viernes, 16 de enero de 2015

Me asomaré un momento por la noche

Muy tarde, cuando comenzaba a llover
me despertaban los golpes
del viento contra los vidrios de la ventana. 

Gotas más, gotas menos, 
de noche era cuando
más salía de gira 
a darme un chapuzón a la intemperie.
 
Me orinaba de frío, tan tarde era. 
El reloj se entumecía, pero 
yo no hacia caso
de sus dientes castañeteando, 
tic tac, tic tac... 
yo solo miraba mi soledad, 
mis pies pequeños,
mi piel erizarse,
striptease totalmente gratis
en la azotea de mi casa.

Me asomaré un momento por la noche;
el viento no es el mismo, tampoco
el silencio
ni el humo que me arrancó los dientes, 
la lluvia apenas se oye.
Cuando había vidrios, se escuchaba,
ahora no.
Ahora la noche se difumina y se despide 
 hasta el asombro, 
hasta el cansancio,
  hasta el amanecer. 

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