sábado, 20 de agosto de 2016

SE SUBASTA VENEZUELA

La barba mochilera
grita a todo pulmón en la tribuna:
 
¿Quién da más?
¿A ver señores, quién da más?
Se escuchan ofertas,
se escuchan burbujas de champan,
se escuchan
muchas historias en la calle.
 
Han secuestrado a Venezuela,
la han despojado de sus instituciones,
le han suprimido sus huellas digitales,
le escupieron la cara,
llamándola fascista,
llamándola cobarde
y la arrastran de los cabellos,
desnuda, sodomizada,
para exhibirla en el mercado de esclavos
lleno de mercenarios, traficantes,
generales y caníbales
con pasaporte diplomático
y lunares en la próstata.
 
La barba ruge y ruge: 
Venezuela está en subasta, 
Venezuela es tierra de nadie.  
¿Quién da más?
¿A ver señores,
quién da más por esta nena?
 
¿Quién quiere ser rico para toda la vida?
¿Quién quiere ganar elecciones por siempre?
¿Quién quiere amantes por encargo?
¿Quién quiere conocer a Madonna?
¿Quién grita: Patria o muerte?
¿Qué importa si te revocan la visa?
¿Quién da más
por este país sin suerte?

lunes, 8 de agosto de 2016

AFICIONADA A TUS MAZMORRAS

Yo soy aficionada a tus mazmorras.
Por ti haría de un encuentro
un día de fiesta,
por ti dejaría de ser un punto indeciso,
 desolado,
por ti volvería al mundo, 
a la universidad, a viejos tiempos,
a la cotidianidad del día,
a la casa sola,
a la piel gastada por los codos,
los vidrios y la espera.
 
Yo soy el remanente de otras muchas,
que solo viven
lo que sentencian
quienes nos matan.
Con gusto me partiría en dos, tres
y más porciones del pastel que conmemora
las arcas de la alianza y el romance
que siempre me hizo suspirar
viendo la televisión, el horario estelar,
el falo de todas las mujeres solas.
 
Por un segundo de dicha a tu lado
cerraría los ojos, los libros,
las puertas de todas las llaves,
las melodías que bailan
las hordas de invidentes
y las musas que gimen
y que lloran por costumbre.

En tu honor pintaría de blanco
las paredes y los techos
de todas las entrañas que conozco,
de todas las sonrisas taciturnas,
de todos los ovarios que me duelen,
de todas las verdades que se han muerto.
Yo vivo en el rincón de una memoria,
donde la calma
es un minuto extraño que no llega.

jueves, 4 de agosto de 2016

SIN HOMBRES

No se dilata más la espera,
se nos viene el closet

en la piel que llevamos.

No nos bastará vernos
con solo mirarnos,
ni volverás a decir
que nos volvimos locas.

No haremos nada
que ya no hayamos dicho,
no redactaremos ningún manifiesto
para arrancarnos la ansiedad
a mordidas.


 Nos apiadaremos del mundo infame,
de nuestros fluidos incontinentes,
de nuestros pezones erizados,
de nuestra soledad

sin pudor,
sin ropa,
sin hombres.

No hay nada entre nosotras
que no sea
la limosna que dejamos
a los pies de una cama,
después que todo culmina
y el día comienza.

miércoles, 3 de agosto de 2016

EL CATIRE

Pocas veces un ladrón podía despertar tanto miedo
en la negra golondrina de la calle.
Nadie sabía su verdadero nombre;
su uniforme azul oscuro, ceñido, amenazante,
acechaba las esquinas de los barrios pobres,
el pánico se desataba al divisar a lo lejos
el brillo reluciente de su chapa
y los negros botines, 
una mala imitación de perro nazi.
 
Allá viene el catire”, susurraban las putas,
salían en carrera los indigentes
temblando ante sus bofetadas.
La patrulla recorría cada calle bajando ventanillas,
bajando las luces de la perrera,
bajando bolsillos, penes y pantaletas,
pues todo el que quiere reinar en las aceras
debe pagar impuestos a la corona.
 
Las moras vulvas,
si quieren base deben dar un porcentaje
al buen catire
que las protege de todo mal,
los jíbaros cancelan el tributo
cada viernes a la hora convenida;
si no hay dinero
se precipitará la redada con furia depredadora.
Llegarán los protectores de personas y bienes,
sus lenguas escupiendo semen y obscenidades,
peste de Jericó que sonríe
mientras arranca dientes
de todas las bocas abiertas.
 
No pude vislumbrar el fin de ese Lucifer
de alcantarilla,
solo di la espalda, me alejé para salvarme
y no verle nunca más,
pero lo recuerdo en esas ocasiones extrañas
en que no escribo
y me siento a ver
aburridas películas de terror.

miércoles, 27 de julio de 2016

ESTUDIO POÉTICO DE LA NOCHE LEVE

El viento no llega, el calor recrudece,
el ladrido de un perro se asomó
en la distancia
mientras cuento las horas,
mientras tú estás distante,
y no tengo en mis versos
ni una triste esperanza.

