrastrarme
porque nunca 
me sostuve de otros andamios, 
 caminé por muchas noches
durante muchas horas
para llegar al mismo sitio, 
y conocí  la forma 
más degradante de beber amor: 
En una gotera.

jueves, 8 de mayo de 2014

La sombra que algún día fuiste

Ya se ha malogrado mucha vida
en la roca insensible de la calle, 
ya perdimos demasiado tiempo 
por exceso de prisa.
 
Hoy, caminamos muy despacio,
nos detuvimos a contemplar
el paisaje; 
miramos las nubes pasar,
miramos al espejo con atención
y contamos cada uno
de los poros que pudimos salvar
de la pandemia. 
 
Miramos otra vez para asegurarnos; 
si, estamos enteras tú y yo, 
no quedamos tiradas en el suelo como 
un rompecabezas inconcluso.
 
El cofre se abre,
la respuesta al fin la hemos aprendido
y esto alivia 
el peso de tantas interrogantes. 
 
De mis pueriles odios se mueren
hasta los motivos. 
 
Aquí y ahora lo sostengo:
Es el último rencor
que te niego.
Es el último réquiem que dedico
a la sombra 
que algún día fuiste.

lunes, 5 de mayo de 2014

Angulo recto

Hay una calma insomne
en el rincón
que nos amaba.
 
Nuestro rincón
era un friso bohemio,
un angulo recto donde tamizábamos 
dolores de cabeza,
sensaciones de hastío,
buenas películas francesas,
gritos de asombro ante
el orgasmo brutal,
momentos de suave regocijo.
 
Nuestro rincón estaba apelmazado
de libido,
de sábanas limpias y conchas
de mar,
de mullidos edredones donde
la carne eréctil
encontraba refugio.
 
No hay postulado que resuelva
la formula de nuestros cuerpos
moviéndose en sincrónico galope,
ni hay traducción
que explique
la prosa clandestina de tu voz 
invitandome a beber de tus fluidos
como si fueras
la fontana de Trevi
haciendo realidad mis deseos.
 
Hay un silencio extraño
en el rincón que nos amaba
porque no estás,
porque tu almohada no está
y es otro el manantial al que arrojo 
algunas monedas
para que se cumplan
todas mis ansiedades.

domingo, 4 de mayo de 2014

Lo claro y breve de mi cuerpo

Mi frente
es el inicio 
de una circunstancia; 
mi espalda 
es una sospecha
en lo claro y breve de mi cuerpo.

Mis ojos
son cristales de unos lentes de sol 
pasados de moda,
 mis mejillas
son rocas desgastadas
por la fuerza de muchas tempestades.

Mis pechos
son hojas en blanco, mis manos
se aburren de las huellas dactilares  
y mis dedos, ágiles
y autónomos, 
trabajan encadenados a mi mente.

Mi boca,
como puerta sin cerradura
es el umbral del aire
dormido en la cadencia
de una música ciega,
obsesiva. 

Y por dentro, por mucho,
por encima 
de todo lo que me rodea,
mi cuerpo es un péndulo
sinfín, 
autor anónimo que descansa
en las extrañas notas
de mis letras.