miércoles, 28 de enero de 2015

CAPITAN

Mis adoradas vacaciones.
El momento más esperado de todo el año 
de mi adolescencia lejana.
Pasar dos meses en Margarita,
para mí... el cielo absoluto.
¡Márgara! La colorida tierra de mis padres,
llena de mar, de sol, de risas.
 
Llegar a la casa de mi tia Ana Petra,
darle un abrazo a tía Lucrecia,
un montón de besos a mis primos,
entregar los recados de mi madre a sus hermanas
y no perder de vista ni por un instante a Capitán,
el perro de la casa.
 
Los que le conocemos desde que
era un cachorrito juguetón
ya estamos acostumbrados a su forma
tan peculiar de comunicarse
más no así el resto de las amables visitas femeninas
que diariamente llegan a casa de las tías.
 
Todas pasan por idéntico y exhaustivo cateo.
Capitán solo llega, mete,
penetra su sensible y ardiente hocico
donde menos debe;
allí mismo, en el polo sur, el arco del triunfo,
la caja de Pandora de cuanta hembra se le atraviese.
 
El perro es una soberana rareza
no le gustan las perras,
pero como adora olisquear a las mujeres;
el olor de las hembras es para él, irresistible,
y causa de muchos líos y anécdotas.
 
Zas mi tía. ¡Fuera!
Ana Petra... ¡Quítame este perro de encima!
No se salva ninguna.
Las que traen falda salen lamidas sin remedio
en lo más recóndito de sus profundidades.
 
Todo un artista del sexo oral canino.
Las que más le gustan son las viejas,
a esas no las perdona,
así de cariñoso es.
 
Cada mañana, cuando voy a la playa
lo tengo a un lado haciéndome compañía.
Es todo beige, todo cola, todo lengua y verso.
Los dos miramos el mar en silencio,
con ojos de nostalgia.
 
El mar... El infinito mar sabe como lo lloré
cuando partió; años después,
con su generoso amor por las hembras,
a meter su inolvidable nariz en ninfas de leyendas,
en gratos recuerdos, en humedades de diosas.
En mis poemas.

domingo, 25 de enero de 2015

Y DIOS PROVEERÁ

En nuestra historia llena de necios arribistas
no he visto un mamotreto más gafo e incapaz,
que siendo presidente, como quien cuenta un chiste,
nos dice en su discurso: "Y Dios proveerá"
 
De tantas soluciones que dar a los problemas,
de todo lo que no hizo, ni lo que nunca hará,
no tiene este adefesio neuronas ni cerebro
para afirmar triunfante: "Y Dios proveerá"
 
Es tanto lo que sabe de nuestra economía
que solamente suma lo que nos va a restar,
inventa sediciones, conjuras, magnicidios,
haciéndonos más pobres: "Y Dios proveerá"
 
La culpa es de Colombia, de Uribe, de la CIA.
No hay pan, medicamentos, no hay electricidad,
mientras el inefable señor de los anillos
se adorna en demagogia: "Y Dios proveerá"

Con trajes exclusivos, zapatos y corbatas,
viajando por el mundo como todo un pachá,
viviendo como viven los regios comunistas,
luciendo un nuevo Rolex: "Y Dios proveerá"
 
Pensar que al "invencible" debemos este infierno,
pues era el mejorcito que a bien pudo encontrar.
¡Así es que se gobierna!, así es como nos matan,
oyendo de este inepto: "Y Dios proveerá"
 
La más cierta de toda la realidad que vivo
es ver que Venezuela le pide renunciar,
y que no quede huella de sus estupideces,
ni de su triste frase: "Y Dios proveerá"

viernes, 16 de enero de 2015

SONETO DIVORCIADO II


El juez se retrasó, lo que faltaba.
¡Ya firma ese papel!, ¿Te has vuelto loco? 
¿Es que por amargura pierde el coco
el hombre al que hace siglos tanto amaba? 

Un yeyo a ti te dio, yo ayer estaba 
mudando todo el closet poco a poco
y en mi motocicleta casi choco
llevándome la ropa que quedaba.

Pensar que solo a ti se te ha ocurrido
decir que ni un centavo vas a darme
porque yo me he robado tu maleta.

¡Por fin me divorcié!. Tanto he sufrido, 
que ya mi nuevo novio va a llevarme
a ver todo París en bicicleta.

Me asomaré un momento por la noche

Muy tarde, cuando comenzaba a llover
me despertaban los golpes
del viento contra los vidrios de la ventana. 

Gotas más, gotas menos, 
de noche era cuando
más salía de gira 
a darme un chapuzón a la intemperie.
 
Me orinaba de frío, tan tarde era. 
El reloj se entumecía, pero 
yo no hacia caso
de sus dientes castañeteando, 
tic tac, tic tac... 
yo solo miraba mi soledad, 
mis pies pequeños,
mi piel erizarse,
striptease totalmente gratis
en la azotea de mi casa.

Me asomaré un momento por la noche;
el viento no es el mismo, tampoco
el silencio
ni el humo que me arrancó los dientes, 
la lluvia apenas se oye.
Cuando había vidrios, se escuchaba,
ahora no.
Ahora la noche se difumina y se despide 
 hasta el asombro, 
hasta el cansancio,
  hasta el amanecer. 

martes, 6 de enero de 2015

Capulina in Pekin (Soneto)

Después de las perversas bacanales 
has visto como todo se termina,
por tanta corruptela libertina
el miedo congeló tus genitales.
 
Y cual si fueras príncipe de Gales,
con mucho parecido a capulina,
te vas a la lejana y regia China
en busca del remedio de tus males. 
 
La ruina que tan solo un tonto engendra
es la única gestión de tu gobierno,
sembrado de gusanos, chinche y liendra.
 
De China volarás al mismo infierno,
allí está el comandante echando piedra,
y allí te quedarás con el eterno.