No hay suave tornasol que no te evoque,
y no te he visto,
y no me buscas,
y te amo tanto.

La noche comienza recién,
el pronóstico del tiempo anuncia
mi deceso por causa de la indiferencia
que fluye de los poros del verano
e inunda de sudor la madrugada.

Calor, más calor, más ausencia
de brisa,
más ganas de besarte, de dormirme,
más penas por querer sin que me quieran,
más dádivas de amor que están clavadas
al fondo de los nimbos y las nubes.

Se ha callado el silencio,
es igual al de ella;
el calor se desata por colinas y valles
y me dice "no sigas"
y no puedo, no puedo,
no consigo que ceda la impiedad de la noche,
y de pronto ha llegado un susurro apacible,
una nota asonante que me nubla la espera,
que me arrulla despacio, que me salva del tedio
y me deja dormida
al compás de una viola.

martes, 26 de julio de 2016

LO MÁS VERDE

Cara es la lealtad,
caro el abono que espera
a la rama desprendida
alimentando con ella el amor propio,
rechazando sórdidas excusas 
sobre la muerte
de nuestra indiferencia.
 
Se ha encontrado lo más verde,
árbol nacido
en ese espacio tan pequeño
ocupado por la lectura
de un buen libro,
la soledad anhelada,
o el grato silencio que brinda
el perro amante
echado a nuestros pies,
salvándonos de la frialdad.
 
No ordeno los papeles deformes,
no archivo mis espacios en blanco;
allí están clasificadas, en orden
decreciente, 
todas las notas escritas,
y no encuentro ocasión
para limpiarlas,
tiempo para verlas,
ni momento de perdón
    para olvidarlas.    

lunes, 18 de julio de 2016

LA PUERTA


Recibí desde el origen de los tiempos
la misión de ser umbral, paso, vertiente,
cruce de caminos, drama o comedia original 
de documentales y películas,
principio y fin de una jornada.
 
Me dijeron que debía ser madera, roble,
estuco, piel, carne de mi carne,
huesos de antiguos cementerios
penetrando las entrañas de la tierra
en busca de dolientes,
gemidos y lamentos.
 
Fui aniquilada por la peste,
en mi rostro están grabados
centenares de miles de jadeos,
eyaculaciones y penes deformes,
recuerdo de los imberbes.
 
Por amar el estudio,
por emprender mi camino, por vestir
y desvestirme a mi modo,
por leer cuanto libro bueno existe,
por elegir con quién fornicar y a quién querer
fui cerrada por inventario ;
pero por esas cosas de la vida,
abierta estoy.
 De ser puerta quise ser algo más:
decidí ser ventana, decidí ser viento,
dunas y mareas.
 
Me ordenaron ser ciega,
sorda, muda, invisible;  
me ordenaron ser la última 
de la fila de sumisos y conformes 
que van de pueblo en pueblo pidiendo 
derecho de admisión.
Me recomendaron colaborar,
me dijeron que para sobrevivir
debía decir que sí a todo,
y yo dije que no,
porque soy libre.  
 

martes, 12 de julio de 2016

ESTUDIO POÉTICO DE LA VIOLA

El silencio dentro del estuche
llega a su fin;
salimos afuera, al escenario,
al sismo claroscuro de tu vientre,
al ruido, a la cópula intensa,
al pubis sonrojado de codicia.

Un atril nos mira, andante,
sexo sostenido,
pezones erectos,
allegro azucarado que estremece 
el diapasón profundo de mi boca.

La superficie brillante
roza un acorde,
los bordes tallados
de besos y ansias
se acoplan, se agrupan,
se afinan, se rinden
al dejo ma non troppo de tu abrazo.

Sí, eso soy yo,
un despojo de suspiros
en las cuerdas
tensadas por el morbo,
por el aire
que vibra por las ganas de tenerte.
 
Sí, eso eres tú,
un loco frenesí de bemoles;
roma, curva creciente,
traste conmovido
por las yemas de tus dedos
y el incesante jadeo, hecho canción,
cuando me tocas.

miércoles, 6 de julio de 2016

LA ÚLTIMA SOLEDAD

No hay tiempo de prepararnos
para digerir los beneficios
que ciertos cambios proporcionan.
La honestidad doblega,
la rutina obliga,
las cortinas para baños
vuelven a estar de moda.
 
La manía de soñar y sonreír,
las canciones que cantábamos antes
no las cantamos ahora,
la última soledad nos induce a revisar
lo que no hicimos.
 
Después de profunda reflexión
estamos dispuestos a la batalla,
a leer de nuevo los libros leídos,
darle prioridad
a lo olvidado, lanzar
por densos precipicios toda la incredulidad,
el conformismo y el sarcasmo.
 
