lunes, 29 de diciembre de 2014

PA LOS MUCHACHOS

¡Que vivan los estudiantes!
que viva mi juventud
y la entusiasta inquietud
con que salen a la calle.
Pretender que ellos se callen
al salir a protestar
y la guardia nacional
con fiereza los reprima,
es poner una Bandita 
para contener al mar.

Y por duro que les den
a los universitarios, 
cómo dice un viejo diario
donde escrita está la historia,
no hay gobierno en la memoria 
que los pueda apabullar, 
golpearlos tal vez podrán 
ponerlos presos, herirlos,
más no acallarán el grito
que la democracia da.

Por eso escribo y en verso
yo les rindo un homenaje.
¡Que vivan los estudiantes
de mi Venezuela entera! 
Que viva aquella bandera
con sangre venezolana, 
que no se humilla ante nada, 
no da cuartel ni lo pide, 
¡Que vivan los adalides 
de mi tierra soberana!

jueves, 18 de diciembre de 2014

Estudio poético del origen de la lluvia

Allí, en el principio del mundo, 
en un rincón vacío, infausto y seco
donde todo fue creado, 
se escuchó por primera vez el sonido que, 
sin días de asueto ni siesta bíblica,
habría de repetirse incesante
hasta el sol de hoy.
 
Mi contador de fábulas, mi espejo,
mi ventana, marco de la noche,
me lo ha dicho cientos de veces. 
 
He aquí que el cielo y la tierra, 
unidos desde el abismo
tuvieron que dejarse un día;
él inventó el trueno para disimular su dolor, 
ella tomó su maleta
y en un valeroso ejercicio de catarsis,
le dijo:
 
Por muy alto que estés, no me olvides;
yo puedo tocarte en los nevados picos,
escuchar tus poemas por el inmenso llano,
cantarte una canción desde mi hierba,
y tú, que eres tan ingenioso,
seguramente inventarás algo
que dilate
el fondo de mis pupilas.
 
Y he aquí que el cielo,
al que no se le había ocurrido nada 
para acercar la lejanía,
se sintió tan feliz que comenzó a bailar
y de sus manos se originó el viento,
de sus pies surgieron los nimbos,
de su coreografía, los cúmulos,
y de toda su tristeza, los estratos. 
 
El cielo comenzó a llorar, el viento a crecer, 
la conspiración de nubes a viajar, 
la molécula a caer, y la tierra
bebía y bebía
hasta la ultima gota de aquel baile.
 
A veces soy como el cielo y la tierra. 
Me he quedado sola,
se marchó el amor, la juventud, la idea,
y no encuentro motivos para proseguir;
pero me levanto, me aferro
a la médula de la vida
y el viento me hace escuchar el sonido
más antiguo del mundo,
me hace llorar, me hace llover
y esa lluvia
va derramando besos en la tierra
y me hace bailar como una niña.

martes, 16 de diciembre de 2014

PACTO DE LA NUEVA ESPERANZA

Hay noches donde el sueño llega
con la rapidez de una alfombra voladora, 
más hoy, en tiempos
de espera, carestía,
en diarias colas de incertidumbre,
el sueño se jubila y me deja despierta.

Se aproxima el fin de las hojas,
el fin de la noche, 
el fin del planeta verde,
el fin de las patas de mi vieja silla
el fin de los errores y la infamia.

La falta de sueño se agudiza,
la ley se retuerce, los derechos 
se suprimen, el diezmo lo roban,
y todo anuncia el fin
de la esperanza.

Doy gracias al insomnio
que me deja sentir
el malestar incurable de mi cuerpo, 
las nubes de zancudos que me acosan, 
la suerte de esta tierra en su desgracia.

Doy gracias al destino que me permite
elegir escuchar
solo la voz de mi conciencia, 
y entre cadenas, dudas y apagones 
he proclamado mi rebeldía. 

Hice una chilaba con mis sábanas, 
un escudo con mis letras,  
un juramento inviolable.

Estoy lista a firmar
el pacto de esperanza en mi país
con todo aquel que lucha y no se humilla, 
con todo el que se asoma a la excelencia, 
con todo el que se afana en el estudio,
con todo el que está preso por valiente,
con todo aquel que nunca será pobre.

