lunes, 30 de junio de 2014

SÁLVAME

Sálvame de tener la boca cerrada  
cuando caiga la lluvia bajo techo.
 
Sálvame de la insipidez de la comida, 
las listas de racionamiento,
las agónicas esperas 
y los pensamientos a ultranza.

Sálvame de los paracaidistas, 
saqueadores de nuestra democracia.
Sálvame de los acaparadores 
de bolsillos llenos
y conciencias vacías. 
 
Sálvame de una pistola en la sien, 
de todas las iniquidades, 
el maldito rancho en el cerebro
la mediocridad del gobernante, 
la resignación del gobernado.
 
Sálvame de seguir sentada viendo
como se acaba una nación
sin presente, 
sin mañana,
llevando láminas de zinc
en las costillas, 
un perro muerto en los ojos,
un partido de fútbol 
al que llegamos ciegos
de esperanza
y del que salimos llorando 
siempre.

sábado, 28 de junio de 2014

Hipócritas


¿Por quien lloras, de quien te compadeces?
¿Por quien te rasgas hoy las vestiduras?
Ten compasión por ti, por la impostura 
de una misericordia que no sientes.
 
¿Por quien rezas, por quien estás de luto?
enlútate por ti, por tu cinismo;  
y mira en el profundo precipicio, 
que hay cuerpos en las calles, insepultos. 
 
¿A quien le dan la anuencia de ir al cielo?
¿a quien probó las mieles de la vida? 
¿No dejarán entrar al que mendiga
y a rastras se consume en sus avernos? 
 
Ay mundo de rosarios y elegías,
tú ya te has condenado sin saberlo.
Ay mundo de rufianes y de necios, 
que te han emborrachado de falsía.
 
Ay mundo tan hipócrita y hereje, 
que solamente reza a sus espejos.
Ay mundo donde tantos ya están muertos,
y a nadie le interesa ni le duele. 

Mi bola de cristal

He aprendido
de los maestros de lo intangible
el arte de predecir sin estafar.
Tengo una bola de cristal
que anuncia soluciones para combatir
la rutina y el conformismo.


La bola de cristal solo funciona si:

Lo externo no afecta mi interno.
Mi mejor amiga soy yo.
Me dispongo a dar y recibir.
Me reviso todos los días.
Hago de la sencillez un credo.
No manipulo a otros ni dejo
que otros me manipulen.
No presumo de lo que no tengo.
No practico la maledicencia.
Aprendo a reírme de mi misma.
Cultivo amistades sin colgarme en ellas.
Coloco limites.
Soy honesta.
Soy empática.
Soy asertiva.

Mi bola de cristal es tan poderosa
que no pide suscripción
ni cuotas mensuales,
solo me pide fe y perseverancia.
Todo lo demás
me lo obsequia la vida.

viernes, 27 de junio de 2014

Las gatas mullidas de calle

Las gatas mullidas de calle
se echaron a dormir en el callejón,
un pequeño interludio 
de cinco sentidos 
mientras fuman un cigarro 
y la esquina se calienta.
En pequeñas dosis, en pasos breves
los faunos de neón se aproximan 
a reclamar deudas de droga,
besos olvidados,
carteras robadas.
Las gatas se niegan;
ellas no le deben nada a nadie,
ellas no saben nada de monas, 
olvidos ni ladrones, 
ellas saben de sexo, de polvos 
blancos y breves,
ellas saben de susurros y jadeos,
de manos cariñosas a precios solidarios,
pero siempre recomiendan 
a todos los faros del camino
mirar al suelo con atención;
tal vez tengan la fortuna de encontrarse
con un encendedor, 
un preservativo sin usar 
o un permiso de conducir 
que se cayó por accidente.

jueves, 26 de junio de 2014

Miseria

(26 de junio, día internacional de la lucha contra las drogas)
 
Aún llevo 
en la negra marejada de mi sangre
todos los alfileres que me clavaste, 
los golpes y maltratos que me diste.
 
Aún sostengo 
en mis manos sin llagas
la tinta fresca 
con la que firmé mi rendición
y te entregué mi vida
con la más detestable mansedumbre. 
 
Aún sigues embaucando a los pendejos,
ramera millonaria, 
aún siguen los ilusos rindiéndote pleitesía
bañados en el sudor de muchas noches. 
 
Aún salen a las calles
en infernales manadas clandestinas
y roban, y matan, 
y engañan, y celebran
fumando pipas camino al cementerio,
mientras tú bailas las tetas
y te ríes,
y te ríes, 
y te ríes.
 