La última verdad aún está por decirse,
el último rayo de sol no ha salido,
la última tormenta, la definitiva,
no ha llegado,
pero cuando truene el cielo,
se aproximen las nubes
y se oiga crepitar la lluvia sobre el suelo,
haremos lo nunca visto:
 
lanzaremos el paraguas al cesto de basura,
dejaremos de lamentar tanta humedad,
tanta prisa por llegar a ningún sitio,
saldremos a las aceras a regalarnos
un Do de pecho,
un baño de melodías
de cuando cantábamos bajo la lluvia
creyendo que Gene Kelly era
el último hombre feliz sobre la tierra.

viernes, 1 de julio de 2016

ESTUDIO POÉTICO DE LOS PERSAS

Yo estudié
en el mismo colegio que tú,
tuve muchos libros con tapas de colores,
un maletín de cuero,
un par de mocasines,
una faldita azul 
y seis camisas blancas
con cuello tipo Tom Jones.
 
Yo era buena estudiante, mejor
que muchas, yo
hacía mis tareas temprano,
salía en el cuadro de honor
y le sobaba el ombligo
al profesor de historia.
 
Por él supe
que a Babilonia la perdió la corrupción,
las eyaculaciones precoces,
las odaliscas venéreas;
y el todopoderoso Darío
se murió de hambre
por culpa de los dioses,
el miedo, la coca,
los penes y las putas.
 
Hace tanto tiempo de eso
que ni los libros lo rememoran, 
pero no hace falta;
los persas de este lado de la frontera
tienen años en la calle,
en la esquina, en la vulva,
y no desaparecen.

miércoles, 29 de junio de 2016

CUANDO MÁS ME PUEDE

Hay un huésped
enquistado en mi carne,
en las curiosidades de mis sienes,
hay un sudor incipiente
que olvido,
plaga microscópica en mis uñas,
flema que duele, sonroja
y obliga a proseguir.

Turba convertida en panacea,
gel prehistórico
constituido por cientos de gotas,
noches y recuerdos 
de otra vida.
 
Cándida, lóbrega, ahumada,
devoradora de lápices,
proteína de papeles arrugados,
almohada de versos,
pandemia necesaria,
viruela que escribe
cuando menos puedo
y que yo escribo
cuando más me puede.

viernes, 24 de junio de 2016

LO PRIMERO Y LO ÚLTIMO

El que se arrebata sabe
que el hambre no importa,
el sueño no llega,
el miedo nos retuerce las vísceras,
nos voltea los ojos
y nos hace vomitar.
 
El humo es desayuno,
almuerzo y comida,
pupilas dilatadas,
miedo constante, sudor,
sarna,
piojos y liendras.
 
Lo primero que desaparece
son las uñas, los nombres,
el hogar,
el blanco de los ojos,
las suelas de los zapatos,
la ropa limpia,
la solidaridad de la gente. 

Lo último que se va, es la tristeza.

jueves, 16 de junio de 2016

EL VIRUS DE ESCRIBIR

Me dijeron en alguna parte que la enfermedad 
es una herramienta, 
observé en los ojos sesgados
de los orientales
toda la sabiduría sobre el cuerpo 
y me dediqué a leer,
-con prevalencia a pensar- 
en las pausas silentes del virus 
que ha decidido ser mi huésped.
 
La poesía enmudece por segundos,
pero no se arredra y diagnostica:
 
El dolor insoportable es una excusa,
la fiebre es un síntoma
del calentamiento global,
un formulario sin concluir,
y la inflamación 
una pausa para descansar.
 
Yo, sorna cómo soy, 
entiendo que el derrumbe 
de todas mis articulaciones, 
el humus de todas mis canas, 
la crisis de toda mi vida,
los hoyos que adornan mi frente 
no son motivo de pena;
soy una sobreviviente,
amo al perro que no tengo,
al mundo que no he visto,
la casa que me habita, 
el cielo que es un límite, 
las letras que me escriben.
 
Amo a tal grado mis pandemias
que mis manos se inflaman, 
la fiebre sube, mi piel se eriza, 
plasma, brota 
en milésimas porciones de mi carne, 
en el sueño nonato y el futuro esquivo,
en cantigas y ventanas al sol
mientras sigo adelante, mientras padezco
como si fuera a morirme
el virus lacerante de escribir.

martes, 14 de junio de 2016

AMOR CABALLO


¿Cuántas veces dije que el sexo
tiene que ser bestial
o aburre?
Paradigmas arcaicos
acicalan al aparato genital masculino,
revistiéndolo de propiedades inexistentes, 
restando lo importante: Humildad.

El pene no es sencillo, no es modesto;
miente constantemente,
se alaba, magnifica, presume
de correr con tanta vehemencia
que pasa de largo
y hace el papel de tonto.
 
No me toca consolarle, le doy crédito
al sexo animal que nada dice,
que calla;
nos ha dejado sin habla tanta fuerza,
tanta territorialidad en un abrazo,
tanto ser ambiguo en el amor caballo,
crin desparramada al viento,
frio suelo contra mi espalda,
trote, cabriola,
fugaz gorjeo que fluye
del sudor de nuestra carne.

Cada quien toma posesión
de su entrepierna
sin compartir tanto credo necio,
porque no es más intenso
el que más corre.