domingo, 8 de noviembre de 2015

TEORÍA Y PRÁCTICA I

Los poetas son un muro de cayos,
viven como perros
corriendo tras los piojos, 

siembran rocas con tropezones
de carne,
son el ácido
del litro de leche que se pudrió
en la nevera,
el recibo de luz que todos consumen
y un idiota paga,
ropa vieja para obesos
que nadie compra.
 
Yo prefiero a los artistas,
esos que dicen "da un paso,
luego otro y caminarás", esos
que se tiran un peo de marmolina
y los aplauden los críticos,
ellos me aclaran las ideas
y me inspiran tanto, tanto
y mucho más arriba,
que compraría todo
lo que lleve sus nombres.
 
Los poetas de verdad
son un clavo en la pared,
los otros son un adhesivo,
 están hechos de letras,
 pero viven de otras cosas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario