miércoles, 20 de agosto de 2014

Lista negra

Aparadores, anaqueles,
números del seguro social,
lista de espera para pendejos,
boletos de lotería,
banderas del partido de gobierno,
cerebros de hormigas,
penes flojos,
estaciones de policía,
vaginas deslenguadas,
miradas de peluquería,
uñas laqueadas,
consejos para cardíacos,
cofradía de hienas,
avisos de no fumar,
baños sin agua,
programas de concursos,
sonrisas de dentista,
traseros de polietileno,
tetas dormidas,
erecciones de laboratorio,
críticos literarios y demás…
Por lo que a mí concierne,
váyanse al infierno.

sábado, 9 de agosto de 2014

FIERA Y MIEDO I

Mi boca es agua fresca del aljibe, 
mi sentimiento fausta bienvenida.
Mi cuerpo; luz de luna, la guarida
que en mis ardientes pechos te recibe. 
 
Ya no soporta el lápiz que te escribe; 
estoy a campo abierto, conmovida, 
en búsqueda brutal y desmedida 
del clandestino amor que me desvive.
 
A nadie puedo amar así, no puedo,
si solamente tuya yo he nacido
y solamente tuya yo me quedo.
 
Soy fiera que por ti se ha convertido 
en solo una mujer gimiendo quedo,
viviendo lo que nunca había vivido.

FIERA Y MIEDO II

Mi boca es un cadáver consumido
por el pantano cruel de mi amargura,
al fin he retornado a la cordura
que tu insensible amor ha pervertido.

Me obligas a dejarte, yo te pido
por este fatuo amor que en su locura
nos dio momentos llenos de ternura,
echemos esta carga en el olvido. 

Y en este cuerpo ardiente que es mi vida
y en esta sombra mustia de mis pechos
firmada está con sangre mi partida. 

Yo volveré a mi casa, tú a los lechos
donde recordarás mi despedida
con mil amores vanos y maltrechos. 

Mi sepelio


Ya he dispuesto como debe ser mi sepelio.
En primer lugar,
no quiero tarjetas de invitación ni procesiones,
no quiero obituarios, no quiero lágrimas
ni contadores de chistes en mi velorio.
Fumen todo lo que quieran,
coman muchas galletas
y tomen mucho café caliente,
lean poesías
y no me recuerden con tristeza,
no se lamenten si no pude llegar a tierra firme
y me quedé varada en un río de aguas ennegrecidas.
No suspendan actividades
ni le pidan a Dios por mi descanso eterno,
que lo que yo más quiero es escribir
y les voy a salir en sueños para atormentarlas
si se les ocurre la idea
de poner flores en mi tumba,
de regalar recuerditos y rosarios.
No, no y no.
Regalen lo que yo más amo,
lo único bueno que logré en la vida:

Mis poemas.

miércoles, 6 de agosto de 2014

GALLINERO VERTICAL



Cada quién en su feudo,
cada pata de la silla
debe llevar su cruz
sin quejarse.
Cada pluma debe estar alerta
para formar filas
y tomar posesión
de su propio infierno,
renunciar a decir
lo obvio
y escribir muchas postales
llenas de cordiales saludos.
Ayer,
las reinas de la jungla
eran cuernos de rinoceronte,
pero, con sorpresa
o sin ella
hoy son dientes postizos,
maldiciones con fecha,
sellos y destinatario.
Da tristeza,
-mucha, es cierto- 
como los gallineros verticales
nos destripan
en una avalancha de saliva
y vanidad,
de pretensiones inicuas,
de añil
en los ojos por las noches,
de hormonas desvencijadas,
y principalmente
de un gran temor por llegar
a viejas
sin haber hecho nada importante
en la vida.

lunes, 4 de agosto de 2014

A MI PADRE

(A Luis R. Marcano)

Padre es una acuarela
pintada en Los Fermines, 
un piñonate que va del cachipo
a la boca,
un árbol con derecho 
a riego, sombra y siembra,
un par de zapatos de patente, 
un calzador en la mano derecha, 
una vida sencilla.
 
Padre no reía,
pero arrancaba sonrisas a todos 
con su expresión tan seria; 
le gustaban los diarios,
se rebanaba las uñas 
con su navaja y mondaba la pera
que siempre comía en el porche
antes de cada poema. 
 
¿Te acordarás de mí, padre, 
como te recuerda el día? 
Yo lo haré por los dos 
cuando cierre los ojos
y los abra de nuevo,
cuando cuente la historia
 que en San Juan permanece
 de la mano, contigo,
mientras como una pera.