Tú y yo sabemos que eres un fraude,
y algún día 
tú sola te fumarás
toda tu miseria.

miércoles, 25 de junio de 2014

La vulva selectiva

La vulva, 
húmedo receptáculo de 
ansiedades, 
decepciones,
cuernos y panaceas,
ya no es titular de última página,
ya no es cepillo, jabón
y estropajo,
ya no fornica por resignación.

Ella elige, 
ella piensa, ella 
discurre,
acepta, rechaza, propone,
descansa, conquista y emprende.

Ella prefiere el aire fresco,
agua, fruta y vegetales,
sana honestidad a los embustes,
la conversación, a la disputa.

Su cama es un anaquel,
ella compagina
sus títulos de cabecera,
los más cercanos a la almohada.

Ella es estalagmita 
de sus equivocaciones, 
sale del cuarto oscuro, 
deja sus canas
al anochecer,
elimina el azúcar, la oquedad, 
compra el diario en la mañana, 
desayuna con su gato,
y ya no se adapta
a convivir por costumbre.

martes, 24 de junio de 2014

Amigas

La primera vez que coincidimos
fue en el curso de guitarra.
Me rechinaban los dientes de la envidia
porque tocabas y cantabas mejor que yo.
Me caíste re gorda; sobretodo ese día
que me ayudaste con mi tarea de gramática 
sin prestar atención a mis ridículos desplantes.
La primera vez que fuimos al cine
lloramos como tontas viendo "Love Story" 
y a partir de allí, siempre juntas,
escribimos en un solo diario nuestras correrías
y todas esas películas, discos de acetato, 
brasieres y pantaletas
barras de chocolate, jeans desgastados
y ese chico demasiado bello que nos gustaba.
Amigas, 
como miles de hojas de un árbol
que no nos cansamos de regar, 
porque a pesar de las canas, los hijos, 
la menopausia y los triglicéridos
seguimos disfrutando la misma taza de café, 
seguimos celebrando nuestros cumples,
seguimos dándonos la mano
y nos seguimos riendo de aquel novio 
que compartimos a medias.

lunes, 23 de junio de 2014

Obsolescencia planificada

Los sentimientos la música, las cartas
y las palabras de amor 
han sido reproducidos
por los genes virtuales de un I pod
que sufre
de un severo aplanamiento afectivo.
 
No tiembla de emoción 
cuando dice que me ama,
no suda de inquietud al extrañarme,
solo ve vídeos porno, copia, pega 
o dice "Welcome".
 
Hasta el cotidiano beso 
que me das todas las mañanas
ha sido parodiado
por una voz que me dice:
"La base de datos de virus, ha sido actualizada"
 
¿Cuantos gigas almacenan un amor 
que lucha por sobrevivir
a la obsolescencia planificada? 
Cuantos labios se aplastan 
sobre una fría pantalla
pegando sus lenguas al plasma,
porque añoran estar al otro lado
de quien sabe donde. 
 
Lo admito; 
la distancia se achica en la red,
pero la ausencia no.
No hay nada mejor que abrazarte,
humedecer mis labios en ti
y pellizcar el amor 
que la virtualidad
no ha podido substituir.

domingo, 22 de junio de 2014

Sexo balsámico

Tus manos, cordon bleu
de alta cocina,
presienten y alcanzan el sabor 
de mi cuerpo.
 
Soy el montículo verde,
la rúgula, 
el musgo tierno que te espera. 
 
Me has trinchado en la mesada, 
me humedeces en sexo balsámico,
me picas groseramente,
dejas jugos, perfumes y sabores
en tu lengua de sal, 
tu espalda de Dijón,
tu piel de Portobello. 
 
Las llamas fluyen con lentitud 
hasta que mi carne está a punto 
y no haga otra cosa 
que enloquecer a la sazón 
de tus besos.

Lo que nos regaló la costumbre

Tu nombre me sabe 
a accidente cerebro vascular
y es lamentable. 
 
Esta casa, este jardín soleado,
este súbito umbral de lucidez
es el síntoma inequívoco
de nuestra muerte.
 
He sufrido
un bestial infarto
en mis ganas de abrazarte, 
en no desear en mi boca tu saliva
con el mismo sabor a menta
con frutas tropicales
que nos regaló la costumbre.
 
He soslayado 
mucho credo ajeno
en favor de ideas propias
y a partir de ayer
me declaro en pro del día de hoy, 
de la trascendencia de mis latidos, 
de sentir en el pecho 
un músculo fuerte, emprendedor, 
y por encima de todo, mío.
 
Así hemos planteado,
causalmente, 
un nuevo teorema para el sano vivir,
un campo virgen de la biología
que nos otorga 
el suspiro de tranquilidad
de una separación razonable.

sábado, 21 de junio de 2014

Me gustan las cotufas

Me gusta escribir de madrugada
cuando todos en casa duermen.
Me gusta apagar el televisor 
justo cuando sale
la cara del Presidente de la República.

