viernes, 1 de julio de 2016

ESTUDIO POÉTICO DE LOS PERSAS

Yo estudié
en el mismo colegio que tú,
tuve muchos libros con tapas de colores,
un maletín de cuero,
un par de mocasines,
una faldita azul 
y seis camisas blancas
con cuello tipo Tom Jones.
 
Yo era buena estudiante, mejor
que muchas, yo
hacía mis tareas temprano,
salía en el cuadro de honor
y le sobaba el ombligo
al profesor de historia.
 
Por él supe
que a Babilonia la perdió la corrupción,
las eyaculaciones precoces,
las odaliscas venéreas;
y el todopoderoso Darío
se murió de hambre
por culpa de los dioses,
el miedo, la coca,
los penes y las putas.
 
Hace tanto tiempo de eso
que ni los libros lo rememoran, 
pero no hace falta;
los persas de este lado de la frontera
tienen años en la calle,
en la esquina, en la vulva,
y no desaparecen.

No hay comentarios:

Publicar un comentario