miércoles, 27 de julio de 2016

ESTUDIO POÉTICO DE LA NOCHE LEVE

El viento no llega, el calor recrudece,
el ladrido de un perro se asomó
en la distancia
mientras cuento las horas,
mientras tú estás distante,
y no tengo en mis versos
ni una triste esperanza.

No hay suave tornasol que no te evoque,
y no te he visto,
y no me buscas,
y te amo tanto.

La noche comienza recién,
el pronóstico del tiempo anuncia
mi deceso por causa de la indiferencia
que fluye de los poros del verano
e inunda de sudor la madrugada.

Calor, más calor, más ausencia
de brisa,
más ganas de besarte, de dormirme,
más penas por querer sin que me quieran,
más dádivas de amor que están clavadas
al fondo de los nimbos y las nubes.

Se ha callado el silencio,
es igual al de ella;
el calor se desata por colinas y valles
y me dice "no sigas"
y no puedo, no puedo,
no consigo que ceda la impiedad de la noche,
y de pronto ha llegado un susurro apacible,
una nota asonante que me nubla la espera,
que me arrulla despacio, que me salva del tedio
y me deja dormida
al compás de una viola.

martes, 26 de julio de 2016

LO MÁS VERDE

Cara es la lealtad,
caro el abono que espera
a la rama desprendida
alimentando con ella el amor propio,
rechazando sórdidas excusas 
sobre la muerte
de nuestra indiferencia.
 
Se ha encontrado lo más verde,
árbol nacido
en ese espacio tan pequeño
ocupado por la lectura
de un buen libro,
la soledad anhelada,
o el grato silencio que brinda
el perro amante
echado a nuestros pies,
salvándonos de la frialdad.
 
No ordeno los papeles deformes,
no archivo mis espacios en blanco;
allí están clasificadas, en orden
decreciente, 
todas las notas escritas,
y no encuentro ocasión
para limpiarlas,
tiempo para verlas,
ni momento de perdón
    para olvidarlas.    

lunes, 18 de julio de 2016

LA PUERTA


Recibí desde el origen de los tiempos
la misión de ser umbral, paso, vertiente,
cruce de caminos, drama o comedia original 
de documentales y películas,
principio y fin de una jornada.
 
Me dijeron que debía ser madera, roble,
estuco, piel, carne de mi carne,
huesos de antiguos cementerios
penetrando las entrañas de la tierra
en busca de dolientes,
gemidos y lamentos.
 
Fui aniquilada por la peste,
en mi rostro están grabados
centenares de miles de jadeos,
eyaculaciones y penes deformes,
recuerdo de los imberbes.
 
Por amar el estudio,
por emprender mi camino, por vestir
y desvestirme a mi modo,
por leer cuanto libro bueno existe,
por elegir con quién fornicar y a quién querer
fui cerrada por inventario ;
pero por esas cosas de la vida,
abierta estoy.
 De ser puerta quise ser algo más:
decidí ser ventana, decidí ser viento,
dunas y mareas.
 
Me ordenaron ser ciega,
sorda, muda, invisible;  
me ordenaron ser la última 
de la fila de sumisos y conformes 
que van de pueblo en pueblo pidiendo 
derecho de admisión.
Me recomendaron colaborar,
me dijeron que para sobrevivir
debía decir que sí a todo,
y yo dije que no,
porque soy libre.  
 

martes, 12 de julio de 2016

ESTUDIO POÉTICO DE LA VIOLA

El silencio dentro del estuche
llega a su fin;
salimos afuera, al escenario,
al sismo claroscuro de tu vientre,
al ruido, a la cópula intensa,
al pubis sonrojado de codicia.

Un atril nos mira, andante,
sexo sostenido,
pezones erectos,
allegro azucarado que estremece 
el diapasón profundo de mi boca.

La superficie brillante
roza un acorde,
los bordes tallados
de besos y ansias
se acoplan, se agrupan,
se afinan, se rinden
al dejo ma non troppo de tu abrazo.

Sí, eso soy yo,
un despojo de suspiros
en las cuerdas
tensadas por el morbo,
por el aire
que vibra por las ganas de tenerte.
 