Me gusta esforzarme 
cuando camino 
y sudo
y sigo sudando
y me duelen 
todos los huesos del cuerpo, 
pero hago caso omiso a los síntomas
de que pronto cumplo 54, 
puerta de la madurez y las rodillas necias.

Me gustan las cotufas, 
me gusta la fiera que soy 
a veces,
me gustan los verdaderos líderes, 
me gusta ser zurda pero no 
de izquierda,
me gusta ser contra-revolucionaria,
me gustan las películas raras y los chistes tontos,
me encanta estar sola
mirando la lluvia, las baldosas blancas,
regando las plantas de mi hermana
que ya está por regresar, 
y es bueno que encuentre el mismo verde 
que se llevó de viaje.

Me gusta Benedetti, 
no me gusta lo que a él no le gustaba.
Me gusta 
rechazar lo que no me hace bien,
por eso
el saco de predilecciones absurdas 
que una vez tuve
se lo entregué al camión del aseo. 

Y es verdad,
me gustan los ojos negros de la calle, 
me gusta el morbo rampante 
de sus esquinas,
pero ese televisor
es la primera cosa que apago
cada mañana de mi diario vivir.

jueves, 19 de junio de 2014

Yo merezco algo mejor

He dejado pasar lo inadecuado,
deseché lo que no me convenía
y lo que no me importaba; 
envié a tu dirección postal 
la más conmovedora
de tus frases de amor
y te la devolví completa, 
prácticamente sin usar.
 
No atravesemos
por trámites burocráticos, 
no me adviertas por favor
lo sola que me voy a quedar, 
que no debemos perder
más tiempo 
en detestarnos por compromiso. 
 
La razón es lo justo,
la gente debe luchar por conquistar 
y retener
aquello que más aspira, 
pues nadie se gana la felicidad 
por su linda cara;
nadie atraviesa umbrales
sin haber abierto los cerrojos
de una mínima posibilidad. 
 
Tú te mereces cada olvido 
que yo pueda entregarte, 
cada abandono,
cada maleta mal empacada,
cada momento de hastío,
cada decepción irreparable.
 
Yo merezco algo mejor
que una decisión retrasada,
algo mejor que tu sexo insalobre;
merezco algo mejor 
que un ser frustrado y alienante;
y definitivamente, 
merezco algo mejor 
que un país en ruinas.

miércoles, 18 de junio de 2014

Virgen de piedra

No se ha secado la argamasa 
de tu divino semblante,
no se ha borrado de tu boca la respuesta 
a tantas plegarias, 
y aun se agita
el delicado azabache de tu pelo,
rozando la memoria. 

Me he acercado a tu rostro sin edad,
he quitado algo de tierra de tu mejilla,
y te he abrazado,
gloriosa madre de Dios,
porque renuevo mi fe
en tu mirada. 

Una imagen, una historia, 
una virgen de piedra 
que propicia este encuentro causal 
pues mucho has esperado,
sabia y fuerte,
durante medio siglo de silencios.

Mucha es la fe que obra prodigios,
mucho el afán
para verte reiniciar sin dilaciones
el destino postrero de tu viaje,
porque allí,
adonde vayas, cubrirás con tu manto 
de amor,
al pueblo que te venera.

Insiste

Hay momentos 
en que no quiero hacer
absolutamente nada.
Hay muchas maneras de no hacer nada;
pero, en aras de no caer en lo mismo
que todo el mundo
no me tiro en una cama a pensar, 
no trabajo en demasía para no pensar,
no me dedico a coleccionar coitos 
los fines de semana,
y mucho menos caigo 
en la opción de ahogarme 
en alcohol
porque todo lo demás, aburre.
La que quiere decir tonterías, 
las dice.
La que quiere divorciarse en secreto, 
no lo dice.
La que planifica sufrir por conmiseración, 
lo hace.
La que no quiere dar explicaciones, no lo hace.
Pero,
la que como yo, no quiere escribir;
la que se levanta de madrugada 
sin nada en la cabeza, 
sin ganas, sin vida, sin nadie,
simplemente
insiste.

martes, 17 de junio de 2014

Los beneficios de ser ridícula

Adoro mi riqueza bien habida.
 
Valoro tanto mi boyante estatus
que lo mantendré muy lejos
de la nefasta influencia 
del pesimismo;
 
y prefiero reírme mil veces
de mis ataques de cursilería
a quedarme agachada en un rincón
pariendo garrapatas y ácaros de odio.
 
