lunes, 12 de diciembre de 2016

HE VUELTO CUANDO YA MORÍA

En grumos de tierra negra, porosa,
sembré las semillas
de un árbol sin penas
que ha parido un pétalo
que nadie esperaba. 

Después de tan amargos frutos
probados con hambre,
con muerte y bruma,
con las yemas de mis dedos
he recogido otra cosecha.

Veo fluir la incipiente hoja,
carroña de todos mis dientes,
estambre de todas mis noches,
arrugas de todos mis años,
testigo de todas mis hiedras.

Sale el sol
y en contra de ancestrales estigmas 
he vuelto a ser rama,
he vuelto a ser fruto,
he vuelto a ser el árbol que brinda
sombra, paz y calma,
he vuelto
cuando ya moría.