Sí, eso eres tú,
un loco frenesí de bemoles;
roma, curva creciente,
traste conmovido
por las yemas de tus dedos
y el incesante jadeo, hecho canción,
cuando me tocas.

miércoles, 6 de julio de 2016

LA ÚLTIMA SOLEDAD

No hay tiempo de prepararnos
para digerir los beneficios
que ciertos cambios proporcionan.
La honestidad doblega,
la rutina obliga,
las cortinas para baños
vuelven a estar de moda.
 
La manía de soñar y sonreír,
las canciones que cantábamos antes
no las cantamos ahora,
la última soledad nos induce a revisar
lo que no hicimos.
 
Después de profunda reflexión
estamos dispuestos a la batalla,
a leer de nuevo los libros leídos,
darle prioridad
a lo olvidado, lanzar
por densos precipicios toda la incredulidad,
el conformismo y el sarcasmo.
 
La última verdad aún está por decirse,
el último rayo de sol no ha salido,
la última tormenta, la definitiva,
no ha llegado,
pero cuando truene el cielo,
se aproximen las nubes
y se oiga crepitar la lluvia sobre el suelo,
haremos lo nunca visto:
 
lanzaremos el paraguas al cesto de basura,
dejaremos de lamentar tanta humedad,
tanta prisa por llegar a ningún sitio,
saldremos a las aceras a regalarnos
un Do de pecho,
un baño de melodías
de cuando cantábamos bajo la lluvia
creyendo que Gene Kelly era
el último hombre feliz sobre la tierra.

viernes, 1 de julio de 2016

ESTUDIO POÉTICO DE LOS PERSAS

Yo estudié
en el mismo colegio que tú,
tuve muchos libros con tapas de colores,
un maletín de cuero,
un par de mocasines,
una faldita azul 
y seis camisas blancas
con cuello tipo Tom Jones.
 
Yo era buena estudiante, mejor
que muchas, yo
hacía mis tareas temprano,
salía en el cuadro de honor
y le sobaba el ombligo
al profesor de historia.
 
Por él supe
que a Babilonia la perdió la corrupción,
las eyaculaciones precoces,
las odaliscas venéreas;
y el todopoderoso Darío
se murió de hambre
por culpa de los dioses,
el miedo, la coca,
los penes y las putas.
 
Hace tanto tiempo de eso
que ni los libros lo rememoran, 
pero no hace falta;
los persas de este lado de la frontera
tienen años en la calle,
en la esquina, en la vulva,
y no desaparecen.

miércoles, 29 de junio de 2016

CUANDO MÁS ME PUEDE

Hay un huésped
enquistado en mi carne,
en las curiosidades de mis sienes,
hay un sudor incipiente
que olvido,
plaga microscópica en mis uñas,
flema que duele, sonroja
y obliga a proseguir.

Turba convertida en panacea,
gel prehistórico
constituido por cientos de gotas,
noches y recuerdos 
de otra vida.
 
Cándida, lóbrega, ahumada,
devoradora de lápices,
proteína de papeles arrugados,
almohada de versos,
pandemia necesaria,
viruela que escribe
cuando menos puedo
y que yo escribo
cuando más me puede.

viernes, 24 de junio de 2016

LO PRIMERO Y LO ÚLTIMO

El que se arrebata sabe
que el hambre no importa,
el sueño no llega,
el miedo nos retuerce las vísceras,
nos voltea los ojos
y nos hace vomitar.
 
El humo es desayuno,
almuerzo y comida,
pupilas dilatadas,
miedo constante, sudor,
sarna,
piojos y liendras.
 
Lo primero que desaparece
son las uñas, los nombres,
el hogar,
el blanco de los ojos,
las suelas de los zapatos,
la ropa limpia,
la solidaridad de la gente. 

Lo último que se va, es la tristeza.

jueves, 16 de junio de 2016

EL VIRUS DE ESCRIBIR

Me dijeron en alguna parte que la enfermedad 
es una herramienta, 
observé en los ojos sesgados
de los orientales
toda la sabiduría sobre el cuerpo 
y me dediqué a leer,
-con prevalencia a pensar- 
en las pausas silentes del virus 
que ha decidido ser mi huésped.
 