Me paro de la silla, hago lugar
a todo aquel que quiera sentarse
porque no cuido territorios, 
no soy esclava de cachivaches
ni soy acumuladora de egos. 
 
Me ha servido ser honesta 
y he progresado sin prestar atención 
a las lenguas largas que dicen:
 
"Qué mujer tan ridícula"
 
En efecto, 
soy tan biodegradable
que les aseguro
que el mayor ridículo 
es no serlo, 
que la mejor cursileria 
es aceptarse, 
y que una vida llena de ridiculeces
es una gran reproductora 
de sonrisas.

EL HUERTO DE MI HERMANA

Amanece, 
el patio cementero 
decorado de alambre dulce y ganchos de ropa 
luce hoy una nueva apariencia. 

El rincón lleno de piedritas secas 
y tierra comprimida 
le da el pasaporte al cebollin recién nacido
y a la fragante albahaca 
cultivadas en hermoso recipientes 
de refresco de cola. 

Mi hermana es la terrateniente 
de los tréboles de la buena suerte, 
de las ensaladas frescas y el guiso ecológico; 
aunque debe batallar
con la creciente codicia
de las hormigas rojas,
los guaripetes abusivos
y algunos machorros ladrones 
que toman por asalto su incipiente huerto. 

Yo me siento a escribir un poema 
sobre el milagro de los días,
sobre la caja de cartón
llena de orégano y esperanzas. 
Yo; al igual que ella, 
he pataleado muchas lloviznas 
para ver crecer el fruto
de las manos y la perseverancia, 
e igualmente celebro
como una gran victoria  
que el verdor prolifere
sobre el cemento y la piedra.

El cisne negro

No me resigno al cielo de las aves,
no acepto que en mi mundo
tú eras
la máxima ambición
de los que apostamos la vida 
por tenerte.

Eras el infinito hecho carne,
eras deseo inmediato, 
viento, cabellera,
cuerpo firme,
pasión que todo destruía;
eras la mirada que hacia llorar
a las piedras 
y a los sueños más inverosímiles.

Te reías del miedo, 
todo era posible con tal de romper
normas, cánones y limites;
callabas mis gritos, mi desesperación,
con esa diabólica sonrisa 
que sodomizaba voluntades
y volabas con tanta ferocidad,
que dejaste de ser ave,
para convertirte en lápida
donde muchos escribieron su final.

La acera nos demandó tanta muerte
que terminamos 
en distintos puntos cardinales
y nunca supe nada más de ti;
pero aun recuerdo 
la oscura cicatriz entre tus piernas,
y el extraño olor a sangre y perfume
que tantas veces sentí
en el vaso perverso de tu boca.

domingo, 15 de junio de 2014

Nada que balbucear

Los dedos han bajado, 
las miradas huidizas 
solo observan el suelo. 
Los oráculos vaticinando mi muerte
se fueron por el caño,
se dieron a la fuga acusados de fraude,  
erraron, simplemente erraron y
al callar 
ya no pueden mirarme a los ojos.
 
Ceguera, conjuntivitis.
Vergonha. ¿De qué? 
No hay nada interesante
que ver, 
no hay nada fatuo que decir, 
mejor dicho: No hay
nada 
que balbucear en esta hora.
 
Sigo siendo la carne putrefacta, 
la ruindad y la desdicha, 
la mancha de semen 
en la pared, sigo 
mirando al suelo en busca 
de mis entrañas roídas,
sigo siendo saliva de la calle,

solo que no he muerto.

Dejé atrás una esquina
a oscuras,
años de fango, piojos, sarna, 
hambre,
sanaron mis pies, 
me vestí con ropa limpia, 
volvieron los libros a mis manos,
tomé un lápiz,
me aferré a un sueño,
y he transformado mi vida 
en un eterno poema.

sábado, 14 de junio de 2014

Señora de mis poemas


El sol me ha vestido los párpados
de risa
al acercarme caminando por tu calle.
 
Al final del trayecto,
El Valle,
y al entrar en tus umbrales
me he dejado llevar por el fervor,
por las manos apretadas,
por las oraciones
que rinden a tus pies
los que te aman.
 
Señora;
he de escribir mi verso
en lágrima pura,
he de abrir mi pecho
y entregarte vivo el corazón
que con tanto empeño sobrevive,
pues tú eres el agua
y me has regalado dos alas
extendidas, 
has pintado en un cuadro el aire
que respiro,
la pasión que dormía
y junto a mi almohada has dejado
un pañuelo
lleno de besos y promesas.
 
Señora de mis poemas,
dile a mi madre
que la llevo en la niña
de mis ojos,
y que siempre le escribo 
entre las nubes
cada mañana de mi vida.