Comprometida estoy, 
me he vestido con mis caros atuendos, 
mi espada al cinto,
he dado de comer al optimismo,
alisté mi camello y mi turbante, 
me lancé a las dunas 
y en el desierto inextinguible
la solitaria voz de mis poemas grita
y la esperanza resurge.

domingo, 14 de diciembre de 2014

¿Usted es cómo yo?

Veamos: 
¿Usted es cómo yo? 

No le gusta el licor ni la turba, 
se siente incómoda 
si la miran y la tocan mucho, 
si la alejan del nido
y exasperan al silencio  
mientras hablan , hablan,
hablan y usted allí, 
loca por irse a su casa 
para tomarse un café sin azúcar  
y dejar pasar las horas 
en calma  
escribiendo 
en un cuarto tan grande como un poema, 
con un sorbo de té o cafeína,
las ventanas abiertas 
y usted allí;
negándose a ver las novelas, 
tachando el gastado cuaderno,
nadando en las hojas de un libro, 
sumergida
en ese mundo tan particular
al que solamente entran
las locas que amamos escribir.

¿Usted es cómo yo?
Entonces, 
escriba.

jueves, 11 de diciembre de 2014

TATUAJE


Quiero hacerme un tatuaje
que comience en el excusado y termine
en consonante.
Desisto de mi impulso, elijo especular
sobre el arte de sobrevivir
a mi propia dermis,
sobre el excremento
que no penetra ninguna aguja,
tinta china o
programa de televisión.
 
No ha sido fácil
hacer tuercas, suertes 
y malabarismos de toda especie
para llegar ilesa al día de hoy,
comiéndo recuerdos
salpimentados,
sofritos,
injertados en el palo de rosa
que vi en tu pierna derecha
invadiendo los territorios callejeros
de tu vientre.
 
Reanudo mis intentos
por recordar tu nombre,
solo me acuerdo
de la rosa negra abriéndose
en tu carne,
del cuerpo bruñido que se tragó la acera.
Quiero hacerme un tatuaje
que comience en los bigotes
de Salvador Dalí
y termine en un poema.

martes, 9 de diciembre de 2014

A toda Venezuela

 
 
A toda Venezuela yo quiero regalarle
la voz de una esperanza que fluye en el silencio, 
la caja de creyones pintada de coraje,
haciendo de la lucha nuestro más grande credo.
 
¿Qué te hace tanta falta, qué puedo hacer que pueda
en forma de presente, llenarte de alegría?
Te entrego la memoria clavada en la conciencia,
y en tricolores lazos de mucha poesía.
 
Te doy una confianza, te doy al ser distante  
que apenas presentimos en la lejana umbría
y surge ante nosotros tan claro y conquistable
cómo la patria llena de paz y de justicia.
 
Te doy el horizonte, la senda que nos falta, 
los pasos adelante de lo que bien hicimos, 
las equivocaciones que han sido una enseñanza,
las piedras que arrojamos al lado del camino.
 
Te entrego lo invaluable del sentimiento humano, 
la frente levantada por el deber cumplido, 
las manos laboriosas, el fruto del trabajo,
y la palabra honesta que ofrece un buen amigo.  
 
¿Qué puedo regalarte, si lo que más importa
es ver a nuestra tierra camino de regreso?,
Que vuelva Venezuela , que vuelva aunque esté rota,
que con tenaz empeño la reunificaremos.

jueves, 4 de diciembre de 2014

AUTORRETRATO

Soy una boca muy breve 
para dar besos que ahoguen, 
piernas que rematan 
en pies pequeños 
en comparación al resto de mi cuerpo.
 
De mi rostro, todo. 
Los ojos, 
la mirada, la media sonrisa Giocondina; 
las orejas más discretas
que cualquier musgo soñaría tener. 
Una nariz ni muy chata, ni muy cómica. 
Cabello castaño oscuro, corto, suave, 
cayendo en el piso,
tiñéndose de canas.

Alas de gaviota, voz profunda, 
cuarto creciente,
uñas sin anuarios ni esmalte.

Mis manos perecen cuando
me estrechan 
manos más grandes. 
Mis manos y yo somos
un ser desproporcionado, 
vamos a la izquierda, 
vamos de acuerdo,
de gigante a enano como los juegos
de niños.
 
No soy alta,
más bien anónima, ausente, 
una isla que fluye cuando escribe, 
un estambre
que corre cuando llueve,
un poema constante. 
 
Soy una dentadura incompleta, 
voy por debajo, por dentro, 
no hago cola,
paso después, sin número,
paso
y no me importa.