La poesía enmudece por segundos,
pero no se arredra y diagnostica:
 
El dolor insoportable es una excusa,
la fiebre es un síntoma
del calentamiento global,
un formulario sin concluir,
y la inflamación 
una pausa para descansar.
 
Yo, sorna cómo soy, 
entiendo que el derrumbe 
de todas mis articulaciones, 
el humus de todas mis canas, 
la crisis de toda mi vida,
los hoyos que adornan mi frente 
no son motivo de pena;
soy una sobreviviente,
amo al perro que no tengo,
al mundo que no he visto,
la casa que me habita, 
el cielo que es un límite, 
las letras que me escriben.
 
Amo a tal grado mis pandemias
que mis manos se inflaman, 
la fiebre sube, mi piel se eriza, 
plasma, brota 
en milésimas porciones de mi carne, 
en el sueño nonato y el futuro esquivo,
en cantigas y ventanas al sol
mientras sigo adelante, mientras padezco
como si fuera a morirme
el virus lacerante de escribir.

martes, 14 de junio de 2016

AMOR CABALLO


¿Cuántas veces dije que el sexo
tiene que ser bestial
o aburre?
Paradigmas arcaicos
acicalan al aparato genital masculino,
revistiéndolo de propiedades inexistentes, 
restando lo importante: Humildad.

El pene no es sencillo, no es modesto;
miente constantemente,
se alaba, magnifica, presume
de correr con tanta vehemencia
que pasa de largo
y hace el papel de tonto.
 
No me toca consolarle, le doy crédito
al sexo animal que nada dice,
que calla;
nos ha dejado sin habla tanta fuerza,
tanta territorialidad en un abrazo,
tanto ser ambiguo en el amor caballo,
crin desparramada al viento,
frio suelo contra mi espalda,
trote, cabriola,
fugaz gorjeo que fluye
del sudor de nuestra carne.

Cada quien toma posesión
de su entrepierna
sin compartir tanto credo necio,
porque no es más intenso
el que más corre.

sábado, 11 de junio de 2016

AMÉN DE MIS UÑAS

Hossana.
Alabaré mi nombre,
amén de mis negras uñas,
escupiré las hostias que comieron
los profetas,
los que se lanzaron en parapente,
buscando la justicia de dios,
que ha perdido su camello
en el Sahara.

Hossana,
envolveré mis oraciones 
en papiros
aliñados y humeantes,
abriré las escrituras y en segundos
me fumaré el infierno
que me dieron por tierra.

No entiendes, no sigas tu prédica,
no me hagas perder el tiempo
porque la vida se despide,
riéndose de todos nosotros.

Glorifícame, escribe en sánscrito,
imprime en mi vulva
el nuevo testamento,
clávame en todas las paredes
y avisos comerciales,
mientras los perros comen
las sobras de mis entrañas.
 
Llámame puta, ciega, carga,
qué rico,
llámame cuando gustes,
llámame impía y hereje.
En estos predios,
Dios no existe.

miércoles, 8 de junio de 2016

LA CACHORRA

Era hermosa
cuando la luz huía y la penumbra 
disimulaba a medias los golpes y cicatrices
que su cuerpo guardó como testimonio
de numerosas peleas.

Nació para engendrar
grandes camadas de mamíferos
su vientre de juguetería
y masturbaron a cientos de primates
sus manos negras por la borra de la calle.
 
Su dentadura, insólitamente completa,
era una fila interminable de besos,
castillos de naipes, chillidos,
tierra, purgatorio, semen,
soledad a prueba de balas
y sonrisa de alfombra roja.
 
No hablaba del futuro 
ni de todos los hijos olvidados;
apenas rompía fuente, salía la placenta,
el feto, el estorbo, apenas
cortaban el cordón umbilical
volvía La Cachorra a las esquinas, y allí,
en el retén pintado de lluvias
quedaban los vástagos de la perra
en manos de la suerte.
 
Ay de las calles,
faro de la noche, prisma de miseria,
mujer sin acertijos ni mañana,
voz de hombre diciendo en la oscuridad:
"Quiero a la cachorra"
y la Cachorra iba
a chuparle las ansias,
a chuparle los miedos,
a chuparle la sangre.