sábado, 11 de junio de 2016

AMÉN DE MIS UÑAS

Hossana.
Alabaré mi nombre,
amén de mis negras uñas,
escupiré las hostias que comieron
los profetas,
los que se lanzaron en parapente,
buscando la justicia de dios,
que ha perdido su camello
en el Sahara.

Hossana,
envolveré mis oraciones 
en papiros
aliñados y humeantes,
abriré las escrituras y en segundos
me fumaré el infierno
que me dieron por tierra.

No entiendes, no sigas tu prédica,
no me hagas perder el tiempo
porque la vida se despide,
riéndose de todos nosotros.

Glorifícame, escribe en sánscrito,
imprime en mi vulva
el nuevo testamento,
clávame en todas las paredes
y avisos comerciales,
mientras los perros comen
las sobras de mis entrañas.
 
Llámame puta, ciega, carga,
qué rico,
llámame cuando gustes,
llámame impía y hereje.
En estos predios,
Dios no existe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario