miércoles, 29 de abril de 2015

LA PIEL QUE NOS HOSPEDA

La piel que nos contiene
ha publicado un artículo bestial
y nos ha manifestado su solidaridad
con nuestra causa.
 
Ella también ha escupido sangre,
ella incluso ha jurado en falso,
ella generosamente ha repartido
cajones de arena
para que cada poro tenga
un latifundio
donde enterrar sus memorias.
 
La piel que nos hospeda
ha tenido algunos malestares;
se ha estirado con intensidad,
ya no es tan hábil como ayer,
por ello tomó la decisión de mudar
las pecas
y revisarse exhaustivamente
para no perder ninguna arruga.
 
La piel se marchita
y hemos hecho una fiesta,
hemos visto
con nuestros propios ojos
los lentes indispensables
y nada más podemos hacer.
 
Preparemos todo,
pongamos papel y lápiz
debajo de la almohada
para dejar algún saludo cordial
o una improvisada despedida
a una piel inconfesa.

miércoles, 22 de abril de 2015

SEXO BALSÁMICO II

El vino de tu voz
flambea, el azul comienza
a grillar,
en fuego Camembert,
tu carne y la mía.
 
Mis pechos, al dente, 
 son el contorno de tu espalda.
 
Poros abiertos, fondue
de abrazos,
glaseado de piel humedecida,
julianas dispersas
a fuego medio,
crocante,
acelga y trufa de mi boca.
 
Crepitan suspiros marinados
en suaves aromas,
concentran los sabores
del plato fuerte de tu cuerpo,
y es intenso
el clavo de olor,
la roja pimienta de cayena
que perfuma
 el fondo de tu lengua confitada
.

lunes, 20 de abril de 2015

ELLA IV

Por motivos varios,
me he replegado a un eje donde

solo habito yo,
a la espera.

 
Por asuntos necios,
me he cohibido de decir
aquello que no estaba por decirse.
 
Por mi lento modo de andar,
el tiempo truena,
pues no tiene paciencia,
no luce adornos,
no tiene punto final
y no soporta mi vida conforme.
 
Por una angosta senda
se bifurcan mis líneas,
por un desconocido mañana,
y en vez de ir adelante,
va como puede,
va con desgano,
va por costumbre.

La que me escribe, 

corta papel,
tensa paredes,
desconcha rejas,
bruma en un verso la carga.


 Yo salgo en ocasiones, 
dejo a los planetas orbitarme,
 dejo que el camino me recorra,
ella no,
ella no,
ella, nunca.

domingo, 12 de abril de 2015

Mi amiga imaginaria

Lo que voy a contar es absolutamente cierto,
una rara costumbre que tengo 
de escuchar la voz
que me habla desde el otro lado del espejo,
desde los huecos en las paredes,
desde el fondo de mis lentes de sol;
mi amiga imaginaria es una voz en off
que va a mi lado diciéndome cosas,
no me desampara la muy sinvergüenza.
 
A pesar de lo complicado que pueda parecer,
mi voz imaginaria y yo solemos estar perfectamente
en desacuerdo,
jamas coincidimos en nada, 
pero jamas discutimos por eso
 
Si salimos al mercado, soy yo
la que siempre tiene el dinero,
pero siempre termino comprando lo que la voz
me susurra,
si vamos a comprar el pan regresamos 
con un paquete de maní japonés,
si decido comprar el diario termino comprando 
los crucigramas y dameros que a ella le gustan tanto,
y dos bolsas más de maní japonés.
 
Si yo decido ponerme a dieta, 
ella amanece con ganas de comer toda clase de dulces,
si voy a comprar lechuga y tomates, 
ella coge primero la mayonesa
y un frasco de mermelada de arándanos;
con el café no hay desacuerdo,
a las dos nos encanta.
 
A pesar de todo, nunca
hemos tenido problemas de ninguna naturaleza;
ella dejo de malgastar el dinero
jugando a los caballos y a la lotería,
yo se lo pedí un día
y ella hasta ahora me ha cumplido la palabra
que de buena gana me ha empeñado.
 
Yo por mi parte, dejé de beber
y de consumir toda clase de porquerías,
ella me lo pidió,
yo he cumplido mi palabra,
eso lo aprendí de ella:
"La palabra es un montón de estiércol o plata de ley,
depende de como la sostengas"
 
Un día tuve la tentación de beber una cerveza helada;
ella no dijo nada,
solo me miro a los ojos con esas miradas de piedra
que te taladran el cerebro y te llenan de zozobra.
Me acerqué y le pregunté:
Si solo es una, mujer,
¿Por qué no?
 
Todavía me retumban los oídos 
por como suena la verdad,
las monedas en los bolsillos y la cerradura
de las puertas muy viejas cuando me respondió:
 
Simplemente,
porque no quiero que mueras.

lunes, 6 de abril de 2015

LA PARTE QUE ME TOCA


A cada quien la parte que le toca,
a cada vena abierta, su sangría,
en cada falsedad, la hipocresía,
que a cada quien le salga de la boca.


A cada línea recta, toca un punto,
a sesenta minutos, una hora,
 el que llega a un entierro en franca mora,
no ve ni las vituallas ni el difunto.


A mi no me ha tocado mejor suerte
que hacer del pensamiento, poesía,
y sola estar en buena compañía,
en esta larga espera por la muerte.


Decido que esta parte ya no rime,
escribo en un minuto todo un siglo,
converso con las plantas, las paredes,
navego, vago y fluyo en un instante.


Esta es justo la parte que me toca,
hacer que lo torcido, sea derecho,
hacer un seco diástole en mi pecho,
y un nuevo diccionario de mi boca.