viernes, 26 de agosto de 2016

ESTUDIO POÉTICO DEL FIN DEL AMOR

Terminó la vaguada,
ya no se oye un murmullo, ni el ladrido
de un perro
retozando en el monte,
ya se fueron los gritos y las voces
de lluvia
que añoraban tu boca,
y se han ido de viaje
con destino a otro tiempo
donde nunca en la vida vivirán
mis poemas.

La pasión que perdura
en lagos y colinas muy distantes
no logró conmoverte,
no pude abrir los surcos ni la risa
que brota

del punto cardinal de tus abrazos
y no te hice quererme
porque nunca escuchaste
lo que mi soledad quería decirte;
que de amor nunca he muerto,
porque así estaba escrito,
porque aquí sigo viva.

No sientas compasión, no me conoces.
Todo me inspira,
todo ha pasado,
todo fue nada.

Se termina la veda,
nadie quiso mi carne, mis ojos,
mis versos. Nadie quiso
matarme;
este fue mi último poema de amor.

1 comentario:

  1. Hasta con el corazón roto la pluma sabe regir el verso preciso para la despedida y sin dramatismo.

    Un placer leerte, Emilia.

    Mil besitos y feliz día ❤

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