jueves, 26 de enero de 2017

LA HOGAZA DE PAN

Ha transcurrido con éxito
el periodo glaciar, ola de frío
que paraliza mis órganos vitales.

Mis extremidades,
antiguamente ágiles e inquietas
revelan síntomas de ancianidad,
revelan un límite,
exceso que no debe repetirse
y una hogaza de pan que me contempla.

Imposible correr,
imposible retornar al limbo,
imposible no sonreír
ante una edad tan esperada.

Viene, saluda
en veloz arremetida,
está en el umbral de mis sienes,
decide espolearme,
decide quedarse a mi lado
y amarme tal como soy,
en el  proceso de selección natural
de mis canas tan queridas.

viernes, 6 de enero de 2017

ESTUDIO POÉTICO DE LA CÓPULA PRO.

Bienvenido al antro
de las vírgenes vestales
de Samarcanda,
si no traes real,
devuélvete por donde viniste.

Acomódate, mi vida,
bienvenido al orgasmo made incuria,
pon la plata sobre la mesa,
o mejor sobre mi vagina,
no te apures en abrirte el pantalón,
porque aquí las braguetas
se caen solas, el pene
es parte del friso del techo
y el ron es la razón de ser
de nuestras vidas.

No temas,
nadie te va a robar,
ni a cortar,
ni a parir los pies en nubes de helio
cuando la droga comience
a recorrer tu torrente sanguíneo
y la desesperación por eyacular
desaparezca.

Vete, no te ha gustado el servicio
y quieres tu dinero de vuelta,
pero no es así como florecen
las ramblas seminales en mis manos;
Tú volverás,
como vuelven todos
los que prueban el morbo de la calle.

domingo, 1 de enero de 2017

LA REDADA DE ESTE AÑO

La redada de este año
fue la más dura de todas;
nos azotaron con unos cables
gruesos, teñidos de sangre
y trozos de piel desprendida
por causa del humo, la hiel y la miseria.

La policía llegó
como llegan los ladrones al control;
callados, con los dientes listos
a devorarlo todo,
con los traseros dormidos y las botas pulidas,
con la sonrisa perversa del que goza
cuando mata.

La redada es un cuarto
tan oscuro como las cuevas prehistóricas;
allí te arrojan para que mueras de frío
y pandemia, para que mires
el cieno indescriptible de tus uñas
comidas de miedo,
arrebatadas de soledad.

Ya se fueron;
me dejaron dos marcas oscuras
en las piernas,
me tatuaron la vida de añil en las cordales,
me soñaron las hordas tan crueles, tan difusas,
como la madrugada que todo se lo lleva,
y el lejano recuerdo
que aún vaga por la noche.